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Entradas para la categoría ‘Pazos de Galicia’

La cara A del pazo de Oca

jueves, enero 22nd, 2015

Red Natura del río Tambre. Una lectora me reprocha cariñosamente el post de ayer, en el cual denunciaba ejemplos de feísmo alrededor del pazo de Oca, y no mostraba “la gran belleza del pazo”. Hay que reconocer que tiene razón. He dicho, y reitero, que el pazo es una maravilla incluso para los analfabetos de la botánica como yo. Y a pruebas me remito.

Viña Meín, un paraíso en O Ribeiro

martes, septiembre 30th, 2014

Viña Meín (Leiro). Eso es el paraíso, Mira que he venido veces y veces desde hace muchos años a Viña Meín, al lado de San Clodio, y siempre me parece más maravilloso hoy que ayer. Los años que pasan por el centenario edificio no lo deterioran sino que lo ennoblecen. Y de ello el responsable no sólo la política de su propietario, Javier Alén, sino los mimos que le da la familia que se ocupa del mantenimiento. Desde luego, podría estar mucho peor: es un pazo de turismo rural por el que pasa gente y gente, pero Cristina está en todo como antes estaba Visita. De manera que como sitio para pernoctar, magnífico. Lástima que no den cenas, pero a un kilómetro está San Clodio con su hotel monumento y un muy agradable mesón donde se da cita el vecindario.

El salón sigue siendo imponente, así como la balconada que mira a los viñedos. Cae el sol y, aunque lo hace por el otro lado, los reflejos se transforman en un baile de colores y luces para lo que me quedo mirando textualmente apampado. He tenido tiempo de saludar a Ricardo, una de las personas más francas y directas de O Ribeiro y que sabe mucho, un montón, de vino. Porque de Viña Meín sale uno de los mejores caldos del Ribeiro.

Y de eso publico hoy una pequeña pieza en nuestro suplemento “Terra”. Pero Viña Meín se merece mucho más.

 

La “italianizada” Rectoral de Anllo estrena nuevos gestores

martes, abril 15th, 2014

Anllo (Ribeira Sacra). De la Casa Grande de Rosende emprendí camino a la Rectoral de Anllo, a diez minutos la una de la otra. Una pista realmente complicada, estrecha, bastante bien señalizada aunque hay momentos de duda. La Rectoral de Anllo es de Lalo, pero ahora la ha alquilado a una pareja, y uno de los nuevos gestores, Nacho, es el que hace de guía. Le comento que cada vez es más difícil ir a los sitios, acostumbrados a las comunicaciones rápidas y poco acostumbrados a serpentear por asfalto que a duras penas merece tal nombre. Tiene reflejos el hombre, porque convierte la debilidad en fortaleza y resalta el estar aislado, en un paraje precioso y en un palacio de inequívocas ínfulas italianas. Mi memoria no es excelente, pero no observo grandes (ni pequeños) cambios en el interior. Tampoco en el exterior. Más lujo dentro que fuera. El único cambio sustancial es que ahora dan cenas y antes no.

Y cavando en una viña me encuentro a Lalo, que no me reconoce de buenas a primeras. Grata conversación, recordando otros tiempos e interesándome por su hija, Cristina, que era la que antes llevaba el día a día en este establecimiento de la Ribeira Sacra que se merece un sobresaliente.

La Casa Grande de Rosende, en Sober, unos cuantos años después

lunes, abril 14th, 2014

Rosende (Sober). Hacía muchos años que no iba por la Casa Grande de Rosende. Y Luisa está como siempre. Y Manolo Vieitez, lo mismo. Parece -sí, lo sé, es figura gastada- que no ha pasado el tiempo. Las imágenes del pasado permanecen claramente en la memoria, incluso ese par de kilómetros desde Canabal (carretera de Monforte a Ourense) donde se coge el desvío para ir a Sober y Rosende, unos kilómetros de sufrimiento estético, ejemplo puro de feísmo, de lo que no hay que hacer para atraer al turismo. Pero parece que eso es difícil de combatir, como me está quedando claro al rodar en el Land Rover de aldea a aldea, a cuál más mortificada por el cemento, el ladrillo y el mal gusto. Algunas de las muchas bodegas se merecen con justicia el calificativo de horripilantes, nichos donde no procede parar por mucho que su gente sea -no lo dudo- encantadora.

Pero decía que he recalado en la Casa Grande de Rosende, perteneciente a la marca de calidad Pazos de Galicia (la única que tenemos en el mundo rural). Hace un lustro fue asolada por un pavoroso incendio. Pero me da la impresión de que está todavía mejor que antes. La misma estética, la misma atmósfera pacega. Estilo, elegancia e historia a raudales. Nada ha sido desvirtuado aquí. Lo cierto es que Manolo juega con ventaja: es arquitecto, de manera que ha huido con conocimiento de la chapuza. Poco a poco ha convertido la Casa Grande en una referencia en Galicia y fuera de ella. Tiene la ventaja de que por allá abajo corre el río Cabe, dando forma a la tercera Ribeira Sacra (las otras dos son la del Sil y la del Miño), la más desconocida. ¿Y la más bella, quizás?

Un magnífico (y auténtico) pazo en venta en el lucense Antas de Ulla

miércoles, marzo 26th, 2014

Antas de Ulla. La penúltima etapa por tierras de Antas de Ulla antes de irnos Telmo y yo a comer a A Parada das Bestas (sigue siendo un sitio excepcional en Galicia, todo un lujo) se llama Vilasión. Allí Telmo tenía en la cita con los propietarios de un pazo impresionante. Nos lo enseñaron con todo lujo de detalles, y su pretensión es venderlo. No logramos saber por cuánto, pero el edificio necesita una reforma a fondo. Una vez hecha -lo sé, lo sé, no es tan sencillo- el enclave pasaría a ser uno de los más impactantes de Galicia. Como impactante fue ver lugares como el salón, donde -ya sé que es vulgar- parece que el tiempo se ha detenido.

Pazo de Vilane: muchos huevos, pero también un escondido valor turístico

martes, marzo 25th, 2014

Antas de Ulla. Siguiente parada: Pazo de Vilane. A muchos gallegos les sonará el nombre: una apuesta por sus huevos, con perdón. El elegante y a la vez simple diseño de la caja que se coloca en los estantes para la venta se ha convertido en un reclamo importante. Pero si la calidad del producto es mala, no hay nada que hacer. Aquí lo que prima es la calidad (de hecho están en Galicia Calidade, lo cual no es poco, digo yo). Y creo que ese tipo de establecimientos deberían de incluirse en rutas turísticas. Desde luego, es mejor visitar este pazo aunque sólo sea por fuera que no el de Amarante. Y con una pequeña explicación de por qué hacemos las cosas bien, que hay que decirlo alto y claro, el turista se marcha contento. Pero no, yo no he tenido esa suerte: Nuria no estaba (cierto es que no había quedado con ella), de modo que di un par de vueltas y Telmo y yo pusimos proa a otros lares.

Turista, escapa de Negreira

jueves, octubre 17th, 2013

Negreira. He vivido tres años en Negreira en plena Transición, le tengo especial cariño a la localidad y conservo en ella algunos amigos. Acompañado de Quin y de Manolo he recorrido sus calles. Lógicamente está muy cambiada, pero el nivel de caos urbanístico que ha alcanzado resulta difícil de encontrar por ahí adelante, fuera países del Tercer Mundo. Su municipio tiene auténticos tesoros como el excepcional puente de Ponte Maceira. Una interesante iglesia en Negreiroa. Un paseo fluvial que ya estuvo mucho mejor que ahora. Pero lo que es el casco urbano debe colocarlo cualquier turista en la lista de no visitables: no aporta nada excepto desorden, y hasta el pazo de O Cotón (privado y no visitable) ha quedado oprimido. En fin, Negreira es un ejemplo de lo que hay que hacer en Galicia si queremos acabar con el 10% del PIB y el 12% de los puestos de trabajo. Porque eso es lo que significa el turismo.

Mi libro sobre rutas empieza a circular

jueves, agosto 1st, 2013

Pontevedra. Publicar un libro siempre es una aventura. Total. Porque desde el momento en que sale a la calle ya no es posesión de su autor, sino de sus lectores. Y eso da miedo. ¿Cuál será el juicio? Lo habitual es que los amigos te digan que muy bien, que fantástico. Afecto obliga. Pero lo más bonito para un autor es recibir la felicitación -o sea, el nihil obstat– de gente que conoces poco, que no tiene compromiso alguno contigo, que no te debe nada o que simplemente es desconocida o casi. Los que vivimos de publicar rápidamente encontramos defectos. Y entonces uno se va hundiendo más y más en el sillón. El público en general no es tan exigente: quiere información clara, útil, que no se le engañe. Y en ese aspecto mi libro “Disfrutar Galicia. Senderismo. Rutas para todos” -lo juro, he hecho todas las rutas una a una- es muy honrado. Hoy me felicitó Rafa (no el director de Márketing de La Voz, que ese es otro tema), y no tenía por qué hacerlo, y eso hace sacar pecho. Luego me he conectado y me encuentro con un mail de Cándido, que tampoco tiene obligación alguna conmigo, y asegura que le ha gustado y transmite sus parabéns. Ya empiezo a salir de las profundidades. No tengo ni idea de cifras, de cómo va. La ventaja de que se distribuya con el periódico son dos: la tirada es increíblemente alta (y sobre todo teniendo en cuenta la tirada de los libros en Galicia) y en una semana tenemos las cifras definitivas de venta, no hay que estirar meses y meses. De manera que cruzo los dedos. Y en esas estamos, como suelo decir.

Dos jóvenes se hacen cargo de la Rectoral de Anllo y se atreven con el Outono Gastronómico

viernes, octubre 12th, 2012

Red Natura del río Tambre. Publico hoy una crónica sobre el Outono Gastronómico, esa idea estupenda que hace unos años puso en marcha Turgalicia para desestacionalizar el turismo. Está arrancando, así que no hay cifras, pero el hecho de que más establecimientos de turismo rural se hayan anotado a la iniciativa hace que la cosa pinte bien. en esencia, consiste en ofrecer dos menús diferentes con un precio cerrado: 30 euros, IVA incluido. A partir de ahí hay variaciones: quedándose a dormir una noche, dos, solo con compañía…

La crónica de hoy la centro en la Rectoral de Anllo, un palacio de ínfulas inequívocamente italianas situado en la puerta de la Ribeira Sacra lucense, en el municipio de Sober. La curiosidad me vino no del hecho de que los propietarios lo hayan alquilado, sino de que los nuevos gestores son gente joven. Y hay que tener sus arrestos para irse hasta allá a complicarse la vida. El valor no se les supone a Nacho y Javier, sino que lo han demostrado.

A la hora de diseñar los menús gastronómicos no se han complicado la vida con nombres raros: tempura de verduras, solomillo de cerdo con puré de patatas y compota de manzana, lasaña de verduras con setas asadas con queso del país, merluza en salsa verde… ¿A que abre el apetito?

 

Alto y claro: compre la revista de “Pazos de Galicia”

sábado, diciembre 17th, 2011

Santiago de Compostela. ¡Quién lo diría! Ayer una tormenta de mil diablos, conduciendo con una prudencia extrema, y hoy un sol maravilloso, un par de solitarias y mínimas nubes allá arriba y a pasear… los que tengan tiempo para ello. Pero lo hagan hoy o dentro de unos meses, quiero animar a que compren la revista de Pazos de Galicia, que por un euro entrega hoy este periódico. “Claro -dirá más de uno-, hace publicidad de su empresa”. No es esa mi intención, si la revista la vendiese Perico de los Palotes diría exactamente lo mismo. Y por dos razones. Una, porque es buena. Así, sin más. En un país como Galicia que no tiene ni una revista de viajes, turismo, costumbres y medio ambiente esta semestral es un alivio.

Y la segunda razón es que yo apoyo a Pazos de Galicia. No porque tenga intereses ahí, que no los tengo, ni porque me lleve bien con su presidente, Javier Goyanes, que sí me llevo bien, sino porque Galicia tiene que tener -así, en doble imperativo- una marca de calidad. Y ya que cuenta con ella, no hagamos la de siempre y la dejemos caer. Con unos precios en ocasiones muy bajos y ridículos si se compara con Welsh Rarebits o Chateaux et Hotels Collection, por ejemplo, ahí están esas dos docenas de establecimientos dando la cara.

Y lo demás es la Galicia llorona de la cual yo abomino. Aquí hace falta remangarse y currar, publicar periódicos, publicar revistas y, como dijo el ya ex presidente Zapaterio, ser optimistas. Porque con el pesimismo no vamos a ningún lado.

¡Volvió el Outono Gastronómico!

viernes, octubre 7th, 2011

Red Natura del río Tambre. Ayer me llamó por teléfono el amigo Suso Flores, coordinador de suplementos para anunciarme que había entrado un anuncio destinado a mis dos límpidas páginas sobre el Outono Gastronómico, que publico hoy. Eso no le gusta a nadie. La publicidad es fundamental, y en estos tiempos de escasez todavía más, pero a nadie le gusta que vaya en sus páginas, las cuales ha mimado, controlado, medido, rellenado. Pero así son las cosas.

Pero eso son trances diarios del oficio. Lo interesante es que ha vuelto el Outono Gastronómico, una iniciativa de Santiago Bacariza, el jefe de Turismo Rural de Turgalicia al que resulta imposible sacarle declaración alguna, remitiendo siempre a su jefa.

La cosa tiene su miga, porque por 30 euros se mete uno entre pecho y espalda una cena completísima con menú cerrado. Cierto es que 30 euros son eso, 30 euros, pero el escenario -con muy escasas excepciones, los establecimientos son preciosos-, la calidad de la comida, el hecho de que incluya vino (siempre gallego, otro acierto de Santi) y el IVA reducen el posible susto inicial. No, no es caro, y menos aún si uno se queda a dormir.

Ya sé que me repito, pero nos encontramos ante una iniciativa muy galesa (aunque he confirmado que allá no existe nada similar). Y, desde luego, es una manera optimista de afrontar la crisis, de darle una colleja al señor Trichet, que al fin se va del Banco Central Europeo, de decirle al mundo que no habrá recuperación económica sin estimular el consumo. El único problema es qué tipo de consumo. Y ahí Turgalicia está indicando el camino: la calidad. Por eso me alegro de que haya vuelto el Outono Gastronómico. Y que se repita.

De la conversación con Begoña del Barrio a las vides de Viña Meín

sábado, marzo 21st, 2009

San Clodio (Leiro). Parece que fue ayer cuando llegué de Finlandia y resulta que el tiempo pasa a velocidad de gacela, mire usted por dónde. Ahora, con la distancia y desde el estupendo pazo de Viña Meín, se ven las cosas con otra perspectiva. Y realmente tengo que estarle agradecido a Begoña del Barrio, vasca de anchas miras instalada en Turku (antigua capital del país nórdico) porque sin ella el viaje no hubiera sido posible, por mucho interés que haya allá sobre el Camino de Santiago. Siempre es necesario encontrar a alguien que abra puertas, y ese alguien fue Begoña. Una suerte. Le debo una centolla (por lo menos).

Pienso en ello con calor de canícula en plena comarca de O Ribeiro, por suerte en un pazo impresionante que produce su propio vino y que no tengo inconveniente alguno en catar y recatar, un caldo que siempre figura entre los tres o cuatro primeros en cualquier concurso en el que participa. O Ribeiro aún se está recuperando, y se nota. La comarca presenta muescas de abandono y mordiscos de feísmo. Mi muy buen amigo Antonio Díaz, que conoce Galicia bastante mejor que yo, me traza por teléfono un itinerario por Lebosende y allá voy yo buscando enclaves para mi serie de “La Galicia Bonita” que sale todos los domingos en La Voz de Galicia. Pero no, de encanto cero. Impresionantes iglesias (en el municipio de Leiro, la propia de Lebosende, Santo Tomé de Serantes..), desde luego, algún paisaje para sacarse el sombrero y un grupo de hórreos de libro (en Paredes), pero cemento, descuido y ladrillo por todas partes. En eso sí que echo de menos, y mucho, la Finlandia que ama Begoña.

El turismo rural se renueva

viernes, junio 6th, 2008

Red Natura del río Tambre. Publico hoy en La Voz de Galicia una página que no está en la web sobre algunas casas de turismo rural que aprovecharon el largo invierno para reinvertir y mejorar. O sea, qué hay de nuevo. Lo cierto es que mandé unos cuantos correos electrónicos esperando pocas respuestas. Tuve muchas, todas de conocidos o gente que quiere explotar su negocio y ninguna, claro, de aquellas casas que se consideran enemigas o adversarias mías, que suman una curiosa y pequeña tropa. Yo, desde luego, no soy enemigo ni adversario de nadie, y el periódico para el que trabajo mucho menos.

Eso, que me vi desbordado y quedaron un montón de ellas sin ver la luz, así que es de justicia citar, por ejemplo, que Montse, del Pazo do Castro (O Barco) me informó que habían pasado a hotel monumento de cuatro estrellas, y que a finales de abril obtuvieron la Q de calidad turística, al igual, por cierto, que la Casa Solariega de Cervantes. Me dice también que en su spa han introducido vinoterapia y chocoterapia “que están teniendo mucho éxito entre nuestros clientes”, asegura Montse. A ello hay que añadirle una ruta enoturística en colaboración con la asociación de bodegueros de la comarca, “debidamente señalizada”, finaliza.

Otra veterana, Casa Cacheiro (Silleda), tampoco se duerme en sus merecidos laureles. Ana María Vidal informa de que “cambiamos algo la decoración y lo más relevante fue un crucero de piedra que instalamos en el jardín la semana pasada, y la verdad quedó muy bonito”. Ese mismo jardín vio como llegaban algunas figuras ornamentales de piedra vieja y, además, el establecimiento fue reconocido con el sello de garantía Galicia Calidade.

Una tercera, en fin, es Casa Videira, un lugar conocido por las celebraciones de cumpleaños y comuniones y en donde fue instalada una cama elástica de grandes dimensiones y un hinchable pensados para los más pequeños, que ya tenían allí mismo un parque infantil.

Y mañana más.

Noticias de Pazos de Galicia

jueves, marzo 6th, 2008

Arteixo. Como con un colega del periódico (y sin embargo buen amigo) y con Javier Goyanes, el alma mater y presidente de Pazos de Galicia, la única marca de calidad con que cuenta el turismo rural gallego. El escenario es el Gómez, un restaurante nuevo de Arteixo con una decoración de esas tirando a oriental que hoy tanto abundan y con una cocina fina, magnífica presentación y precios medios tirando a bajos… excepto en el Oporto, que se suben a la parra. Al entrar en el periódico recomiendo el lugar a Paco Ríos, otro viejo colega de aventuras redaccionales y que coordina, junto con Pepe Varela, nuestra página semanal de gastronomía.

En la comida hablamos de las elecciones, claro está, pero sobre todo, y mucho, de turismo. Mis interlocutores pertenecen al grupo de los que creen que nos viene encima una buena crisis, algo que yo niego de plano excepto que mi concepto de crisis no coincida con el de ellos. Javier tiene dos establecimientos de turismo rural: la Casa Grande do Bachao y la Casa Grande de Cornide, en los montes de Santiago la primera (sí, Santiago ofrece al norte una zona bien montañosa) y en tierras jacobeas de Teo la segunda. Esta última, que acaba de ser remozada de arriba abajo, según me dice Javier, marcha sola porque está muy bien situada con relación a Compostela. Bachao le va bien, sin tirar foguetes, pero se mantiene, se pagan los sueldos y se saca un pequeño beneficio que se reinvierte en mejorarla (tiene gimnasio y piscina, entre otras cosas).

Pero asegura que no todo el monte es orégano: la gente no va de viernes a domingo, como hacía antes, sino que ahorra pasando sólo una noche. Eso sí, conozco la mitad de los pazos, rectorales y casas nobles integrados en su organización y prácticamente todos son de un nivel superior.