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Entradas para la categoría ‘Turismo rural’

Acampamento O Caurel: un lujo para el turismo respetuoso con la naturaleza

Lunes, abril 22nd, 2013

Seoane do Courel. Una maravilla. Hacía año y medio largo que no venía al Acampamento O Caurel y sigo diciendo que es una maravilla. En el interior de los bungalós hay de todo, nada falta, y el toque Ikea que le han dado en tiempos recientes les ha sentdado muy bien. Las cocinas (funcionales vitrocerámicas) son muy nuevas aún. Queda darle una vuelta a las camas (¿para cuando en Galicia los edredones en vez de las mantas?). Pero su gran activo es lo muy cuidado que está el entorno, y primavera -pajaritos cantando, árboles en flor- el establecimiento, entre el Lor y un bosque, luce espectacular.

Con la indispensable Maribel, que lleva al frente del negocio toda la vida, doy un repaso a la situación turística general. Me asombro de que no haya lista de espera para venir hasta aquí, sobre todo porque este mes todos los fines de semana los niños no pagan, y el bungaló sale por el -permítanme decirlo- ridículo precio de 45 euros por noche, mínimo dos noches. Ridículo porque más barato imposible. O mejor dicho, es posible, pero irrentable. Y un negocio, para que sobreviva y cree puestos de trabajo, tiene que estar en números azules. Así de elemental.

Galicia, desde luego, no puede perder un excelente atractivo del turismo respetuoso, de naturaleza y de calidad si el Acampamento O Caurel entrase en números rojos. De nosotros, los gallegos, depende. Y por lo que se ve, de los madrileños también, grandes admiradores de la penúltima sierra virgen que nos queda.

Gwyneth Paltrow y A Parada das Bestas

Lunes, noviembre 19th, 2012

Gwyneth Paltrow jugando con Antón, el hijo pequeño de los propietarios de A Parada das Bestas

Red Natura del río Tambre. No sé por qué en esta mañana gris pero sin lluvia me he acordado de Gwyneth Paltrow. No he visto ni una película suya (en realidad, no veo cine, nada de nada, ya tengo una edad como para cuidarme), pero fue muy agradable estar con ella aquellos tres días de hace media docena de años en A Parada das Bestas. Compañeros de El Progreso intentaron acceder a la casa de turismo rural, en Palas de Rei, pero no pudieron. Fue una buena exclusiva nuestra, de La Voz de Galicia y mía, que me la trabajé en el más completo de los silencios y me salió bien. Había un trato: no publicar nada hasta que ella se hubiera ido, y así fue. Luego publiqué tres o cuatro páginas al domingo siguiente.

Dominando el español (sólo un error en un subjuntivo), Gwyneth era lo más humilde del mundo. La antidiva. Lo peor era quien la rodeaba. No su guardaespaldas, silencioso y educado personaje que hizo su trabajo con discreción, sino los que iban de figuras, un impresentable colaborador del New York Times (al menos eso él decía, vaya usted a saber con los fanfarrones, igual sólo había publicado uno o dos artículos) y un tal Marco Batali. Insufribles y creyéndose dioses. Alguien me dijo hace un par de meses que Batali estaba arruinado. No sé, me da igual.

Y recuerdo una jornada dedicada íntegramente al Camino de Santiago. En la televisión todo es mentira, y aquí no iba a ser menos. Estaban rodando Spain, on the road again… y valía todo. En el Camino iban en dirección contraria, había que chivarles los diálogos por micrófonos ocultos… En fin, que será normal, pero me pareció tan falso que me apartó todavía más de la tele.

Reencuentro (feliz) en Casa Cazoleiro

Viernes, noviembre 16th, 2012

Grañanova (Meira). Este país tiene sus paradojas. Miles de bares y chiringuitos y de repente no encuentro ni uno. Estoy pisando el monte de A Marronda, municipio lucense de O Cádavo, y admito que no resultaría normal encontrarme un mesón por ese monte que me impresionó, pero no tanto como pensaba antes de salir de casa en mi viejo, viejísimo, Land Rover que acabará dejándome la espalda con textura de puré. Y sin duda no me impresiona porque mis conocimientos de botánica rozan la negatividad absoluta. Algún defecto debía de tener… Pero sí, el monte está bien, el bosque es bonito y sobre todo el contraste entre estas especies autóctonas en las que ya se cuela el eucalipto y sus vecinos es para reír o llorar, depende de cómo se lo tome uno.

Total, que he arrancado hacia el norte esperando encontrar algún sitio donde meterme algo entre pecho y espalda, por la sencilla y comprensible razón de que he desayunado a las siete menos cuarto de la mañana y el reloj marca la una y media. Va siendo hora. Pero no, no hay nada. Nada. O sea, cero. De modo que kilómetro tras kilómetro me acerco a Casa Cazoleiro con la esperanza de que no esté cerrada. Y no lo está. No hay mucha gente pero Álvaro, el dueño y viejo amigo, no para de un lado para otro. Siempre he pensado que este hombre no puede estar quieto.

Y así, entre oporto y jamón, con chorizo y fabada, transcurre la charla, siempre grata con él. Tiene proyectos, como siempre. Sigue hablando con mucho amor de los caballos con los que organiza rutas y le noto un tono de disgusto al referirse a los usuarios de los quads. Del paint ball no dice ni una palabra ni yo le pregunto, porque no encuentro cosa más tonta que jugar a la guerra, que es lo único que jamás puede ser un juego (junto con el pasar hambre). Se nota que le va bien y se lo digo. Reconoce que aguanta el tirón mejor que otros, pero confiesa que es a golpe de horas y más horas de trabajo. Y le creo. Pero también creo que de vacaciones totales Álvaro se aburriría. Y hacen falta muchos como él para sacar esta Galicia adelante.

Publico un (veraz) reportaje de O Cebreiro en medio del triunfalismo oficial

Domingo, agosto 1st, 2010

Red Natura del río Tambre. Me he pasado un par de días en O Cebreiro, en el hotel de Pilar y Luis, unos viejos amigos ya emblemáticos en el Camino de Santiago. El fruto de mi estancia se puede leer hoy en La Voz de Galicia: tres páginas con poco texto y mucha excelente foto -como en toda la serie de Galicia Bonita- de Manuel Marras. En este país triunfalista de tronío y olé aunque luego ande lleno de lo que en Ferrol se llamaban señoritas del pan pringado, donde los visitantes a Galicia los cuenta la Xunta de millón en millón hasta la derrota final-porque así engañamos a los bobos, que somos nosotros, porque al resto del mundo no hay quien le cuele la idiotez de diez millones de visitantes en este año jacobeo-, mi reportaje tiene al menos un mérito: es absolutamente veraz. Gustará o no, pero lo que se dice es rigurosamente cierto en lo que se refiere a ese par de días: existe Almudena, existe Ovidi, existe Erika y existe el hecho de que ha disminuido alarmantemente el número de peregrinos y viajeros en general. Por no hablar del escaso gasto que hacen.

Luego hay anécdotas. Por ejemplo, el corrector de estilo de mi periódico se ha pasado de listo, pero eso sucede hasta en las mejores familias. Ignora que en toda esa parte de Lugo la manera cariñosa de dirigirse al personal es con un “mona”, que ha tenido a bien censurar. Y más anécdotas: pinchen aquí y lean este reportaje, muy bueno y también de mi periódico, que sale hoy en la edición de Santiago.

El Bono Iacobus y la cabezonería de Santiago Bacariza

Sábado, junio 26th, 2010

Red Natura del río Tambre. En alguna ocasión he citado a Santiago Bacariza, el jefe del departamento de Turismo Rural de Turgalicia. Tengo con él una excelente relación aunque nos vemos menos de lo que ambos quisiéramos. Y él sabe que me parece un cabezón. O Cabezota. De cabezonería, vamos. El tipo agarra la idea y no la suelta. Con su voz pausada y baja -en este país de chillones- debe de mortificar a sus jefes y al final se sale con la suya. Y tanto se sale con la suya que es el único que siempre anda barruntando cosas y sacándolas adelante, algunas con tanto éxito como el Bono Iacobus.

Para el que no lo sepa, dicho bono es eso: un pasaporte que se entrega previo pago y que permite hacer casi todos los Caminos de Santiago en su tramo gallego como un señor. No como un peregrino tradicional durmiendo en los pajares, no, que eso está muy bien para quien lo quiera, sino como un señor. O sea, en seleccionadas casas de turismo rural, y con una serie de servicios complementarios que han hecho que otras comunidades y países se hayan interesado por la experiencia. Y lejos de regodearse en el éxito y engordar el ego, el Santi sigue dale que te pego. Ahora me manda un folleto muy bien impreso, tamaño folio, de nada menos que 72 páginas e impresionantemente bueno (excepto la foto de la 30 y 31 que son, descaradamente, modelos falsos, plásticos y artificiales, y hasta dudo que estén en esa roca porque es de muy difícil acceso).

En fin, doy constancia de lo que hay. Pero me sigue sorprendiendo este hombre, que en vez de asustarse ante la crisis le echas unos arrestos que da envidia. Muchos así y salíamos del pozo…

El “glamour” de Viña Meín

Martes, enero 20th, 2009

San Clodio (Leiro). ¡Qué diferencia! Uno llega a la pequeña localidad ourensana de San Clodio, se mete en la pista descendente dejando la vanguardista casa Dona Branca (de turismo rural) a la izquierda, planta sus reales en la bodega de Viña Meín y lo reciben con esa franqueza y cordialidad auténticas y autóctonas. Ahí está Ricardo, a quien hacía casi un año que no veía. Su trabajo como responsable de la bodega se lo toma a pecho y aquello está impecable. No es el dueño -la propietaria es una sociedad encabezada por Javier Alén-, pero vela por la cosecha como si le fuera la vida en ello.

No soy yo gran experto en vinos, pero los críticos dicen que el Viña Meín es, simplemente, excelente. Yo prefiero el de barrica, pero para gustos se pintan colores.  Pero lo más interesante no es nada de eso, sino el glamour que emana de ese pazo reconvertido, con un uso real, con habitaciones para turismo (cualquiera puede ir allí a dormir y relajarse en uno de los salones más impresionantes de Galicia)… Una bodega que puede competir estéticamente con cientos de las francesas, y que da otros cientos, pero de vueltas, a una buena tropa de las gallegas que no entienden que su imagen (y sus precios) son su mejor promoción. Y la de este país, por cierto.

Aira Padrón, la montaña de Samos

Jueves, octubre 16th, 2008

Aira Padrón. El amigo Lois Celeiro me invita a comer. El ego del hombre ha engordado un par de kilos después del éxito de su curso de verano sobre el Camino de Santiago, que desarrolló entre Sarria, Samos y Lóuzara. Y está dispuesto a celebrarlo con una comida de esas que hacen época.

Aira Padrón es un lugar pelado, en la carretera de Samos a O Courel, con unas vistas impresionantes, de lo mejor de Galicia. Allí en un cruce, desde hace muchas décadas abre sus puertas un lugar homónimo para comer y para dormir. Ahora está en la red de turismo rural, lo que le obligó a una profunda modernización que le ha sentado de maravilla.

El bar, que en realidad es la entrada, no anima mucho. Pero quien se anime a dar un paso más no se arrepentirá, porque el interior cambia por completo. Habitaciones acogedoras, rincones simpáticos… En el comedor, sin concesiones ornamentales, la comida hace olvidar unos cuadros vulgares. Los entremeses de la casa son de sobrasaliente, y las truchas están en su punto. Carne excelente, y una tarta de queso, también casera, sobre la que hay división de opiniones pero ninguna dejándola en mal lugar.

¿El problema? Que al finalizar no se pueden tener prisas: se impone el paseo.

Los clientes hacen sus propias empanadas en Fogar do Selmo

Martes, octubre 14th, 2008

Red Natura del río Tambre. Nada, que Susana Fraguela me leyó ayer en este blog y ya me ha mandado un apretado folio (¡a un espacio!) sobre lo maravillosamente bien que se come en Fogar do Selmo, en el municipio coruñés de Rois.

Primero: doy fe de que se come de maravilla porque compartí mesa y mantel con ella en esa casa de turismo rural hace unos meses.

Segundo: Veo que los de Fogar do Selmo -una pareja joven que le está echando ganas y horas a la cosa- se han apuntado de nuevo al Outono Gastronómico, y lo han hecho con su producto estrella: el porco celta. Me recuerda Susana unas palabras de Ana María, la dueña, oriunda de la parroquia nicrariense de Aro: “Os porcos criámolos na casa, en liberdade e con alimentación natural, polo que controlamos todo o proceso”.

El ánimo de la pareja no acaba ahí, y a mayores la emprenden con los Obradoiros no Forno. O sea, a currar los huéspedes de esa muy buena casa de turismo rural: quien quiera tiene ahí la oportunidad de amasar harina para hacer una empanada de maíz y preparar el antiguo horno de piedra para cocinarla. En ese mismo horno se asará también el cordero que van a degustar más tarde los osados que se metieron manos a la obra. Como cualquiera se da cuenta, esa es una actividad que hay que reservar (981 805 269) y a la que me apuntaré en cuanto pueda. O sea, cuando tenga tiempo, algo difícil de conseguir en esta profesión…

Outono Gastronómico en Cuntis

Lunes, octubre 13th, 2008

Teaño (Cuntis). Fin de semana de relativo relax. Relativo porque hubo que meter en el Jeep cosas para corregir, cámara de fotos, magnetofón, cámara de vídeo, bloc y bolígrafo. O sea, trabajo. Pero relajado porque se trataba de dar un repaso a la zona de Cuntis, que por cierto aparecerá el próximo domingo a doble página en La Voz de Galicia. Así que llenamos dos coches y nos plantamos en Casa Sueiro Coro, Martín, Rafa y Sole porque, curiosamente, estos dos últimos no conocían esa apacible parte de Pontevedra.

En fin, lo de siempre: sería largo relatar las peripecias, incluso las desarrolladas en torno al instrumento del monje (el que fabricó por primera vez el queso de Palo Santo que con tanto éxito venden en la Central Lechera Gallega, en la salida hacia Caldas), o en lo bien que sabe un buen cava a la luz de la luna, invitación de María José, la propietaria de Casa Sueiro.

Pero lo que a mí me interesaba de verdad era probar el menú del Outono Gastronómico. El Outono Gastronómico es una iniciativa de Santiago Bacariza, aunque él va a negarlo y dirá que su jefe, etc., etc. Se trata de poner un menú a precio fijo (25 euros IVA incluido) o por 100 con habitación doble y desayuno. O sea, probar las muy buenas artes gastronómicas del turismo rural gallego.

El caso es que habíamos avisado que queríamos dos menús para vegetarianas y dos menús para carnívoros, unas y otros ocasionales. Una descripción lo más aséptica posible porque a los periodistas no nos pagan por darle jabón a nadie (al menos a mí) incluye el decir que al sentarse -comedor muy agradable, cubertería y vajilla a años luz de la vulgaridad- ya están colocados unos quesos de Palo Santo al orégano, muy bien presentado. El primer plato fue crema de cabaza como a preparaba a bisavoa Ignacia, también con una presentación elegante por su sencillez. Mis colegas de mesa la alabaron al unísono, algo de lo que yo me abstuve porque, sencillamente, no la probé. En el segundo plato, las divergencias: revolto de verduras de tempada e cogomelos, con ovos do galiñeiro, para la señoras, y raxo con castañas e mazás estilo Castrolandín para la clase de tropa. Y más divergencias: yo defiendo el raxo, pero no falta quien asegure que mejor estaba el revuelto. Coincidencia: uno y otro, de notable. Y en tales cantidades que las noces do Brixel con mel de Teaño acompañadas de requeixo pasaron con menos gloria de la que se merecen. Todo ello con un Azpilicueta 2001 Reserva, curioso, y la sobremesa que ya no es para contar.

María José jura que las cantidades siempre son las mismas, y no seré yo quien dude de su palabra. Y yo, que salí una vez más encantado de Casa Sueiro, me pregunto cuál es la ganancia económica, porque hay cocinera profesional que se supone que cobra a final de mes. En fin, me pregunto cómo es que no hay avalancha sobre los establecimientos de turismo rural adheridos al Outono Gastronómico. Se lo preguntará a Santiago Bacariza en cuanto le eche el ojo encima.

Con Suso y María en A Parada das Bestas

Miércoles, septiembre 17th, 2008

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Pidre (Palas de Rei). Me he pateado un trozo del Camino de Santiago para actualizar el archivo. Y es que el 2010 se acerca y presupongo que mi director me va a dar el arreón cuando llegue el momento, así que vamos a intentar ir por delante, algo realmente bien difícil en esta profesión. Así que he comenzado en Palas de Rei y, a paso de tortuga y haciendo 150 fotos, me he llegado en dos horas y media hasta el alberge de Mato-Casanova. La idea era comer en un albergue privado que hay poco antes, pero resulta que no dan comidas (hombre, algo para salir del paso sí) y, además, la que estaba al frente no mostró mucho interés en mi presencia, metida como estaba en larga conversación con cuatro al parecer más o menos peregrinos.

Así que regresé al coche, llamé a María Varela y puse proa a A Parada das Bestas, por donde hacía tiempo que no iba. La novedad es que hay perro nuevo (una especie de inquieto chihuahua de tres meses y medio y poco agraciado), que también hacía hoy su entrada en esa excelente casa de turismo rural. La otra novedad es que los apartamentos están rematados, las piscinas y su entorno resultan muy agradables. Les queda sólo el entorno del aparcamiento, pero seguro que muchos clientes ni se dan cuenta.

Como no había nadie -tenían para hoy cuatro habitaciones pero aún no habían llegado- y Rita y Antón estaban en el cole, Suso y María tuvieron el detalle de invitarme a compartir mesa y mantel, y eso siempre son allí palabras mayores, porque comen como sirven a sus clientes: excepcionalmente bien. Primer plato, acompañado de mejillones al vapor y un tomate aliñado no sé cómo: langostinos con setas sobre fondo de tallarines (para ponerse ciego, y no me gustan ni las setas ni los tallarines). Segundo plato: unos jurelos al horno impresionantes. Postre: helado de canela. El café, como tiene que ser en el mundo rural gallego: de pota.

La conversación derivó entre Toñi Vicente y el caso de las vieiras (¡claro!) y los precios en Galicia. No fui capaz de convencer a Suso de que Galicia es cara, y que la solución no radica en regalar nada ni bajar nada sino en ofrecer más calidad y más actividades complementarias. No por parte del establecimiento de turismo rural, desde luego, sino del propio desarrollo turístico del país. Esperar a que la Xunta haga todo es, sobre todo, erróneo. Y hasta que cada uno de los gallegos se conciencie de que turismo es no dejar las casas de ladrillo vista o llenar el territorio de absurdos contenedores de basura, la cosa no va a ir a mejor. Con crisis o sin ella.

Comilona en la Casa do Queixo

Miércoles, septiembre 10th, 2008

Sobrado dos Monxes. Tenía pendiente una visita -la enésima- a Sobrado dos Monxes. Simbólicamente se la debía a Francisco Dotras, quien muy amablemente había hecho un comentario a un post mío anterior (se equivocó en una cosa: el “religioso joven” a que me refería no era Salvador Toro, sino esa gran persona con hábitos o sin ellos que es Quique).

En este caso fui a comer con Ángel y su mujer, los propietarios de la Casa do Queixo. Soy muy reacio a aceptar invitaciones porque temo que puedan coartar, y ya se sabe que a los periodistas nos invitan mucho y de todas partes… para que digamos que todo es maravilloso. Luego tienes que dar un mandoble y el que ayer te invitó te telefonea indignado porque has sido amigo traidor e infiel, y yo estoy harto de decir que mis amigos los elijo yo. En fin, así es esta profesión.

Pero Ángel llevaba insistiendo meses y meses, con constancia digna de mejor causa, de manera que llegó un momento en que me pareció hasta descortés darle un portazo. Además, en el fondo era comida de trabajo puesto que quería presentarme a varios amigos con negocios en el mundo rural. De forma que 12 personas nos pusimos ciegas de excelentes entremeses, pollo de la casa, cordero (¡sensacional!), jarrete, raxo con queso de la propia casa… en fin, que hasta me dejé llevar y tomé una taza de café, con el previsible resultado de que cerca de la una tenía los ojos como platos.

Y como el yantar fue relajado, no tomé notas, así que con mi proverbial despiste no sé cómo se llamaba nadie. A mi derecha estaba el propietario de Avifauna, una iniciativa lucense que me sonó bien y quedé en ir por allí (en La Voz de Galicia ya hemos publicado algunas cosas). A mi izquierda estaba el hijo de Maruja y Antonio, los dueños del sobresaliente Muíño de Pena, de turismo rural y en el municipio coruñés de O Pino, gente muy trabajadora y amabilísima. Enfrente tenía a muy grata moza que se ha metido en una aventura digna de aplauso: rescatar Casa Anduriña, también de turismo rural, centrándose principal pero no exclusivamente en grupos. Y más gente, claro, pero lo dicho: la memoria nunca fue mi fuerte. Durante horas ni siquiera fui capaz de recordar el nombre de la mujer que lleva adelante la gran cantidad de actividades que desarrollan en la Casa do Queixo durante todo el año pensando en los niños, a quien conocí ayer y con quien había hablado en varias ocasiones (perdona, Belén).

Eso sí, a la vuelta me detuve un momento en el monasterio. A comprar una mermelada, claro, de la fábrica esa que Francisco Dotras colaboró a montar. Porque el monasterio de Sobrado dos Monxes y la permanencia de su activa comunidad requiere el esfuerzo de todos. En lo que sea: no hay ayuda pequeña.

Vuelve el Outono Gastronómico

Martes, septiembre 9th, 2008

Red Natura del río Tambre. Contra la crisis, ideas. Y si ya están probadas (testadas, dicen los incultos), mejor. Por eso se repite entre el 15 de septiembre y el 15 de diciembre el Outono Gastronómico, que cosechó un cierto éxito el año pasado. Lo diré claramente: yo apoyo iniciativas así porque, además de dar cierta homogeneidad al subsector del turismo rural (es voluntario inscribirse, pero el que se quede fuera que no se lamente luego), son apuestas de calidad. O sea, que ya no vale darle a uno en la cena churrasco de la mañana recalentado en microondas, como me pasó a mí en el sur de Ourense.

Dos posibilidades para el cliente: si sólo quiere llenar la andorga, el menú. Un menú que cambia según cada casa pero que es fijo, así que uno ya sabe lo que va a tomar y no se llama a engaño. Por ejemplo, el de mi amiga María José: para empezar, queso Palo Santo (especial de su zona) al orégano. Luego, crema de calabaza “como la preparaba la bisabuela Ignacia” (lo cual quiere decir que en esa familia hay tradición oral, porque María José debe de andar rozando los 40 y no creo yo que conociera a su bisabuela Ignacia), raxo con castañas y manzanas o bien revuelto de verduras de temporada, con huevos de la casa (es que hay mucho vegetariano…). Para rematar, nueces con miel de la parroquia y requesón. Échesele encima vino de Mencía, agua, refrescos, café e insufiones, licor café, caña de hierbas y caña tostada y se comprobará que se justifican de sobra los 25 euros per capita IVA incluido.

¿Que con tanto alcohol no conduzcas, cielo? Entonces el paquete: 60 euros por una persona y 100 por la pareja (repito: IVA incluido). Incluye el menú, una noche y el desayuno.

Un detalle: uno sólo puede acogerse a esas ofertas viernes, sábados y domingos.

En fin, iré de riguroso incógnito por ahí adelante: ya fue el año pasado mi regalo anual a una persona querida y lo repetiré en este 2008. Me apretaré el cinturón en otras cosas, pero me niego a no conocer Galicia.

El turismo rural se renueva

Viernes, junio 6th, 2008

Red Natura del río Tambre. Publico hoy en La Voz de Galicia una página que no está en la web sobre algunas casas de turismo rural que aprovecharon el largo invierno para reinvertir y mejorar. O sea, qué hay de nuevo. Lo cierto es que mandé unos cuantos correos electrónicos esperando pocas respuestas. Tuve muchas, todas de conocidos o gente que quiere explotar su negocio y ninguna, claro, de aquellas casas que se consideran enemigas o adversarias mías, que suman una curiosa y pequeña tropa. Yo, desde luego, no soy enemigo ni adversario de nadie, y el periódico para el que trabajo mucho menos.

Eso, que me vi desbordado y quedaron un montón de ellas sin ver la luz, así que es de justicia citar, por ejemplo, que Montse, del Pazo do Castro (O Barco) me informó que habían pasado a hotel monumento de cuatro estrellas, y que a finales de abril obtuvieron la Q de calidad turística, al igual, por cierto, que la Casa Solariega de Cervantes. Me dice también que en su spa han introducido vinoterapia y chocoterapia “que están teniendo mucho éxito entre nuestros clientes”, asegura Montse. A ello hay que añadirle una ruta enoturística en colaboración con la asociación de bodegueros de la comarca, “debidamente señalizada”, finaliza.

Otra veterana, Casa Cacheiro (Silleda), tampoco se duerme en sus merecidos laureles. Ana María Vidal informa de que “cambiamos algo la decoración y lo más relevante fue un crucero de piedra que instalamos en el jardín la semana pasada, y la verdad quedó muy bonito”. Ese mismo jardín vio como llegaban algunas figuras ornamentales de piedra vieja y, además, el establecimiento fue reconocido con el sello de garantía Galicia Calidade.

Una tercera, en fin, es Casa Videira, un lugar conocido por las celebraciones de cumpleaños y comuniones y en donde fue instalada una cama elástica de grandes dimensiones y un hinchable pensados para los más pequeños, que ya tenían allí mismo un parque infantil.

Y mañana más.

Una oferta de turismo rural (que aplaudo) desde la Ribeira Sacra

Domingo, junio 1st, 2008

Red Natura del río Tambre. No suelen contar conmigo los propietarios de turismo rural. En algunos casos incluso me echan casi a patadas porque también se ha colado en el sector algún ingrato/a, aunque sean los menos. Gajes del oficio. Pero hay excepciones, un buen puñado de ellas. Por ejemplo, María José Touceda, de Casa Sueiro, debe de creer que sé mucho y me pregunta habitualmente esto o aquello. Álvaro, de Casa Cazoleiro y viejo conocido, es otro que intercambia pareceres conmigo (y a ambos se lo agradezco de corazón). María y Suso, de A Parada das Bestas, se suman a la lista. Y alguno más sí que hay.

Y de repente aparece alguno nuevo, que siempre es muy bienvenido aunque lo haga por correo electrónico. Hace ya algún tiempo recibí una oferta de Casa do Remualdo con su Oferta Galicia 08, que por 130 euros incluye cuatro noches, alojamiento y almuerzo incluidos, un pase al circuito acuático del balneario de Augas Santas y un crucero en barco por el Canón do Sil, a lo que hay que sumar una visita comentada a una bodega y sus viñedos con degustación de sus vinos. La oferta vale para todo el año con las lógicas excepciones (de 15 de julio a 15 de septiembre y puente-acueducto de la Constitución). Teniendo en cuenta que la Casa do Romualdo está en el municipio de Taboada, Ribeira Sacra, sólo cabe aplaudir la iniciativa. No porque se lance al mundo de las ofertas, sino porque dé la batalla para buscar algo más que el mero alojamiento por muy bonito que sea el establecimiento. Que no lo sé, dicho sea de paso, porque nunca me he dejado caer por allí.

Avanzadilla en la Casa Rural Vilaboa

Viernes, abril 25th, 2008

Red Natura del río Tambre. Estoy de vuelta a casa con un calor que no hace envidiar nada al pasado en Alicante, donde además el aire seco (¡parece mentira!) raspaba el interior de las narices. Me doy de bruces con que mañana, sábado, José Salgado habla en el congreso que se está celebrando en Ourense sobre la mal denominada Vía da Prata, el Camiño do Sudeste o Ruta de Oriente. Y yo había quedado en echarle una mano, aunque el colega se ha pateado bien el itinerario, ha vuelto estos días y maldita la falta que le hace mi ayuda. Pero una palabra dada es una palabra dada. Llamo a Manolo Rodríguez (que se va a enfadar, porque nunca quiere salir ni en los papeles ni en los blogs) y le preguntó cómo va todo.

-Ben, ben, está saíndo ben.

-¿Cantos tedes?

-Case 140.

El número me parece asombroso. El Xacobeo, que es el organizador, ha encontrado un filón en esto de ir convocando congresos por los Caminos de Santiago secundarios para ir pulsando el interés. Primero Lugo, luego Pontevedra y hoy Ourense. El tanto se lo apunta el gerente, Ignacio R. Eguíbar, que -soy testigo- es quien apostó por ello. No ahorro enhorabuenas.

-Oye, en Ourense hay cuatro congresos y ni una habitación para dormir. ¿Sabes de algún sitio?

La voz de Salgado me baja a la realidad. Echo mano de mi agenda (mental) y llamo a Carlos, el propietario de la excelente Casa Rural Vilaboa, en las afueras de Allariz. Salgado va con Cristina y el chico, Samuel, y además Puri Arija, de la Asociación de Periodistas del Camino de Santiago (Apecsa) tiene el mismo problema… que ya está resuelto. Estoy seguro de que esa casa de turismo rural les gustará porque es impresionante, ni más ni menos: una antigua fábrica de curtidos decimonónica reconstruida con líneas de vanguardia sin adulterar lo fundamental. Muy cuidada decoración y el propio Carlos -catalán reconvertido y bienvenido- en los fogones haciendo una salsa de romesco como nadie.

Eso: los cuatro van de avanzadilla. Cuando me cuenten, les cuento.

Lacón con grelos y castañas

Martes, abril 22nd, 2008

Red Natura del río Tambre. Un amigo me manda un correo (¿por qué la gente manda correos privados en vez de contestar a estos posts como un comentario?) diciéndome que ha leído lo que escribí ayer de A Parada das Bestas y preguntándome qué se come allí, qué es eso de recetas históricas de los peregrinos que han sido recuperadas. La mejor respuesta es “ve y compruébalo”, claro, porque el ensayo-error es algo indispensable y consustancial a la gastronomía, tanto del lado del que está en los fogones como del lado del que se mete entre pecho y espalda el producto final.

Pero voy a contestar al amigo. Y lo hago reproduciendo una de las recetas que María Varela, la copropietaria de A Parada das Bestas, ha recuperado del baúl de la historia y que incluye en el libro En peregrinación ás estrelas, que ayer presentamos en Santiago los miembros de la Asociación de Periodistas y Estudiosos del Camino de Santiago. Hela aquí:

Lacón con grelos y castañas. Ingredientes: 1 lacón de 2/3 kilos. 6 chorizos gallegos. 3 manojos de grelos. 1 tazón de castañas. 1 tazón de habas. Preparación: Remojamos las habas de un día para otro. Ponemos a desalar el lacón en agua entre 24 y 36 horas, dependiendo del grado e curación. Cambiamos el agua un par de veces. Ponemos a cocer en abundante agua durante dos horas. Incorporamos las habas en la mitad de la cocción del lacón. Limpiamos los grelos, los escaldamos en auga hirviendo unos minutos para sacarles el amargor. Escurrimos bien y los incorporamos a la cazuela donde cuencen lacón y habas. Después de media hora añadimos los chorizos y las castañas, dejando cocer 10 minutos más. Escurrimos y ponemos todo e la misma bandeja.

Eso: que aproveche.

¿Y qué tal va A Parada das Bestas?

Lunes, abril 21st, 2008

Santiago de Compostela. Me encuentro, y no de casualidad, con Suso y María. Digo que la casualidad brilla por su ausencia porque ella es, junto conmigo y otros 20 más, coautora del libro “En peregrinación ás estrelas” que los socios de la Asociación de Periodistas del Camino de Santiago (Apecsa) hemos presentado hoy por la mañana en Santiago. Así que entre el personal que llenaba la sala (muestra del cariño que despertaba Andrés Tarrío, fallecido miembro de Apecsa a quien está dedicado el volumen) se encontraban ellos dos, propietarios de esa magnífica casa de turismo rural llamada A Parada das Bestas. A la hora de desperdigarse, un grupo hemos decidido echar a correr para no mojarnos demasiado y comer juntos, y Suso y María se quedaron con la plana mayor de Apecsa, donde son tan bienvenidos como sucede siempre que uno de nosotros se llega a A Parada das Bestas.

Hablamos de cómo les va, claro (pura deformación profesional mía), y echamos la vista atrás: llevan 11 años en la brecha y aún recuerdo la primera vez que fui allí, liado por otro buen amigo común, José Salgado, y la pareja rozaba las lindes de la depresión. Y es que el primer invierno se hace largo, duro y ruinoso. A ellos y a todos. Eso de llegar y besar el santo no existe en el turismo rural, y menos cuando abres tu negocio en el interior de Palas de Rei: por mucho que el Camino de Santiago pase a media docena de kilómetros hay que sudar el cliente. Bueno, el resumen es que parece que les va de maravilla y están a punto de acabar la papelada para inaugurar los nuevos y magníficos apartamentos, amueblados con mucho gusto… en Ikea.

“Pero lo que más funciona es el comedor”, puntualiza algo radical María. Y a mí no me extraña. La mujer colgó por algún lado su título de licenciada en Económicas y se puso a recuperar las recetas de los viejos peregrinos. Y la buena gastronomía vende. La que no vende y la que va a sufrir los mamporros de la desaceleración es la mala. Buena noticia: al menos a estos dos los veo bien tranquilos.

Lleno en Semana Santa (menos lloros)

Domingo, marzo 9th, 2008

Red Natura del río Tambre. Mucho llorar pero el turismo rural gallego no está tan mal como dicen. Me he pasado una semana actualizando información, hablando con unos y otros y el resultado lo plasmo hoy en una doble página en La Voz de Galicia. Lo cierto es que la mayoría de las casas están llenas para Semana Santa, aunque, como apunta más de uno, la supuesta crisis ha hecho que en vez de reservar para el miércoles o jueves el personal entra el viernes por la mañana y sale el domingo a la misma hora. O sea, que paga sólo dos noches. Incluso María José Touceda, la propietaria de Casa Sueiro, me llama para decirme que los datos que publico se han quedado desfasados en las últimas horas y que está de bote en bote.
No seré yo quien discuta que hay desaceleración. Han subido las hipotecas porque el Banco Central Europeo ha subido el precio del dinero, y eso siempre se nota. Además, vivimos como reyes y algún día esto tenía que tocar techo. Pero el subsector, en Galicia, sigue gozando de excelente salud. Y todavía esconde en la manga dos apuestas que hacer: mejorar la calidad y aplicar las nuevas tecnologías. De eso, en fin, hablo en mi reportaje.
Gracias por leerlo.

Noticias de Pazos de Galicia

Jueves, marzo 6th, 2008

Arteixo. Como con un colega del periódico (y sin embargo buen amigo) y con Javier Goyanes, el alma mater y presidente de Pazos de Galicia, la única marca de calidad con que cuenta el turismo rural gallego. El escenario es el Gómez, un restaurante nuevo de Arteixo con una decoración de esas tirando a oriental que hoy tanto abundan y con una cocina fina, magnífica presentación y precios medios tirando a bajos… excepto en el Oporto, que se suben a la parra. Al entrar en el periódico recomiendo el lugar a Paco Ríos, otro viejo colega de aventuras redaccionales y que coordina, junto con Pepe Varela, nuestra página semanal de gastronomía.

En la comida hablamos de las elecciones, claro está, pero sobre todo, y mucho, de turismo. Mis interlocutores pertenecen al grupo de los que creen que nos viene encima una buena crisis, algo que yo niego de plano excepto que mi concepto de crisis no coincida con el de ellos. Javier tiene dos establecimientos de turismo rural: la Casa Grande do Bachao y la Casa Grande de Cornide, en los montes de Santiago la primera (sí, Santiago ofrece al norte una zona bien montañosa) y en tierras jacobeas de Teo la segunda. Esta última, que acaba de ser remozada de arriba abajo, según me dice Javier, marcha sola porque está muy bien situada con relación a Compostela. Bachao le va bien, sin tirar foguetes, pero se mantiene, se pagan los sueldos y se saca un pequeño beneficio que se reinvierte en mejorarla (tiene gimnasio y piscina, entre otras cosas).

Pero asegura que no todo el monte es orégano: la gente no va de viernes a domingo, como hacía antes, sino que ahorra pasando sólo una noche. Eso sí, conozco la mitad de los pazos, rectorales y casas nobles integrados en su organización y prácticamente todos son de un nivel superior.

La comida con Susana

Martes, marzo 4th, 2008

Red Natura del río Tambre. Hoy recibo un correo de Susana Fraguela, una mujer que tras años trabajando en Santiago se ha cambiado a una empresa de Padrón. Y sigue en el mundo de la comunicación, claro. En el correo me felicita por la reanudación de este blog (algo, por otra parte, que ha hecho un buen montón de amigos. Gracias a todos).

Susana Fraguela anda ahora promocionando, entre otras cosas, O Fogar de Selmo, una casa de turismo rural situada cerca de Urdilde. O sea, a 20 minutos reales de Santiago, en un paraje tranquilo, verde y, sencillamente, magnífico. Susana, unos cuantos colegas y yo comimos allí hace un mes y dimos cuenta, entre otras lindezas, de un magnífico porco celta criado en la casa. Yantamos de manera copiosa y selecta, con larga sobremesa posterior. Pero de todo eso, ¡cosas de la vida!, lo que más me gustó fue la excelente, humilde y exquisita tortilla que prepara Ana, la propietaria y cocinera. Y es que la mujer (muy joven, dos hijos) procede de una parroquia de Negreira donde no se sabe de ninguna tortilla que no mereciese esos calificativos, y lo digo con conocimiento de causa porque viví allí tres años. O Fogar de Selmo, en suma, es un sitio recomendable. Y, como aún lleva abierto tan sólo unos meses, mantienen una ilusión juvenil que contagia. Hagan la prueba y cuéntenme después.

ojd