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Entradas para la categoría ‘Lugares con encanto’

Acampamento O Caurel: un lujo para el turismo respetuoso con la naturaleza

Lunes, abril 22nd, 2013

Seoane do Courel. Una maravilla. Hacía año y medio largo que no venía al Acampamento O Caurel y sigo diciendo que es una maravilla. En el interior de los bungalós hay de todo, nada falta, y el toque Ikea que le han dado en tiempos recientes les ha sentdado muy bien. Las cocinas (funcionales vitrocerámicas) son muy nuevas aún. Queda darle una vuelta a las camas (¿para cuando en Galicia los edredones en vez de las mantas?). Pero su gran activo es lo muy cuidado que está el entorno, y primavera -pajaritos cantando, árboles en flor- el establecimiento, entre el Lor y un bosque, luce espectacular.

Con la indispensable Maribel, que lleva al frente del negocio toda la vida, doy un repaso a la situación turística general. Me asombro de que no haya lista de espera para venir hasta aquí, sobre todo porque este mes todos los fines de semana los niños no pagan, y el bungaló sale por el -permítanme decirlo- ridículo precio de 45 euros por noche, mínimo dos noches. Ridículo porque más barato imposible. O mejor dicho, es posible, pero irrentable. Y un negocio, para que sobreviva y cree puestos de trabajo, tiene que estar en números azules. Así de elemental.

Galicia, desde luego, no puede perder un excelente atractivo del turismo respetuoso, de naturaleza y de calidad si el Acampamento O Caurel entrase en números rojos. De nosotros, los gallegos, depende. Y por lo que se ve, de los madrileños también, grandes admiradores de la penúltima sierra virgen que nos queda.

O Grove: maravillas de la costa menos conocida (y algunos puntos negros)

Domingo, marzo 24th, 2013

San Vicente do Grove. Es difícil que me desanime la lluvia. Y si arrecia tanto que no puedo salir me meto en un museo. Los Científicos Coruñeses son mis preferidos, pero no los únicos. En cualquier caso, he salido a San Vicente de O Grove, a recorrer un minúsculo trozo de costa con playas pequeñas y maravillosas, y por lo general desconocidas. El Petón do Con Negro es una mole sencillamente impresionante, y los arenales cercano enamoran incluso a gente como a mí, que en verano no piso una playa ni loco. En realidad, en el estío también los pisa muy poca gente.

Pero pasa lo de siempre: en pleno paraíso aparece la porquería. ¿Que la lanza ahí el mar? Por supuesto, así es, aunque el mar no tenga culpa de nada: la tienen quienes arrojan los desperdicios no orgánicos a él, pensado que digiere todo (gran mentira). Con los ayuntamientos en la UCI por falta de liquidez, las alternativas son tres: o dejamos la costa como está, lo cual quiere decir cada día peor; o nace el espíritu del voluntariado y vamos un grupo de amigos a limpiarla; o de una vez por todas le decimos a los parados que cobran de los impuestos de todos que algo tendrán que hacer por la sociedad que les paga (y por su municipio, y por sus hijos) en sus por desgracia numerosas horas libres. Porque mejorar la costa es mejorar la economía. Es atraer a más turistas. Es atisbar un trocito de futuro.

Excepto, claro está, que no nos hayamos enterado de que esta crisis ha llegado para quedarse y que nada va a ser igual a lo que era.

Un repaso a los lugares maravillosos que todavía quedan en la costa gallega

Domingo, noviembre 18th, 2012

O Carreirón, en A Illa de Arousa

Red Natura del río Tambre. He llegado al trabajo. No con muchas ganas, porque este domingo ha salido brillante, claro, sin nubes y algo fresco aquí en las cercanías de Santiago. Una maravilla de día para salir y patear, algo que haré dentro de un rato porque hay cosas urgentes que, además, no pueden esperar. Cojo el suplemento dominical de La Voz de Galicia no para releerme, que nunca lo hago (me da pánico encontrar una errata y ya no digamos un error), sino para ver cómo han quedado mis cuatro páginas. Se trata del primero de una serie de cinco reportajes en los que doy un repaso a la costa gallega, y como siempre se empieza desde Ribadeo voy a llevar la contraria y comencé en A Guarda, para llegar hasta Fisterra. Eso es lo que publico hoy. Pero no buscando cemento y ladrillo, sino justo lo contrario: ocho lugares maravillosos, que estamos perdiendo la batalla sicológica contra el feísmo y creemos que Galicia está destruida, y en absoluto es así. Lo que hay que pedir, exigir y protestar si menester fuese es que lo que queda sea intocable. Parece que en esa buena dirección va el Plan de Ordenación do Litoral. No creo que sea una panacea, y seguro que tiene fallos, pero ¿hay alternativa? ¿Hay otro mejor? ¿Alguna idea diferente? Esto es lo que tenemos, y eso es lo que hay que apoyar. Excepto que la jugada de uno sea dejar que las cosas vayan mal y luego protestar.

De modo que O Carreirón (A Illa de Arousa), Monte Louro y la laguna de As Xarfas, Pombeiro en O Grove, el cabo Udra, la desembocadura del Tambre, Punta Couso (el cabo desconocido de la Costa da Vela), el cabo Silleiro y la playa de Cordeiro donde el Ulla se funde en la ría de Arousa tienen su sitio en estas cuatro páginas, junto con el mapa situacional y fotos de aves que se pueden encontrar ahí. La mala noticia para los internautas es que si quieren verlo o incluso leerme tienen que echar mano del periódico del papel. Porque no todo va a ser gratis en la vida.

Empapado en uno de los mejores miradores naturales de Galicia

Sábado, noviembre 17th, 2012

Pico Xesteiras. Me ha caído toda el agua del mundo. He tenido a bien hacer una ruta de senderismo hasta el monte más espectacular del oeste de Pontevedra. Bueno, en realidad, lo que resulta espectacular es la panorámica, que hoy brillaba por su ausencia. Arranqué de Cuntis, en cuyas cercanías se encuentra, primero en el Land Rover y cuando la cosa se puso interesante y parecía que paraba de llover, andando. Paró, en efecto, pero sólo un rato, de manera que cuando volvió a caer agua estaba yo entre Pinto y Valdemoro, de manera que ya puestos a empaparse tiré para delante. La pista, ancha, se encuentra en mal estado, muy irregular el firme, pero por lo menos no se le ocurre a nadie asfaltarla. Espero que tampoco tenga tal idea el nuevo alcalde de Cuntis, hombre que está demostrando con hechos su respaldo al turismo. En fin, ¡menuda mojadura!

PD/ La foto que acompaña estas líneas está tomada casi desde lo alto del Xesteiras. Eso sí, la tenía en archivo.

Reencuentro (feliz) en Casa Cazoleiro

Viernes, noviembre 16th, 2012

Grañanova (Meira). Este país tiene sus paradojas. Miles de bares y chiringuitos y de repente no encuentro ni uno. Estoy pisando el monte de A Marronda, municipio lucense de O Cádavo, y admito que no resultaría normal encontrarme un mesón por ese monte que me impresionó, pero no tanto como pensaba antes de salir de casa en mi viejo, viejísimo, Land Rover que acabará dejándome la espalda con textura de puré. Y sin duda no me impresiona porque mis conocimientos de botánica rozan la negatividad absoluta. Algún defecto debía de tener… Pero sí, el monte está bien, el bosque es bonito y sobre todo el contraste entre estas especies autóctonas en las que ya se cuela el eucalipto y sus vecinos es para reír o llorar, depende de cómo se lo tome uno.

Total, que he arrancado hacia el norte esperando encontrar algún sitio donde meterme algo entre pecho y espalda, por la sencilla y comprensible razón de que he desayunado a las siete menos cuarto de la mañana y el reloj marca la una y media. Va siendo hora. Pero no, no hay nada. Nada. O sea, cero. De modo que kilómetro tras kilómetro me acerco a Casa Cazoleiro con la esperanza de que no esté cerrada. Y no lo está. No hay mucha gente pero Álvaro, el dueño y viejo amigo, no para de un lado para otro. Siempre he pensado que este hombre no puede estar quieto.

Y así, entre oporto y jamón, con chorizo y fabada, transcurre la charla, siempre grata con él. Tiene proyectos, como siempre. Sigue hablando con mucho amor de los caballos con los que organiza rutas y le noto un tono de disgusto al referirse a los usuarios de los quads. Del paint ball no dice ni una palabra ni yo le pregunto, porque no encuentro cosa más tonta que jugar a la guerra, que es lo único que jamás puede ser un juego (junto con el pasar hambre). Se nota que le va bien y se lo digo. Reconoce que aguanta el tirón mejor que otros, pero confiesa que es a golpe de horas y más horas de trabajo. Y le creo. Pero también creo que de vacaciones totales Álvaro se aburriría. Y hacen falta muchos como él para sacar esta Galicia adelante.

¿Revive doña Emilia Pardo Bazán en un noble pazo de A Ulloa?

Martes, noviembre 13th, 2012

A Ulloa. “Este é o pazo que cita tantas veces dona Emilia Pardo Bazán en Los pazos de Ulloa“, me dice un acompañante de la zona. Estoy en Palas de Rei ante un edificio noble que hasta ahora se hallaba en estado lastimoso, con una familia viviendo dentro, en el bajo, en unas condiciones poco edificantes. Y ahora me encuentro con una valla, un cartel de obras que me lo salto a la torera, unas paredes graníticas limpias… No sé quién paga, supongo que algún particular, el dueño, pero me da igual. La pena es que no se pueda verificar de manera fehaciente la relación entre el pazo y Pardo Bazán. Porque entonces tendría pecado que ni un mísero panel lo recuerde.

Próxima estación: el cercano castillo de Pambre, que se cae a pedazos.

Y ahora, Ponteceso

Domingo, noviembre 4th, 2012

Red Natura del río Tambre. Pedro Tasende, ex compañero en tareas informativas, tiene ahora una empresa que no sé si le va bien o mal, pero que trabaja con seriedad, seguro. El que me invitara él me dio garantías de que mi viaje a Ponteceso, hace unos días, a conocer el proyecto Os Camiños do mar no era tiempo perdido. Y no lo fue. El resultado lo publico hoy, cuatro páginas completas en el periódico.

Conozco Ponteceso desde niño. Pero tengo que reconocer que me quedan muchos rincones de la Costa da Morte por explorar, y parte de las riberas de este municipio eran para mí ignotas. La ruta PR-G 148 es un acierto, y en algunos lugares no tiene nada que envidiar a la sin duda -en mi opinión- mejor del mundo en lo que se refiere a itinerarios costeros: el Pembrokeshire National Coast Path. La recuperación de la mina de titanio-volframio, en Balarés, es un gran acierto por parte de la Diputación de A Coruña, y el instalar allí un restaurante, de sobresaliente. Hacerla me permitió incluir, ya sin duda, la barra arenosa que separa la ría de Laxe y Corme de las aguas dulces del Anllóns entre los cien lugares que todo gallego debe conocer.

Corme decepciona. Ya nunca fue una maravilla, pero la destrucción de los años 80 y 90 en forma de edificios nuevos irrespetuosos con cualquier cosa que pueda entenderse como línea estética la convierten en una localidad de paso. ¿De paso a dónde? A Punta Roncudo, sin duda alguna, que se ha labrado una merecida fama de gran percebe. Eso sí, a costa de vidas humanas. Los arenales de Barda y Niñóns, pequeños y recogidos, estaban solitarios, claro está, y eso los engrandecía. Una maravilla.

Lo dicho: he escrito las cuatro páginas de hoy disfrutando. Lo cual, con la que está cayendo, pues es una gozada, para qué les voy a mentir.

Mesón A Cochera, en Covas (Ferrol): historia de un encuentro cordial

Sábado, noviembre 3rd, 2012

Red Natura del río Tambre. Tras la publicación el domingo pasado de cuatro páginas dedicadas a la Senda Ártabra, esa pista que han abierto por un lugar espectacular y hasta ahora inaccesible, he recibido un mail del propietario de A Cochera, un establecimiento de Covas que yo citaba (esta es su web). No lo conozco de nada, pero no debe de ser de la generación protestante de internet, porque su tono era no sólo educado sino que hacía gala de una diplomacia de quitarse el sombrero. Y eso es raro en la Red. Cualquier indocumentado tiene acceso a ella -no se pide test de inteligencia- y desde el smartphone de turno le suelta a uno cuatro cretineces sin opción a respuesta. Maravilloso. Pero es lo que hay.

A Cochera tiene habitaciones, que yo no recomendaba ni dejaba de recomendar, y eso me venía a decir de manera elegante su propietario, quien, al parecer, ha hecho una inversión para darles un plus de encanto. Por supuesto, tendré que ir a verlo con mis propios ojos, como hago siempre, pero lo cierto es que el tiempo no llega a nada. ¡Y eso que la última vez que estuve enfermo fue hace más de un decenio! El problema (turístico y hostelero) en Galicia es que hay mucho trigo, pero también mucha paja, y eso hace gastar minutos y energías en algo inservible: ni produce placer el trabajo, ni produce beneficio, ni orienta al lector, ni ayuda a mover la economía. ¿Quieren un ejemplo? Una web describe con pelos y señales dos rutas de senderismo para ir a ver los Penedos de Traba y los de Pasarela, en la Costa da Morte. Fui allí de paso con el fin de ver dónde arrancaban los itinerarios, un poco el nivel de dificultad y me fue imposible encontrar ni un metro de los itinerarios. Al día siguiente hablé con dos expertos locales de Vimianzo y Laxe y me confirmaron… que no existen. ¡Ah! Esa web fue financiada con impuestos de fuera de Galicia. Así cualquiera…

Fraga das Barbudas: una locura

Jueves, octubre 18th, 2012

Red Natura del río Tambre. Me he ido a hacer la ruta que recorre la Fraga das Barbudas, en el municipio coruñés de Aranga. Santiago Bacariza, el diligente jefe del área de Turismo Rural de Turgalicia,  me lo había puesto tan bonito que era imposible aplazarlo más. Y además tenemos una no confesada competición en conocer recunchos de Galicia, de modo que no le iba a consentir que tomase ventaja. De modo que el sábado pasado arranqué el Land Rover y allá me fui.

Una locura que me valió la bronca irónica de mi hermano montañero (“Los ríos son para el verano”). Porque la ruta está excelentemente bien señalizada (se nota que pagó Europa, incluida en la red de senderos del Mandeo), pero sólo es para expertos en buena forma y, en efecto, para hacer en verano. No se debe ir solo bajo ninguna circunstancia, porque allí no hay quien le encuentre a uno. Baste decir que me quedé literalmente colgado en dos ocasiones, una a poca altura y con posibilidades de salir más o menos indemne del costalazo y otra a mucha altura y mortal sin duda si iba para abajo. Las pasé realmente mal, a lo que hay que sumar que un caballo -supongo que yegua- se empeño en que yo no era bienvenido por allí y tuvimos nuestros más y nuestros menos, grueso castiñeiro por medio a Dios gracias.

La fraga en sí es, sin duda alguna, la más bonita que yo conozco, y creo que conozco (casi) todas las de Galicia. Un lugar donde da la impresión que uno es el primero que entra. Un paraje que recuerda  los  minutos iniciales de la primera película de Indiana Jones. Selva pura a la que, por cierto, comienzan a llegar eucaliptos: ya hay dos, y crecidos.

O sea: no vaya ahora (y jamás con menores) salvo que le entren de repente irrefrenables ganas de convertirse en eremita, en fuxido de la pasada guerra civil o en potencial suicida. Haga como mi hermano: espere a que llegue el verano.

Dos jóvenes se hacen cargo de la Rectoral de Anllo y se atreven con el Outono Gastronómico

Viernes, octubre 12th, 2012

Red Natura del río Tambre. Publico hoy una crónica sobre el Outono Gastronómico, esa idea estupenda que hace unos años puso en marcha Turgalicia para desestacionalizar el turismo. Está arrancando, así que no hay cifras, pero el hecho de que más establecimientos de turismo rural se hayan anotado a la iniciativa hace que la cosa pinte bien. en esencia, consiste en ofrecer dos menús diferentes con un precio cerrado: 30 euros, IVA incluido. A partir de ahí hay variaciones: quedándose a dormir una noche, dos, solo con compañía…

La crónica de hoy la centro en la Rectoral de Anllo, un palacio de ínfulas inequívocamente italianas situado en la puerta de la Ribeira Sacra lucense, en el municipio de Sober. La curiosidad me vino no del hecho de que los propietarios lo hayan alquilado, sino de que los nuevos gestores son gente joven. Y hay que tener sus arrestos para irse hasta allá a complicarse la vida. El valor no se les supone a Nacho y Javier, sino que lo han demostrado.

A la hora de diseñar los menús gastronómicos no se han complicado la vida con nombres raros: tempura de verduras, solomillo de cerdo con puré de patatas y compota de manzana, lasaña de verduras con setas asadas con queso del país, merluza en salsa verde… ¿A que abre el apetito?

 

Descubro -¡a estas alturas!- el río Ouro

Domingo, octubre 7th, 2012

Red Natura del río Tambre. Publico hoy en La Voz de Galicia cuatro páginas sobre el río Ouro. Tengo que decir, sinceramente, que tras haber recorrido incansablemente Galicia desde varios decenios atrás hacía tiempo, mucho tiempo, que no me encontraba con un paraíso como ese. En realidad me fui uno de estos buenos días pasados hasta Foz con más desgana que ánimo, a pesar de que el puente de hierro que existe en la desembocadura siempre me había llamado la atención. Desde luego, se merece mejor suerte.

A Pontevella fue un descubrimiento. El núcleo urbano podría quedar maravilloso a poco que pusieran sus moradores unas flores en las casas, un toque verde alrededor de los edificios. Que cuidaran el entorno como en Inglaterra o Dinamarca, por ejemplo. O como en Asturias, sin ir más allá. El área recreativa está abandonada a la mano de Dios, pero el camino que en ella comienza es digno de un pausado recorrido para descubrir los últimos juncales del río y luego el excelente bosque de ribera.

El sitio para dormir, en el cual estuve de incógnito, me apreció bueno, y la gente muy agradable. Es A Casa de Piego. El problema es que no hay dónde comer. Recomiendo un sitio, As Brasas, en Foz, pero no hay nada a lo largo de las riberas de este río. Y, por cierto, por la izquierda se puede circular en coche. O sea, que no hay disculpa para no ir.

Castillo de Nogueirosa: Cara…

Domingo, septiembre 16th, 2012

Castillo de Nogueirosa. Estoy en el castillo de Nogueirosa, llamado también de Andrade, muy cerca de Pontedeume (A Coruña). Para ser exactos, en lo más alto de la torre. Es un lugar recurrente desde mi adolescencia. Incluso llegué a dormir en él con una manta (entonces no había sacos de dormir por esos lares) y una hoguera al lado para calentarse. Formando parte de un grupo de animosos colegas llamado Investigación 70 limpiamos a la brava, y sin destrozar si una sola piedra, el interior de los muros. Así dejamos a la vista la caída de aguas (de la que nadie sabía nada), pero no pudimos evitar que una noche un grupo de bárbaros destrozaran el brocal del pozo, donde estábamos buscando la salida secreta que, creemos, encontramos desde el otro lado, aunque quizás hoy lo dude.

Hoy no encontré la piedra con escudo noble que entonces estaba tirada en el minúsculo patio de armas. Pero el castillo ha rejuvenecido con la inversión hace pocos años de dineros de esa Europa contra la que ahora algunos cargan, olvidándose de que aquí se mejoraron las infraestructuras sin pagar ni un céntimo. Pero en fin, esa es otra guerra.

Entré, pagué mi euro -algo con lo que estoy totalmente de acuerdo- y subí hasta la torre. Aunque faltan cosas. Falta que se pueda comprar un libro, un catálogo, un recuerdo, algo, porque el tríptico que entregan es escaso. Y además ese tríptico está en español, por cierto en una familia (tipo) de letra que será muy medieval, pero que resulta engorroso para leer. Hay que imprimir al menos versión inglesa. ¿Y dónde está la web? ¿O no existe la web? ¿Y los horarios? ¿Y el mail para consultas, sugerencias y quejas?… Así no vamos a ninguna parte. En cualquier caso, lléguese al castillo de Andrade o Nogueirosa. Aunque sólo sea por su impresionante panorámica.

Merecido sobresaliente para la fiesta Belle Époque de Cuntis

Domingo, septiembre 9th, 2012

Esto. Justo esto es lo que hace falta para lanzar más el turismo gallego. Déjense de fiestas medievales -en realidad, una sola, igual año tras año, que rota por Galicia de la mano de una empresa- y búsquese un nicho de negocio, algo original, algo que implique a los vecinos. Como ayer sucedió en Cuntis (Pontevedra), cuyo pequeño y muy cuidado casco histórico regresó a los años 20 del siglo XX. Ahí no faltaba nadie: todo el vecindario se volcó en un acto colectivo, en una catársis festiva que implicó desde al alcalde a la dueña de la casa de turismo rural, desde el levantador de pesas hasta la boda. ¿Perfecto? Y nada era gratis, excepto -sorprendentemente- el paso en carro de caballos para los más pequeños. Por suerte. Digo que por suerte había que pagar. Nada de multitudes, nada de botellones estilo Romería Vikinga de Catoira u Os Caneiros de Betanzos. Un menú por 10 euros en lo que flojeaba era el vino pero para todos igual, eligiese el lugar que se eligiese para meterse entre pecho y espalda la espetada de uvas y queso (local), el can-can de pollo y el arroz con leche. Y como dicen que una imagen vale más que mil palabras (¿de verdad?), aquí van varias fotos.

Alto y claro: compre la revista de “Pazos de Galicia”

Sábado, diciembre 17th, 2011

Santiago de Compostela. ¡Quién lo diría! Ayer una tormenta de mil diablos, conduciendo con una prudencia extrema, y hoy un sol maravilloso, un par de solitarias y mínimas nubes allá arriba y a pasear… los que tengan tiempo para ello. Pero lo hagan hoy o dentro de unos meses, quiero animar a que compren la revista de Pazos de Galicia, que por un euro entrega hoy este periódico. “Claro -dirá más de uno-, hace publicidad de su empresa”. No es esa mi intención, si la revista la vendiese Perico de los Palotes diría exactamente lo mismo. Y por dos razones. Una, porque es buena. Así, sin más. En un país como Galicia que no tiene ni una revista de viajes, turismo, costumbres y medio ambiente esta semestral es un alivio.

Y la segunda razón es que yo apoyo a Pazos de Galicia. No porque tenga intereses ahí, que no los tengo, ni porque me lleve bien con su presidente, Javier Goyanes, que sí me llevo bien, sino porque Galicia tiene que tener -así, en doble imperativo- una marca de calidad. Y ya que cuenta con ella, no hagamos la de siempre y la dejemos caer. Con unos precios en ocasiones muy bajos y ridículos si se compara con Welsh Rarebits o Chateaux et Hotels Collection, por ejemplo, ahí están esas dos docenas de establecimientos dando la cara.

Y lo demás es la Galicia llorona de la cual yo abomino. Aquí hace falta remangarse y currar, publicar periódicos, publicar revistas y, como dijo el ya ex presidente Zapaterio, ser optimistas. Porque con el pesimismo no vamos a ningún lado.

Yo dormí con Gwyneth Paltrow

Sábado, noviembre 5th, 2011

Cambados. Por una de esas casualidades de la vida, me encuentro en Cambados cuando salta la noticia de que esta es una de las 25 localidades españolas preferidas por la actriz Gwyneth Paltrow. Y me he acercado hasta el lugar donde, rodeados por un equipo de tan buenos como intratables profesionales estadounidenses (excepto su jefe), le ayudé a despojarse de sus botas para meterse en el mar junto con otros protagonistas del rodaje de Spain, on the road again.

Yo llevaba dos noches durmiendo con Gwyneth Paltrow. Como los españoles entienden lo que no es, me veo obligado a especificar que no en la misma cama, sino en la de al lado, pared por medio. Fui el único periodista que se pasó pegado a sus pantalones los luminosos y soleados días que estuvo en Galicia hace poco más de cuatro años. La oscarizada actriz, que resultó ser la única junto con la catalana Claudia Bassols a la que no se le había subido la fama a la cabeza, no sabía dónde estaba mientras se ultimaban los preparativos. Aburridos ella y yo en el exterior de A Parada das Bestas, en Palas de Rei, después de haber hablado de temas intrascendentes del estilo cuántos hijos tienes tú, cuántos tengo yo, me soltó: “¿Nos vamos a hacer surf, que aquí parece que van a tardar algo?”. Su excelente español -tiene unos amigos a los que llama “mi familia española” en Talavera de la Reina- iba paralelo a su desorientación. Eché mano del mapa ante la atenta pero muy discreta mirada del único personaje que se encargaba de su seguridad. Le dije que nos íbamos a Cambados y sus ojos se iluminaron: “Pues ahí”. Indiqué a los que estaban cargando los bultos en los mercedes. “Me temo que no vamos a tener tiempo”, le contesté sin confesarle que jamás subí a una tabla de surf y que ir a la playa o meterme en el mar sólo lo hago si lo manda el guión y previo pago.

Los cinco coches con dos docenas de personas nos plantamos en Cambados. No se había cambiado ni las botas altas ni los pantalones, siempre de negro. Una mujer sencilla que cuando era reconocida en el Camino de Santiago invariablemente tenía una palabra amable y de agradecimiento. La humildad en persona. Cuando se metió en el agua con el patán de Marco Batali (un pseudococinero de Nueva York, famoso y, a lo que parece, muy rico) y Mark Bittman, un supuesto cronista de The New York Times -otro insufrible, con la vanidad saliéndole por las orejas- Gwyneth y Claudia demostraron la humanidad que llevan dentro. Se olvidaron de la cámara y se fueron directas a hablar con las mariscadoras. Sin poses. Sin decir tonterías. Preguntando. Humildes. Incluso yo diría que desbordadas al ver aquel trabajo duro con el agua por las rodillas.

Las cámaras grabaron mientras una histérica productora (la única española) se empeñaba en que yo no hiciese fotos: las hice, y se publicaron en tres páginas este periódico. Gwyneth Paltrow salió del agua, se acercó a mí y, emocionada, sólo me dijo: “¡Estas mujeres son muy valientes!”. Estaba impresionada. No me extraña que Cambados se le haya quedado grabado en su memoria.

Lluvia en Tenby. Ystad, sin webcam

Sábado, octubre 29th, 2011

Red Natura del río Tambre. Magnífico día a las orillas del río. Lástima que lleve todo el día dándole a la tecla. En el descanso de hace unos minutos aproveché para ver la webcam de Tenby, maravilla de sitio que hoy sufre vientos y lluvia, y de Ystad, la localidad que Henning Mankell situó en el mapa con su colección de novelas con el detective Kurt Wallander como protagonista. Y sorpresa, la de este último sitio está estropeada. Se ve una imagen fija. El tiempo se ha detenido en Ystad. Y me dan ganas de ir para allá.

¿Gales igual a Galicia?

Viernes, octubre 21st, 2011

Red Natura del río Tambre. Y luego dicen que Gales y Galicia se parecen mucho

¡Volvió el Outono Gastronómico!

Viernes, octubre 7th, 2011

Red Natura del río Tambre. Ayer me llamó por teléfono el amigo Suso Flores, coordinador de suplementos para anunciarme que había entrado un anuncio destinado a mis dos límpidas páginas sobre el Outono Gastronómico, que publico hoy. Eso no le gusta a nadie. La publicidad es fundamental, y en estos tiempos de escasez todavía más, pero a nadie le gusta que vaya en sus páginas, las cuales ha mimado, controlado, medido, rellenado. Pero así son las cosas.

Pero eso son trances diarios del oficio. Lo interesante es que ha vuelto el Outono Gastronómico, una iniciativa de Santiago Bacariza, el jefe de Turismo Rural de Turgalicia al que resulta imposible sacarle declaración alguna, remitiendo siempre a su jefa.

La cosa tiene su miga, porque por 30 euros se mete uno entre pecho y espalda una cena completísima con menú cerrado. Cierto es que 30 euros son eso, 30 euros, pero el escenario -con muy escasas excepciones, los establecimientos son preciosos-, la calidad de la comida, el hecho de que incluya vino (siempre gallego, otro acierto de Santi) y el IVA reducen el posible susto inicial. No, no es caro, y menos aún si uno se queda a dormir.

Ya sé que me repito, pero nos encontramos ante una iniciativa muy galesa (aunque he confirmado que allá no existe nada similar). Y, desde luego, es una manera optimista de afrontar la crisis, de darle una colleja al señor Trichet, que al fin se va del Banco Central Europeo, de decirle al mundo que no habrá recuperación económica sin estimular el consumo. El único problema es qué tipo de consumo. Y ahí Turgalicia está indicando el camino: la calidad. Por eso me alegro de que haya vuelto el Outono Gastronómico. Y que se repita.

Lires necesita a sus vecinos para mejorar sus rutas

Sábado, octubre 1st, 2011

Lires. Los habitantes de Lires tienen que remangarse, y los propietarios de casas de turismo rural y otros establecimientos hoteleros deben de colocarse al frente. No hace falta que sea hoy, pero tienen que acabar con el olvido de tres o cuatro años. Un olvido que, o son tontos, o se darán cuenta de que les afecta negativamente a sus negocios.

Lires es un paraíso que gracias a la falacia del mal tiempo que, dicen con la bota de contar mentiras, azota siempre la Costa da Morte. Doy fe de justo lo contario. Y como vengo repetidamente diciendo, puedo acusar de mentireiros a quienes descalifian esta zona recurriendo a no sé qué lluvias y nieblas. Ayer ni caminar pudimos, porque toda la tarde cayó de un calor aplastante. Hoy dejé a amigos, hijos de amigos, amigos propios y a Coro en la playa de Lires y me eché al monte, a recorrer la ruta de la Meigha Lirea, estupenda idea que languidece. He logrado hacerla porque uno se conoce el terreno y siempre presumió de orientarse muy bien, y punto final. Cualquiera de los muy numerosos extranjeros que se dejan caer por aquí se extrañaría sin la menor duda. Las balizas o faltan o están medio caídas, y así no hay quien llegue a buen puerto. Para más inri, al regreso o uno está muy atento o acaba en un acantilado, y a partir de ahí la vegetación lo cubre todo.

Pero el sendero de la ruta de la Meigha Lirea lo pagó parcialmente la Unión Europea, y eso es tirar por la borda los impuestos alemanes, daneses y demás. Es matar la gallina de los huevos de oro. No vamos a salir de crisis alguna esperando más dineros de Europa. Es la hora de remangarse y adecentar es ruta. O sea, un día de trabajo, de esos que vienen secos y soleados en, por ejemplo, octubre. Nada más

Virtualtenby

Viernes, septiembre 30th, 2011

Red Natura del río Tambre. Se acabó el verano, aunque no lo parezca. Ese fin de semana hay fiesta en A Senra, en Oroso, que es la típica movida parroquial pero que está realmente bien organizada, en lugar muy grato con el único inconveniente que aquello acaba como todas: con el suelo lleno de papeles y bolsas.

El retardado verano de que disfrutamos no nos afecta solamente a nosotros. En Windsor, donde el castillo de la reina Isabel II, los termómetros rozaban ayer los 28º, un poco menos en Reading -excelente centro comercial- y bajaron algo en esa ciudad que en septiembre resulta maravillosa, con escasos turistas entre sus murallas, con la isla de Caldey en lontananza que es Tenby. Lo cierto es que uno siente añoranza y todos los días, hoy con más razón, echa un vistazo a la webcam que recoge el puerto de Tenby.

Porque lo cierto es que llegará lo que en Ferrol llamamos el cordonazo de San Francisco. O sea, la tormenta que un año sí y otro también nos visita a principios de octubre. Vayan pensando dónde tienen el impermeble…

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