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Entradas para la categoría ‘Gastronomía’

Comer en Vimianzo: insisto en que no aporta nada nuevo

Miércoles, octubre 3rd, 2012

Red Natura del río Tambre. Hace más de un año, en Vimianzo pusieron mi cabeza en la picota. Metafóricamente, quiero decir. Sentó muy mal que en un reportaje sobre su castillo dijese que gastronómicamente la localidad no aportaba nada nuevo. Incluso al menos un ciudadano propuso en tertulia de bar que me declarasen persona non grata. Eso dolería, sí, porque Vimianzo es uno de los enclaves preferidos desde siempre por mi madre, lógicamente por su castillo, que desde el punto de vista urbanístico lo demás es para olvidar.

He estado en Vimianzo, como decía en mi anterior post, y me quedé a comer. No voy a decir el sitio, pero me ratifico en lo que escribí tiempo ha. Mis gambas al ajillo no estaban en su punto. El churrasco de ternera, impecable y en gran cantidad, pero quizás no fuera mala idea explorar otra carnicería. Las patatas -y esto, cerca de Coristanco, sí que es pecado- no estaban bien fritas. El café de pota, muy bueno, y el precio módico. Y como hay que decirlo todo, el local no era muy bonito ni luminoso, pero el propietario es persona encantadora y amable.

Seguiremos informando.

 

Merecido sobresaliente para la fiesta Belle Époque de Cuntis

Domingo, septiembre 9th, 2012

Esto. Justo esto es lo que hace falta para lanzar más el turismo gallego. Déjense de fiestas medievales -en realidad, una sola, igual año tras año, que rota por Galicia de la mano de una empresa- y búsquese un nicho de negocio, algo original, algo que implique a los vecinos. Como ayer sucedió en Cuntis (Pontevedra), cuyo pequeño y muy cuidado casco histórico regresó a los años 20 del siglo XX. Ahí no faltaba nadie: todo el vecindario se volcó en un acto colectivo, en una catársis festiva que implicó desde al alcalde a la dueña de la casa de turismo rural, desde el levantador de pesas hasta la boda. ¿Perfecto? Y nada era gratis, excepto -sorprendentemente- el paso en carro de caballos para los más pequeños. Por suerte. Digo que por suerte había que pagar. Nada de multitudes, nada de botellones estilo Romería Vikinga de Catoira u Os Caneiros de Betanzos. Un menú por 10 euros en lo que flojeaba era el vino pero para todos igual, eligiese el lugar que se eligiese para meterse entre pecho y espalda la espetada de uvas y queso (local), el can-can de pollo y el arroz con leche. Y como dicen que una imagen vale más que mil palabras (¿de verdad?), aquí van varias fotos.

“Cómete o mar”, ¿por qué no?

Viernes, noviembre 11th, 2011

Red Natura del río Tambre. Hoy publico en el suplemento Fugas de La Voz de Galicia una información sobre unas jornadas gastronómicas llamadas Cómete o mar que se están a celebrar al sur de la Costa da Morte, entre Fisterra y Porto do Son. Para mí, lo más importante es, además, el hecho de que se organicen a partir de hoy mismo y durante cuatro viernes consecutivos unos Talleres Gastronómicos en otros tantos establecimientos y con otras tantas especialidades, de modo que ir a uno no impide acudir al resto. Cierto es que no tengo tiempo de acudir yo en persona, lo cual realmente me gustaría, pero creo que esa es la vía: organizar una cosa tras otra, aquí y allá, a precios asequibles y a precios (casi) inasequibles. Esa es la manera de mover el turismo, de desestacionalizar, de animar a la gente a romper la rutina milenaria de quedarse encerrado en casa en el otoño-invierno

Los galeses (y galesas, faltaría más) comen a todas horas

Domingo, julio 3rd, 2011

Tenby (Gales). Comer cotidianamente no parece importar mucho a los galeses. Amanece ahora antes de las seis de la mañana y comienza la actividad, así que hasta las cinco de la tarde, que por arte de ensalmo el personal desaparece de los espacios públicos, algo hay que meter entre pecho y espalda.

Desayuno copioso, como es conocido, pero eso no llega para tan larga jornada, así que de manera continua los galeses comen, con intervalos cortos sin nada en la boca. Eso sí, siempre sin alcohol, porque lo contrario hablaría francamente mal del usuario. Así, caen algún té o café con bollería, quizás un helado o bien más bollería, una chocolatina o similar a cualquier hora y, por lo menos, un lunch, una comida frugal en la que generalmente aparecerá un sándwich o un plato vegetal, algún tipo de ensalada.

¿Y dónde toman esa comida? Pues en estos días veraniegos con el termómetro rozando los 20º la mayoría elige espacios públicos. En el magnífico jardín de St. Mary, la iglesia-fortaleza de Tenby, desde luego que no: la policía advierte que no está autorizado, y con la policía británica las bromas no resultan aconsejables. Pero por todas las poblaciones costeras del sur de Gales y por parajes desiertos con buena vista hay bancos y más bancos de madera, algunos dedicados a la memoria de alguien. Y se registra overbooking: entre 11.30 y 12.30 están ocupados y casi hay lista de espera. Así que si la suerte acompaña en esos momentos se levanta alguien, hay que poner las posaderas al instante sobre la madera, respirar aliviado e hincarle el diente al sándwich. Otros ciudadanos otean, esperando su momento. Y todos tan felices.

Me voy con Telmo de cata de (buenos) quesos y miel a Palas de Rei

Martes, diciembre 21st, 2010

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Red Natura del río Tambre. Pues no ha salido tan mal día como pronosticaba ayer MeteoGalicia. Al menos por estos pagos. Ordeno unos cuantos papeles tras el excelente bufet de ayer en Palas de Rei, que organizaban mis amigos de Versal y al cual acudió el mismísimo presidente de la Xunta, y me pongo a escribir sabiendo que de un momento a otro me llamarán del periódico porque tengo el castillo de Friol a medio hacer. O sea, mi página en el suplemento Fugas, que sale el viernes, y con esto de Navidad el periódico anda revolucionado.

No tenía yo muy claro que La Cabana, en Palas de Rei, fuese idóneo a pesar de que lo hubiesen elegido Elena y María José, las directoras de Versal, pero lo fue. El acto salió impecable, si acaso la locutora -preciosa voz- debió de haber puesto un poco más de alma a la hora de anunciar los ganadores absolutos en la XIII Cata dos Queixos de Galicia y la IX Cata dos Meles de Galicia (¡no se gana todos los días!), que de eso se trataba. Telmo, que suele tener espíritu crítico, se deshizo en elogios mientras aprovechaba para saludar a su amigo de juegos de infancia, Alberto Núñez Feijoo, y se mostró activo para que una mielera y su hijo se hiciesen una foto junto al presidente (la que acompaña a estas líneas). Por allí andaban Ricardo Vecilla y María José Mariño, entre otros amigos.

Volviendo a la pitanza, no tengo ni idea de quién eligió el largo menú degustación que nos metimos entre pecho y espalda. Muy bien preparado, no cabe discusión posible, pero lo más interesante es que se convirtió en una muestra de cómo es posible dar con la cabeza bien alta productos gallegos con denominación de origen (o indicación geográfica protegida), autóctonos, mimados, de gran aspecto visual. Eso es justo lo que hay que hacer: dejar de hablar de percebes de la ría (¿en qué ría hay percebes, por cierto?), dejar de descongelar chipirones de las Malvinas y poner encima de la mesa lo nuestro. Bueno, bien presentado, bien preparado. ¿Barato? Hay cosas que sí, hay cosas que no. Pero el que lo quiera, que lo pague. Porque Palas de Rei demostró que calidad, nos sobra.

“Cómete o mar”: una buena idea

Viernes, diciembre 3rd, 2010

Red Natura del río Tambre. Me llama Ricardo Martín. Fue colega mío en este periódico y luego siguió otro curso profesional, primero como jefe de prensa de Pilar Rojo cuando era conselleira de Familia y ahora como empresario que batalla contra la crisis. Me habla de una idea que, así en principio, me parece tan bonita que no creo que sea verdad. Le pido que me mande material por escrito, porque yo no me fío -informativamente hablando- ni de mis amigos. Y lo que leo me gusta tanto que lo publico hoy en el suplemento Fugas.

Esa idea, Cómete o mar, se va a desarrollar desde mañana hasta el día 8 en la costa coruñesa desde Fisterra hasta Noia. Un centenar de restaurantes y bares van a poner comidas y tapas con determinados productos marinos -hasta ahí puedo entender que es más o menos normal, sólo faltaría que dieran solomillo de porco celta-, pero luego hay un buen montón de actividades que van desde demostraciones de cocina con números uno como Pepe Solla a compartir jornada de pesca con marineros, desde visitas guiadas a una lonja a recorrido por un puerto.

Lo dicho: excelente idea. Así se sale de la crisis, con ideas. Léanme hoy en el Fugas porque la cosa no tiene desperdicio. Aunque la firme yo.

Me he perdido Verín y Guillermo Campos me ha echado de menos

Miércoles, septiembre 15th, 2010

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Red Natura del río Tambre. Me he perdido dos actos, y es que uno no puede estar en todas partes. El primero, la entrega de los premios a los mejores vinos gallegos, que tuvo lugar el jueves pasado en Verín. Mi hermano decía que no me iban a echar de menos, y creo que acertó porque había overbooking. Entre otras cosas porque iba el presidente de la Xunta, y ya se sabe que el cargo mueve multitudes (algunos lo llaman peloteo).

El otro acto era mucho más íntimo. Se trataba de la presentación de un libro sobre el grupo gastronómico Xantares escrito por Guillermo Campos, hombre infatigable, doy fe. Si el primero tenía lugar en Verín, éste se desarrolló en Padrón, con la presencia de Carmen Pardo, otra que no para desde que ocupa la Secretaría Xeral para o Turismo (aunque algunos allegados dicen que tampoco antes permanecía quieta en un sillón). Uno y otra aparecen sonrientes en la fotografía, no sé por qué, ¿una curiosa errata en el libro, quizás? ¿Una receta sugestiva de esas que no engordan? Se lo preguntaré a alguno de ellos cuando los vea.

Vimianzo no aporta nada a la gastronomía gallega

Viernes, junio 25th, 2010

Red Natura del río Tambre. A raíz de la publicación de un reportaje sobre el castillo de Vimianzo el pasado día 19 he recibido por mail dos opiniones discrepantes que, faltaría más, tienen todo mi respeto. Se refieren a los lugares dónde comer en esa población coruñesa. A uno y otro les respondí con la misma cordialidad y educación que ellos habían mostrado conmigo. No coincidimos, sin más. Esto no son matemáticas, es periodismo.

Recibo ahora, a través de un colega, una opinión más, bajo el título de “En Vimianzo hay donde comer”, obviamente desaprobatorio de mis afirmaciones. Como éste es un país de castros (Iván Piñeiro dixit), así nos va: a ponte é nosa, a torre é nosa, a illa é nosa… el sálvese quien pueda que impide articular este país. Y resulta que como en internet escribe el que le da la gana, pues este nuevo autor afirma que “sin riesgo a equivocarme, creo que mi indignación e imcomprensión sobre estas referencias es compartida por la mayoría de los habitantes de Vimianzo y por mucha gente que ha visitado el municipio”.

Bueno, hasta ahí nada nuevo. Ni un solo dato. Una mera impresión elevada a la categoría general del bien común. Pero como esto es España y olé, ”no sólo las guías Michelines y estrellas de postín acreditan a los establecimientos hosteleros (de Vimianzo)”, dice. Hombre, las guías Michelines, como él escribe, no han concedido estrellas de postín alguna a Vimianzo, de que yo sepa, porque si me demuestra lo contrario (tengo la última guía aquí y no lo veo), desde luego que rectificaré, claro está. Lo que las Michelin hacen son relacionar establecimientos, sin más, y a un puñadito de ellos -ninguno de Vimianzo, por desgracia- les da una, dos o tres estrellas.

Y después, lo de siempre. La falta de educación imperante en el país y en internet: “puede que el carácter sibarita del autor…”. Es como si yo digo -que no lo digo- la ceguera intelectual de mi opositor. O sea, la descalificación. Porque en los 43 años que llevo en esto si me he caracterizado por algo es por no ser en absoluto un sibarita. En cualquier caso tengo que darle las gracias: mi mujer se ha reído mucho.

Quien no se ha reído es Juanjo Gallo, a quien citamos él y yo. Se nos ha ido. Pero si estuviera aquí sin duda alguna respetaría mi opinión. Algo, el respeto, de lo que estamos bien faltos en este país de castros.

(¡Ah! Por cierto. La cuenta sí va a mi bolsillo).

 

En Vilalba se respiraba el orgullo de ser mielero o quesero

Viernes, diciembre 11th, 2009

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Red Natura del río Tambre. Llego a casa a estas horas procedente de Vilalba. La cosa empezó con ciertos aires de broma entre Elena Goyanes y yo, ya que había invitado a Telmo a la entrega de premios de las catas de quesos y mieles de Galicia y se había olvidado de un servidor. Y al final acabé yendo a algo que en absoluto tenía en la agenda, pero lo cierto es que maté varios pájaros de un tiro. Entre otras cosas, inspeccionando cómo están los cruces del Camino Norte con la carretera general. Que son un desastre, por cierto, porque mucho concierto xacobeo y poco cuidado por el Camino en sí. Pero esa es otra historia.

El caso es me fui al parador de Vilalba con escasa convicción y salí contento. El edificio, que es nuevo, acusa el paso de los años. Le van dando solera, pero nunca tendrá la personalidad del torreón de los Andrade, que también forma parte del parador y en realidad era el parador desde siempre. El salón, lleno a rebosar, y la organización, buena, como no podía ser de otra manera.

Pero lo interesante no es eso, ni el que la comida fuese gallega-gallega, desde el pan a los vinos pasando por las verduras y los postres. Todo con denominación de origen o indicación protegida. Lo interesante fue el ambiente. Le comentaba a Javier Goyanes, que se sentaba a mi diestra, que hace 20 años hubiera sido imposible una reunión como esa. Porque con independencia de las charlas más o menos amenas -la mía debió de ser soporífera porque realmente estaba cansado- lo que emanaba allí era orgullo. Un señor que hace quesos es un señor que aspira a un premio, al reconocimiento social, a las palabras elogiosas del conselleiro de Medio Rural, al aplauso de los centenares de personas allí reunidas. Un paisano que hace miel es un emprendedor que busca la calidad del producto y que pretende generar riqueza, imagen y marca. Y eso, en esta Galicia donde todo se minusvalora, es un tesoro.

Así que larga vida a las catas de miel y quesos. Por cierto, espero que Elena me invite el año próximo antes que a Telmo.

Otra manera de hacer turismo: exposición de setas en A Coruña

Sábado, octubre 24th, 2009

Red Natura del río Tambre. No me gustan las setas. No las como y no tengo ni idea de cómo es ese mundo. No distingo una mortal amanita de una sabrosa lepiota. Soy respetuoso con ellas cuando me las encuentro y punto final. Pero eso no quiere decir que no admire la ilusión -porque esa es la palabra: ilusión- que le ponen los que salen al monte armados de sus cestos, botas de agua e impermeable. Una imagen francesa o inglesa, en absoluto tradicionalmente gallega. Admiro a Fernando Garrido, a Machiño, a Prunell… a esa gente de la Asociación de Amigos de la Casa de las Ciencias coruñesa-gallega que en las últimas horas se han pegado madrugones y han recorrido el país entero buscando ejemplares. No cantidad, sino variedad. Y todo para mostrárselo hoy y mañana a los interesados en una exposición que se desarrolla en una carpa instalada en el parque de Santa Margarita, en A Coruña. Colabora también el Grupo Micolóxico Galego “Luis Freire” (del cual también ignoro cualquier detalle, así que abstenerse curiosos). “Lo que queremos es acercar al gran público el mundo de las setas gallegas exponiendo más de cien especies diferentes recogidas por toda Galicia”, dice uno de los organizadores. Y mi interlocutor se ríe de mis miedos: “Nosotros estaremos allí para resolver a todas las dudas, pero haremos especial hincapié en el conocimiento de las especies más peligrosas para el consumo”.

¡Ah! Un detalle importante: los horarios de visita son de 12:30 a 19:00 horas (hoy) y de 10:30 a 14:00 horas (mañana) .

Sabor da Ría: Marisco de Arousa puesto en casa (buena idea)

Miércoles, octubre 7th, 2009

Hace un par de meses, antes de que Ana, la del muy recomendable mesón Tuno de A Illa comunicara que se casaba, pillé en esa isla pontevedresa una tarjeta que anunciaba una web. La tarjeta sufrío innumerables viajes internos dentro de mi casa -claro- y ahora la recupero. Se me da por ir a la web y me quedo gratamente impresionado: mariscos de la ría de Arousa servidos a domicilio y a un precio ligeramente superior al del mercado en algunos casos, pero con la garantía de que son de donde son y eso, puestos en su casa. O sea, precios razonables.

Ahí es donde hay que estar. En Internet. Se acabó el vender en la plaza. O mejor dicho, no se acabó, pero en absoluto va a ser el único modo de comprar cosas. Cierto es que ese cambio va a ser lento, pero claro está que ya ha llegado. Porque eso también es turismo: comer, y comer bien.

La idea es fantástica. Sólo tiene dos problemillas. El primero, que no tengo ni idea de si está detrás de ella una cooperativa, un lanzado para adelante o quién. El segundo, que si tienen un fallo de calidad, uno solo, habrán matado algo tan bonito y tanto recorrido como este. Personalmente, les deseo mucha suerte. Y, desde luego, compraré. Ya informaré del resultado.

Adiós a Pedro Mirás, el defensor de las truchas fritas en Sigüeiro

Domingo, octubre 4th, 2009

Red Natura del río Tambre. ¡Menuda semana! Menos mal que ya acaba. No sé si para celebrar ese fin de etapa o qué, el caso es que me recorrí los casi tres kilómetros y me planté en el centro de Sigüeiro, en Hermanos Mirás, el concurrido establecimiento que desde hace décadas popularizó las truchas fritas con panceta. En los últimos tiempos era Pedro el que animaba la tradición de un local situado al pie del Camino Inglés a Santiago. Un folio con las inequívocas señales de ser una esquela comunicaba que ya nunca más volvería a ser él quien las despachara. Así son las cosas. Llamé a Telmo para decírselo, porque él también iba por allí de vez en cuando. Y me volví a casa con mal sabor de boca.

Un encuentro popular ejemplar: la Xuntanza da Ruta da Pedra e da Auga

Lunes, agosto 31st, 2009

 

 

Red Natura del río Tambre. Ayer me he ido de juerga hasta una hora de persona prudente. De comilona (y de las buenas) campestre. Tanto Rafael Louzán -que se ve que es un tipo bien querido por el vecindario de Ridabumia y Meis- como Marta Lucio me habían invitado a ir a la II Xuntanza da Ruta da Pedra e da Auga. La ruta es una maravilla, y la publiqué el domingo 23, tres páginas llenas de fotos. Una ruta impresionante, no sé si la mejor de Galicia pero entre las tres mejores sí que está con seguridad. El estado en que se encuentra debe ser calificado con justicia como ejemplar, y la recompensa final, al llegar arriba, no puede ser mejor: el monasterio de Armenteira.

Pues resulta que desde la Diputación de Pontevedra han organizado una cuchipandada popular y lo han hecho sin cutrería alguna: carpas bonitas y elegantes, platos y cubiertos como Dios manda, un buen servicio de camareros, música, hinchables para los más pequeños… con el añadido de que todo tenía un orden espacial y estaba distribuido con cabeciña, sin feísmo alguno. Lo dicho: felicitaciones a la organización.

¿El menú? El clásico, y muy buen género. Y mira que es difícil cocinar bien para un millar de personas que se sentaron después de haber entregado la preceptiva entrada (14 euros per capita), pero la empanada, el pulpo y la carne ao caldeiro estaban realmente buenos, así como el bizcocho, el melindre y el café.

Pues eso, que me duelen las piernas sólo pensar en que tengo que volver al Camino de Santiago.

Tres folletos excepcionales de Vilalba (con lamentable metedura de pata)

Lunes, agosto 17th, 2009

Vilalba. Estoy de nuevo en Vilalba y he vuelto a su bonita, moderna y bien atendida oficina de turismo, donde me he hecho con varios folletos. Dos de ellos (Terra de contrastes y Con moito gusto) están bien pero no son originales. Los originales son otros tres bilingües que denotan -¿casualidad?- una profunda impronta británica: Casco histórico, Camino de Santiago (que tiene un terrible error: dice que es posible hacer el Camino en todo terreno, algo totalmente ilegal) y Arqueoloxía vilalbesa. Píndalos aunque sólo sea para verlos. Y me viene a la memoria que hace una década les enseñé unos, ingleses, prácticamente iguales a ciertas autoridades lucenses y rechazaron la idea horrorizados de lo feos que les parecieron. En fin, vamos mejorando por estos lares.

Son folletos nuevos, de este año, y han sido publicados por el Ayuntamiento de Vilalba. El copyright pertenece a E. Ramil Rego. Ambos se merecen un tirón de orejas por no promocionarlos como es debido para que copien otros municipios. Pero dicho eso, enhorabuena a ambos excepto en lo del todo terreno del Camino de Santiago.

Y que cunda el ejemplo.

Comida sueca en Fjäderholmarna

Domingo, junio 21st, 2009

 

 

Copenhague. Mi amigo y excelente gurmet Telmo Rodríguez, bloguero él y tertuliano gastronómico en una emisora de radio, se ha leído un post anterior y me ha mandado un sms acusándome poco menos que de tongo porque no he escrito ni una línea justo de lo que a él le interesa: la papancia, qué he comido en la maravillosa isla de Fjäderholmarna, en el archipiélago de Estocolmo. Así que habrá que hacerle un poco de caso por aquello de que no procede romper las amistades por tan poca cosa.

A la hora de comer me refugié en el Rökeriet, un conjunto de tinglados de pescadores astutamente recuperados para la hostelería, sin aditivos que llamen demasiado la atención. Saben que son, sobre todo, un sitio turístico, y la amabilidad rebosa tanto como la jarra de agua que colocan automáticamente en la mesa. Y ni frío fuera ni nada: el agua rebosa porque le han puesto hielo, inveterada costumbre sueca.

Venden como la gran cosa sus gambas ahumadas. Y son eso: gambas cocidas, lógicamente frías, y ahumadas, acompañas de salsa ali-oli. Pero entra la fama que le ponen, los tres tipos de pan con mantequilla que llegan al mismo tiempo que el agua y que no cobran aparte, y la cuidada presentación parece un plato de sobresaliente cuando en cualquier lugar de la costa gallega podía ser vulgar.

Ese fue mi primer plato. De segundo, salmón también ahumado, servido en lonchas gruesas, con patatas tempranas cocidas y salsa de nata amarga. Otra nota muy alta. Pasé de postre, y el café ni probarlo.

Queda el precio: igual que en España, excepto las cervezas, pero ya se sabe que en Suecia el alcohol no es barato. Pero en fin, también son las primeras que me meto en el bandullo en estos cuatro o cinco días.

¿Le gustan las caldeiradas? Tome nota: Casa Manolo, en Caldebarcos

Lunes, abril 13th, 2009

Carnota. Mi compañero Manolo Martínez Barba me había hablado hace años de otro Manolo: una casa de comidas justo en la curva que despide la playa de Caldebarcos, entre Carnota y Ézaro. Por mil y unas razones siempre relacionadas con la dictadura del reloj jamás había parado allí. Acabo de hacerlo con la sensación de que tenía que saldar una deuda.
Buena acogida en un bar vulgar, con dueño buen conocedor de lo que vende y camarero de sobresaliente en amabilidad y diligencia.
Fue casa de comidas abierta hace casi 50 años, pero el comedor, remodelado hace una década, es de restaurante, muy cuidado, curioso en algún elemento decorativo pero con ornamentación siempre equilibrada, 12 mesas cuadradas y una grande circular pegada a la ventana de la misma forma y que tiene el valor añadido de las excelentes vistas sobre el arenal y el mar. Sitio, en suma, con personalidad. La música, ni baja ni alta, de fondo, canciones no estridentes de los años 80 y 90 del siglo pasado.
El personal viene aquí a por el marisco y el pescado, ya que el Manolo es famoso por sus caldeiradas. Doy fe de que son abundantes, bien presentadas y se lleva, como nota final, un notable alto. Recomiendan incluir en ella el pinto, aunque, por su carne con un toque gelatinoso por ser pescado más de roca, no lo incluyo entre mis preferidos.
Y un detalle que le honra y que demuestra que el marisco no tiene por qué ser caro: promociona los (excelentes) berberechos a la plancha.
Los postres, en fin, caseros.
Resumen: un sitio para repetir.

En Barbastro y comiendo bacalao

Sábado, marzo 28th, 2009

Barbastro (Jaca). Hay vuelo directo de A Coruña a Huesca. Increíble, porque en 1969 en la ciudad aragonesa (el fin del mundo) lo que mostraba era una aerodromo de a pie donde tomar tierra y despegar las avionetas constituía una aventura. Ahora no. Desde hace un año hay una pista, larga, y una coqueta, impoluta y muy pequeña terminal. Ahí aterriza el avión de Air Nostrum y ahí se queda su muy amable tripulación que recibe a los pasajeros con una copa de cava de reconocida marca, aunque no sea mi favorita.

En la noche, Barbastro sigue mostrando su parte nueva y la vieja. Y esta, impoluta, sin barbaridades ni urbanísticas ni arquitectónicas, en apariencia es un ejemplo de crecimiento.

El microbús se para ante el restaurante Flor, mucho más bonito por dentro que por fuera. Se nota que esto no es Galicia.

Están en curso las II Monografías sobre el Bacalao. Aparitivos varios y seis platos más postre. Mucha imaginación buscando el contraste de sabores, con continuidad cremática -sin cambio de vajilla- y explorando las posibilidades del bacalao. El menú, 50 euros, IVA incluido y con vinos de Somontano. Sorpresa, y agradabe por cierto, al igual que la presencia (entre otras) de Rosana en la mesa.

Visita a la Casa de los Peces coruñesa

Martes, enero 27th, 2009

A Coruña. Visita al Aquarium Finisterre, la Casa de los Peces. Porque en Galicia tenemos posibilidades de desarrollar un turismo de interior que cuantitativamente no se puede comparar a otros países, pero cualitativamente sí. Cierto es que la oferta se concentra mayoritariamente en la ciudad de A Coruña, merced a la impagable labor desarrollada por mi amigo Moncho Núñez durante todos estos años, pero por algo se empieza.

El problema, sin embargo, es otro. El problema es que en Gales, Escocia o Dinamarca llueve y la gente busca adónde ir. En Galicia llueve y todo el mundo se queda en casa, lo diga Protección Civil o no, y todo lo más se sale a comer al restaurante o la churrasquería, lo diga también Protección Civil o no. Y, así, a pesar de que hasta hace un par de años escaso los Museos Científicos Coruñeses eran un bum, la gente se acurruca ante la tele y que el niño no dé mucha lata, por Dios.

La alternativa del Aquarium es sensacional. Cierto es que hay cuatro o cinco pequeñas cosas que no funcionan, pero, conociendo al director técnico, me juego diez a uno que en estos momentos ya está intando arreglarlas. Y, además, es posible comer allí dentro en un restaurante con unas vistas sin igual. Pablo Gallego, un viejo conocido, sigue llevándolo  y deja su impronta. Las raciones son muy generosas, bien servidas, con cuidado en la presentación. El personal, atento y muy curtido en atender a familias con niños, que es lo que estábamos allí. El precio, como se quiera: buen menú del día, platos muy asequibles (10 euros más IVA el bacalao ya me dirá usted) y otros caros como las cocochas, pero es lo que hay. El bacalao con pisto, justo en su punto, igual que el salmón con salsa de naranja.

Bacalao con salsa romesco en Allariz

Lunes, diciembre 29th, 2008

Allariz. Bacalao con salsa romesco. Siempre lo pido, y no fue ésta una excepción cuando recalé en Vilaboa, una casa de turismo rural estratégicamente situada en las afueras de Allariz. Y también como siempre, mucho y bien. Un notable alto.

La conversación con su propietario, un catalán galleguizado, permitió constatar que la mayoría de los dueños de establecimientos de turismo rural están en sintonía: el Outono Gastronómico -brillante idea de Santiago Bacariza potenciada por Turgalicia- ha permitido salvar los muebles en estos meses con mucha dignidad. Tanta que, al parecer, se está formando un grupo con el fin de pedir su prolongación con el nombre que sea. La conclusión es obvia: la buena gastronomía refuerza su tirón.

El Agar Agar: “¡Chapeau!”

Sábado, diciembre 27th, 2008

Culleredo. Un sobresaliente. Esa es la nota que los diez que nos fuimos a comer al Agar Agar, en Culleredo, le dimos a la comida, al trato, al restaurante en sí y al precio (me tocó pagar a mí). El reservado, con sus magníficas vistas a la ría de O Burgo, resulta acogedor, aunque más agradables son las mesas del otro lado, sobre todo -procede insistir- las que permiten ver la ría (por cierto, desde aquí se nota densamente poblada, pero no da impresión de deterioro). Hubo gran discrepancia a la hora de referirse al mejor plato, aunque el ciervo con castañas quedó ligeramente por encima del resto. El foie, impresionante (y eso que no suele ser mi preferido).

Lo curioso es que el Agar Agar no tiene web propia, y eso, por muy bien que les vaya ahora, es, simplemente, un error. Así que habrá que dar su teléfono: 981 653 536.

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