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La clave del éxito de Frosts, un centro de jardinería en Cambridgeshire

Escrito por Cristobal Ramírez
18 de agosto de 2018 a las 15:29h

Brampton (GB). El medio es el mensaje, decía McLuhan. Y cada vez está más claro que tenía razón. Se refería, claro, a los medios de comunicación de masas, pero no puede aplicarse a todo. Por ejemplo, a Frosts, el gran centro de jardinería de Brampton, punto de encuentro de una comunidad que ha hecho muy suya la petición de que se circule despacio y con precaución.

Porque en Frosts hay de todo, no sólo plantas, y colocado con gran elegancia. El café tiene dos partes: la que podríamos denominar restaurante y la que es café en sí, con sus sillones formando unos cubículos abiertos que incitan a reclinarse en ellos o a casi acostarse para charlar. Aquí no hay prisa, hay relaciones humanas. Porque ese es el mensaje: construye un medio donde todo el mundo se sienta cómodo y… tus ventas aumentarán.

(Foto de Google, sin identificar su autor)

Buckden, un enclave histórico inglés, está en peligro de dejar de ser una villa

Escrito por Cristobal Ramírez
10 de agosto de 2018 a las 14:03h

Buckden (GB). Hace 22 años que vengo a Buckden siempre que puedo, un minúsculo pueblo con historia, una farmacia, una peluquería y cuatro tiendas. Me gustan sus dimensiones, su falta de vida exterior, su gente pacífica, sus dos iglesias -la anglicana y la católica; este última en realidad son tres unidas- y su dos hoteles donde sí hay movimiento. Soy miembro, además, de una sociedad local desde hace diez u once años.

Y viniendo de una se esas tiendas me detengo ante un cuidado cartel clavado en un árbol que advierte contra el más de un millar de viviendas que se van a levantar en Buckden. ¿Qué viviendas?

Me paro a leerlo, claro. Quedo horrorizado. ¡Se va a duplicar la población! Pero ¿a qué mente enferma se le ha ocurrido eso? ¿Cómo se puede llegar a tal nivel de especulación? Se preocupan -sin duda con razón- los hacedores del aviso de que el valle del río Ouse será más pobre y que tan salvaje aumento de la edificabilidad traerá consigo dos mil coches más y grandes atascos, y el retroceso o desaparición de las -afirman- 750 especies vivas (se entiende que animales, visto los ejemplos que ponen) que tienen allí su hábitat.

Su lema, el de los defensores del estatus actual, es tan sincero que suena demoledor: Keep Buckden a village.

Me uno a ellos. Sí, por favor, que Buckden siga siendo una tranquila, a veces aburrida y siempre acogedora y maravillosa villa.

Matando el turismo en Galicia

Escrito por Cristobal Ramírez
8 de agosto de 2018 a las 10:50h

Cabo Udra. Una vergüenza. Cada vez que veo residuos de la dictadura en tierras gallegas me pongo de muy mal humor. Parece que los antidemócratas han ganado. Ahí están, riéndose de la memoria histórica, de las leyes y de quienes sufrimos persecución por defender cosas tan elementales como el derecho a hablar, a manifestarse, a escribir, a pensar diferente. Por supuesto que la gran mayoría de los fallecidos que figuran en esa insultante placa -¡los turistas quedan espantados al ver tal monumento al fascismo!- eran pobres gentes a los que llevaron al matadero. Honren los hijos a sus padres y los nietos a sus abuelos en el ámbito privado. Vayan a su sepultura a recordarlos (cosa que no pueden hacer los miles de descendientes quienes, para oprobio de Europa, todavía no han sido sacados de las cunetas donde fueron asesinados). Pero honrar al fascista que encabeza la lista es un insulto a la inteligencia y a la libertad.

¿Dónde está esto? Acabo de encontrármelo bajando de Bueu (Pontevedra) a cabo Udra.

Cuando los de Vimianzo tienen razón

Escrito por Cristobal Ramírez
2 de agosto de 2018 a las 9:53h

Vimianzo. En la casa al lado del castillo, privada. ¡Cuánta razón tienen!

 

Torres de Cereixo (y III): Ante el edificio centenario y con Adriana

Escrito por Cristobal Ramírez
26 de julio de 2018 a las 7:33h

Torres de Cereixo. Turismo de Vimianzo ha diseñado un estupendo plan de actividades, y muy variado, para este verano. Si viviera cerca me habría anotado a casi todo, pero estoy a más de una hora. El sábado pasado intenté cumplir un deseo de mi madre y a las 11.15 me planté en el castillo local, punto de encuentro para la docena de personas que nos íbamos a llegar a las torres de Cereixo, muy cerca de Ponte do Porto.

La primera sorpresa surgió antes de subir al autobús, porque en el grupo estaba Macu, una ex alumna de la Universidad Senior donde di clases más de media docena de años y donde, con Macu y mucha gente más, creé el blog Miradasenior, que tenía más de cien mil visitas únicas cuando lo dejé y que espero que haya duplicado esa cifra. Así que ya tuve compañía.

La segunda sorpresa fue Adriana Ramos. No la conocía ni de referencias y además me espanta ir con guía. Por muchas razones, entre otras porque suelen tener un conocimiento pillado por alfileres. Y además llevo muchos cientos de miles de kilómetros por Galicia adelante, y eso da un saber que no suele tener una persona de treinta años.

Bueno, Adriana es justo lo contrario. Una muy sólida formación –es licenciada en Historia del Arte- se suma a una manera de estar alegre y animosa, de forma que todos acabamos sumergidos en su narrativa: estábamos sí, viendo el antiguo puerto del que queda el recuerdo, nos sentimos albañiles en la reconstrucción de la capilla románica, recorrimos con espíritu turístico el paseo de madera –necesitado de alguna reforma- y, en fin, traspasamos el portón que da acceso al jardín que rodea las torres de Cereixo. Sólo pude cumplir a medias el deseo de mi madre: no fue posible entrar en el edificio, privado y en venta, pero la emoción de estar allí no hay quien me la quite.

Al regreso quedé hablando unos minutos con Adriana. Un encanto y un placer. Una persona con una cabeza muy bien amueblada y con todo el ánimo del mundo. La invité a comer y me dio calabazas. No la culpo, claro. Pero lo lamento. Yo hubiera aprendido mucho de ella, así que habrá que insistir.

 

Torres de Cereixo (II): Parrochas en Ponte do Porto

Escrito por Cristobal Ramírez
25 de julio de 2018 a las 8:21h

Ponte do Porto. Corría el año 1966. Quizás uno menos, quizás no más. A mi madre, que falleció tranquilamente a los 92 años, le encantaba la Costa da Morte. Habíamos parado a comer en Ponte do Porto (entonces Puente del Puerto), y había parrochas. El dueño del bar intentó explicarle a mi padre que eran peces pequeños, sin duda porque encontrar turistas era muy raro entonces y pensaría que éramos extranjeros o como mínimo de la otra punta de España. ¡Aunque parrocha es palabra española!

Comidas las parrochas continuamos carretera y un kilómetro más allá paró nuestro 600. Los seis quedamos asombrados ante las torres de Cereixo, un gran pazo cuya grandeza queda resaltada porque se encuentra en una elevación, controlando la desembocadura del rio Grande (aquí llamado río Porto), aunque en realidad esto ya es Altántico. Mi madre siempre guardó aquella impresión, y nonagenaria recordaba Cereixo, donde había lamentado, y mucho, no haber podido entrar.

Hace 15 ó 20 años recibí una invitación del entonces dueño para visitar el pazo y publicar una página, igual que había hecho con el castillo de Vimianzo. Pero en aquel momento se puso fin a la serie y me quedé con las ganas.

Ahora, el sábado pasado y respondiendo a una convocatoria de la oficina de turismo de Vimianzo, estaba decidido a revivir las sensaciones de mi madre. Porque como dejó escrito el escritor inglés Terry Prachett, nadie muere hasta que las ondas que ha originado en su vida llegan a la orilla del estanque. O sea, mientras no cae en el olvido. Y yo no olvido a mi madre, claro está.

Y ahí entró en escena Adriana.

Torres de Cereixo (I): Regreso a Vimianzo años después

Escrito por Cristobal Ramírez
24 de julio de 2018 a las 15:13h

Vimianzo. Hace unos pocos años publiqué una página sobre el castillo de Vimianzo dentro de una serie sobre fortalezas de Galicia. Salió en el suplemento Fugas. Y llevaba un recuadrito donde se decía que en esa localidad coruñesa no había ningún restaurante emblemático, de tirón, bonito. Que Vimianzo nunca había sido referencia gastronómica. Ojo: no que no se comiera bien, sino que carecía de ese reclamo. Un Mar de Ardora, un As Eiras.

Y saltaron los de siempre, los que se creen con derecho de pernada, y hasta propusieron que me declarasen persona non grata. La cosa no pasó de ahí, desde luego alguien puso sentido común y no llegó ni a pleno ni nada.

De manera que el sábado pasado volví a Vimianzo algo desilusionado. Porque siempre fue una localidad que defendí a pesar de su urbanismo, no tan desastroso como otros pero que sin duda no llega al aprobado ni de lejos. Pero además de su castillo tiene dos pazos (uno en el casco urbano), un castro que está siendo excavado, unos penedos que si no llega a ser por un grupo de vecinos, con el escritor Manolo Rivas echando una mano muy en primera línea, hubieran desaparecido. Y encima vive ahí gente muy interesada por la historia y la arqueología. Lo dicho: siempre le tuve gran cariño.

¿Por qué volví? Porque vi en Facebook que su oficina de turismo organizaba, entre los muchos actos de este verano –ejemplar: copien otros concellos, muchos, de la zona y de Galicia- estaba una visita a las torres de Cereixo. Y la imagen de mi madre –fallecida- me vino a la cabeza. Pero eso lo dejo para mañana.

 

En el jurado de la IV Gala Mellor Cociñeiro de Tapas por Galicia

Escrito por Cristobal Ramírez
19 de julio de 2018 a las 14:24h

Santiago de Compostela. El pasado martes formé parte del jurado de la IV Gala Show Cooking Mellor Cociñeiro de Tapas por Galicia. Aunque la gente no me cree, soy una persona muy especial para comer, lo cual por una parte me convierte en un jurado detestable y por otra en un jurado idóneo (debido a mi gran exigencia e intransigencia). Además, nunca me gusta premiar a alguien porque eso implica no premiar a otros, y eso siempre (o casi siempre) adopta la forma de una injusticia, y puede ser incluso cruel: gana el que ha hecho eso sin esfuerzo alguno y pierde el que se echó horas y horas.

La gala estaba perfectamente organizada en el hotel compostelano de cinco estrellas AC Palacio del Carmen, con algo menos de dos centenares de personas invitadas. Había nivel cultural, gente que ve en la pequeña gastronomía una muestra de cultura, una atmósfera muy relajada, dos minidiscursos de responsables políticos (Nava Castro, directora de Turismo de Galicia, Rosa Quintana, conselleira de Mar) que escaparon de las rimbombancias y dijeron alto y claro lo que había que decir, y unos compañeros de jurado con los que me entendí desde el primer momento, entre otras cosas porque a dos de ellos ya los conocía, y para bien.

Lo difícil en estos casos es fallar. Con cámaras de tele y de fotos que graban sonido, móviles de vaya usted a saber quién, en el jurado decidimos, todos a una, romper el protocolo y largarnos en busca de un lugar más íntimo y solitario. Coincidencia: el premio fue unánime para el representante de Pontevedra (había un participante por cada una de las siete ciudades gallegas), pero siempre queda ese regusto de no poder dar un segundo, un tercero, un… Y eso sí, nos llamó poderosamente la atención la tapa -monstruosamente grande- llamada Oinkk!!! Como cualquiera puede imaginar, se trataba de algo de cerdo. La presentó la Arrozaría Os Cachivaches, de Lugo. 

El emblemático emplazamiento de Duio, en Fisterra, sigue tan olvidado como hace cuatro años

Escrito por Cristobal Ramírez
11 de julio de 2018 a las 17:35h

Duio. En Duio, al lado de Fisterra, se extendió una ciudad entre real y mítica: Dugium, que acabó -y ahí está esperando una excavación en regla- bajo la arena. Y Dugium fue cristianizada, faltaría más, y ahí se alza ahora una iglesia ante la que pasa un tramo tan maravilloso como falso del Camino de Santiago: la prolongación de la ruta jacobea entre Fisterra y Muxía. El 10 de septiembre del 2014 publicaba esto, que denunciaba el lamentable estado estético de un punto tan emblemático. No se puede decir que no haya sido paciente ni que tenga ojeriza a nadie y lo persiga. Casi cuatro años y, como se ve en las fotos, todo sigue igual. ¿Para cuándo una conciencia estética gallega? Porque lo más avanzado que tenemos es sin duda el enorme esfuerzo que está haciendo la Xunta para poner coto al feísmo, con el impagable esfuerzo contrario de numerosos alcaldes y cientos de miles de vecinos. Parece ser que no tenemos remedio.

El faro de cabo Cee, cerca de Corcubión, está hecho un basurero

Escrito por Cristobal Ramírez
9 de julio de 2018 a las 19:01h

Cabo Cee. Me he vuelto a llegar a cabo Cee, a muy escasa distancia de Corcubión, para admirar el paisaje, el castillo del Príncipe al otro lado de la ría, los islotes Carrumeiros, la isla de Lobeira grande, los arrecifes que juntos conforman la Lobeira Chica, el impresionante monte Pindo. Todo es una maravilla. Todo menos la educación de la gente y, secundariamente, el servicio de limpieza municipal de Corcubión: el faro sigue con un grafiti (ni a eso llega) con una palabra insultante, los alrededores están hechos un cisco, la basura se acumula por el suelo… Dos turistas madrileños con los que coincidí echaron un vistazo a la panorámica y se dieron media vuelta inmediatamente. ¿Ese es el nivel turístico que queremos?

 

Remontando el río Ulla

Escrito por Cristobal Ramírez
2 de julio de 2018 a las 16:43h

Ayer, domingo, remonté de nuevo el río Ulla tal y como hizo el Apóstol Santiago hace casi dos milenios. Entre los buenos amigos que me encontré a bordo, Rafael Sánchez, bibliotecario de Tui.

 

Alex evita que San Miguel engrose la lista de aldeas ourensanas abandonadas

Escrito por Cristobal Ramírez
19 de junio de 2018 a las 16:18h

San Miguel. San Miguel estuvo a punto de integrar la cada día más larga lista de aldeas abandonadas gallegas. Y hubiera sido una pena porque las casas fueron levantadas literalmente pegadas a la muralla de un enorme castro o quizás encima de un posible antecastro.

Hace 15 años ahí residían cuatro personas en dos viviendas. La vida fue marcando sus límites y hace unos pocos meses la última de aquellas se marchó a Ourense con unos familiares, algo similar a lo que antes había hecho otra.

Y se produjo el milagro, porque en la Galicia rural ourensana, concello de Rairiz de Veiga, no de otra manera se puede calificar el que un hombre joven, responsable de la preciosa taberna de la cercana Congostro y de nombre Alex, se haya ido a vivir allí.

San Miguel ha tenido una rara suerte y no ha muerto. Por ahora.

 

 

Engel, un café con fuerte personalidad en el centro de Helsinki

Escrito por Cristobal Ramírez
9 de junio de 2018 a las 18:58h

Helsinki. De nuevo en el café más bonito de Helsinki, que no es otro que el Engel. Su entrada ya avisa de que se accede a un local con muy acusada e irrepetible personalidad, no a un sitio cualquiera. Las impresionantes tartas –carísimas- que reciben al visitante animan a dar el paso siguiente para encontrase en el doble espacio rectangular y luminoso (a ello ayudan los tres grandes espejos) con multitud de mesas para dos personas.

Este es un punto de encuentro y de larga, muy larga, charla de amigos, aunque a tenor del paisaje humano mejor sería decir de amigas. Fuera, el enorme edificio del Senado y los tranvías pasando y haciendo retumbar suavemente suelo y paredes.

No hay gritos, ni jolgorio, pero sí conversaciones animadas y algunas risas. Da la impresión de que los finlandeses, recatados en otras situaciones, aquí se sueltan relajadamente. Eso sí, como en todas partes apenas se ven móviles, el par de personas que los usan lo hacen con cierto disimulo y, por supuesto, a nadie se le ocurriría usarlo para llamar o recibir llamadas, descortesía supina latina desconocida por estos parajes.

Un folleto para conocer Galicia

Escrito por Cristobal Ramírez
30 de mayo de 2018 a las 13:34h

Red Natura del río Tambre. Mi amigo Santiago Bacariza me manda un nuevo folleto que casi es un libro. Tan gordo que lo he aparcado (así se dice ahora) y en estos días algo raros (este mes es una locura de festivos y viajes) le he echado un vistazo. Engancha, así que tras hojearlo me he metido con él a fondo. Es un compendio desde lo que Turismo de Galicia entienden por 25 rutas insólitas. Escenarios al volante y 50 miradoiros imprescindibles. Por supuesto que las rutas entran en el terreno de lo discutible, pero hay que reconocer que abarcan Galicia entera y que el mapa que las recoge es claro y, en resumen, magnífico. Recorrerlas es conocer el país.

Pero a mí me interesaron más los miradores, esos hasta ahora hermanos pobres de Galicia. Son muchos, así que las ausencias son mínimas y siempre subjetivas. Incluye las coordenadas para no extraviarse y fotos de todos ellos.

En resumen, un buen producto.

A Pobra de Trives mejora

Escrito por Cristobal Ramírez
28 de mayo de 2018 a las 13:10h

A Pobra de Trives. Hacía años que no venía por A Pobra de Trives. He vuelto a pasear por su casco viejo, y recuerdo que la última vez ya se había iniciado un lento pero a lo que se ve imparable proceso de mejora de sus edificios, excelentes por otro lado. Porque si de algo puede presumir esa localidad ourensana es de edificios, quizás una rara avis en una Galicia que ha sido pasto de especuladores urbanos y no urbanos hasta dejar enclaves bonitos totalmente irreconocibles. Alcaldes incultos apoyados por una población más inculta aún han provocado auténticos destrozos. Un amigo me comentaba hace unos días que cuando se estaba construyendo el único espacio verde que tiene Sigüeiro un vecino se lamentaba diciendo que lo mejor era echar asfalto y hacer un aparcamiento (gratuito, claro, faltaría más en este país donde parece que todo cae del cielo y resulta que no hay dinero ni para pagar las pensiones).

Pero estoy en el casco viejo de A Pobra de Trives. No es grande, aunque tampoco minúsculo. Faltan indicaciones sobre qué son esos edificios, si es que tienen relevancia -que alguno y alguna tendrán-, y desde luego el Ayuntamiento debe buscar una solución a un problema que no parece difícil de resolver, como muestra la foto de abajo: la maldita manía de llenar Galicia de contenedores.

En cualquier caso, un desplazamiento a esta localidad merece la pena. Y si sobra tiempo, que sobrará, los alrededores tienen parajes magníficos, como el cercano bosque del Návea con magnífico puente (carretera a Castro Caldelas). Por cierto, a media hora escasa está Cabeza de Manzaneda.

Una entrevista sobre el Camino Inglés

Escrito por Cristobal Ramírez
23 de mayo de 2018 a las 11:37h

Durham. Hoy publico una entrevista con la profesora de la universidad de Durham (Gran Bretaña) Lara Escudero-Baztán, que ha ganado el Certamen Internacional de Traballos de Investigación do Camiño Inglés convocado por el concello de Oroso. La entrevista, entera, pinchando aquí.

St. John’s, un colegio ejemplar en el Camino Inglés británico

Escrito por Cristobal Ramírez
21 de mayo de 2018 a las 19:35h

Por tercera vez me encuentro en el colegio St. John’s, un centro católico con 1.500 estudiantes situado en el Camino Inglés, muy cerca de Escocia. Me sigue produciendo la misma impresión que cuando entré por primera vez aquí en el 2016: todo está organizado, todo funciona como un reloj suizo. La disciplina se aprende ya en los hogares (esto es Inglaterra, no el caos latino), pero desde luego se practica de manera radical cuando se pone un pie dentro del St. John’s. Pero no con caras largas y tensión: todo el mundo sabe lo que tiene que hacer, cómo tiene que comportarse, qué se espera de él. Las clases son muy activas, con estudiantes dinámicos y, por supuesto, uniformados.

Uno podría pensar que la ciudad donde se halla, Bishop Auckland, es la capital de la zona pija. Nada más lejos de la realidad: es una zona deprimida, de minas cerradas, de muchas tiendas con la persiana bajada para siempre. Pero tiene una suerte: se ha creado un ente de financiación privada –realmente, de un solo benefactor y filántropo- que apuesta por la cultura, y lo hace con varios millones de euros para reconstruir, consolidar y poner en marcha edificios primero, y el contenido después. Un proyecto insólito que repercutirá en una parte de Inglaterra donde la educación es excelente en edificios –no es el caso del St. John´s- de mucha peor calidad que en Galicia y con 30 alumnos por aula. Porque el dinero es importante; el saber educar, como el St. John’s ejemplifica, mucho más.

Un desplegable muy útil (pero solo de la provincia de A Coruña)

Escrito por Cristobal Ramírez
29 de abril de 2018 a las 16:13h

Red Natura del río Tambre. La Diputación de Pontevedra se bate en retirada en todo lo que se refiera al Camino de Santiago excepto a potenciar el falso Camino Portugués por la Costa, una inventio sin base histórica alguna. Por suerte, la Diputación de A Coruña (ambas en manos socialistas) no sigue su ejemplo y no repara en promocionar las dos rutas jacobeas que pasan íntegramente por su territorio: el Camino Inglés y la Prolongación a Fisterra-Muxía. Con ellas como bandera se está esforzando en atraer a un turismo de calidad. O sea, a aquel que es respetuoso con el medio ambiente y que busca alejarse de la masa. En esa línea acaba de sacar un desplegable de difusión gratuita centrado en sus parajes singulares bajo el título Provincia de A Coruña. Seis destinos mágicos de tierra y mar. Está en gallego, español/castellano e inglés. No se puede pedir más.

 

Si va a la ciudad sueca de Göteborg pare en el hotel Poseidon

Escrito por Cristobal Ramírez
10 de abril de 2018 a las 17:30h

 

Göteborg. El hotel Poseidón, en Goteborg, ha sido todo un descubrimiento gracias a Lena, que me lo propuso. Es un tres estrellas, así que no se puede esperar lujo, pero ofrece más que eso. Y a ello contribuye, y mucho, Nina en recepción, una muchacha encantadora, de esas que a golpe de sonrisa, sencillez y profesionalidad ya le hacen sentir a uno que entra en un sitio peculiar, con personalidad, distinto a cualquier otro.

El hotel tiene sus años, y la incorporación de elementos propios de los tiempos -ascensor o tarjeta llave- no ha cambiado esa atmósfera de establecimiento familiar alejado de los influjos por lo general negativos de la masificación. Habitaciones grandes y luminosas ayudan, claro que ayudan, y todo el conjunto hace olvidar el armario ciertamente pequeño.

Unas palabras para la sala de desayuno, a nivel de suelo: parece la cocina de casa, pero en grande y sin duda mejor surtida (excepto cucharillas, que no encuentro por ningún lado).

Pero todo eso sería contenido sin alma. El alma la pone ese encanto llamado Nina.

Un servicio religioso en la iglesia británica y jacobea del puerto de Poole

Escrito por Cristobal Ramírez
2 de abril de 2018 a las 17:41h

Poole. Nada que ver. Un servicio religioso anglicano y una misa católica son como el día y la noche. Y lo digo con conocimiento de causa. Hoy he asistido por primera vez a uno anglicano entero, en la iglesia de St. James de Poole, donde el único que nos recibió bien fue un ayudante, quien nos entregó unos folios con las oraciones y cánticos del día.

Pero fue hasta divertido, porque no de otra manera puede calificarse la carrera de pancakes protagonizada por media docena de niños que recorrieron al galope, sartén en mano, toda la iglesia. Algunos cánticos sonaron muy bien, otros no tanto, y la voz tronante de la corpulenta reverenda inundó este templo del XIX que sustituyó al que durante muchos siglos recibió y despidió a miles de peregrinos rumbo a Compostela.

Hay una cosa en la que los servicios anglicanos ganan por goleada a las misas católicas: los primeros crean pueblo, las segundas son un mero rito cuya influencia social remata justo cuando el último asistente cruza la puerta de salida.