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Entradas para la categoría ‘Costa da Morte’

Calderas del río Castro, un lugar magnífico al que llegaron los bárbaros

martes, julio 11th, 2017

Calderas del río Castro. Me he llegado a las Calderas del río Castro, llamadas por algunos Caldeiras do Inferno. Es la segunda vez que estoy aquí, y la anterior fue hace dos inviernos, cuando descender por aquellos escalones tan resbaladizos tenía su miga. Fue impresionante, con el agua saltando y desbordando constantemente las márgenes del río.

Ahora todo es distinto y la larga sequía ha dejado su profunda huella. El escenario no se parece en nada y ha perdido toda su espectacularidad. Como este lugar hay varios más. Pero es lógico.

Lo que no es lógico es que algún bárbaro haya prendido fuego al monte a la altura de una aldea abandonada que hay encima de este paraje. Y las llamas han saltado al otro lado de los escalones. De manera que el lugar da pena. No es buena idea ir ahora ahí. Pero si el bárbaro en cuestión tiene todavía un poco de sentimiento, cosa que dudo, que piense que está ayudando a asesinar a su tierra. Y si tiene hijos, a su futuro.

 

 

Mi visita a O Rincón da Baiuca, ante Muxía y en la Costa da Morte

martes, mayo 30th, 2017

Red Natura del río Tambre. Publico hoy una crónica amplia sobre un lugar ante el que había pasado varias docenas de veces y no me había detenido: O Rincón da Baiuca, una pensión con encanto a la entrada de Muxía. Me recibieron con un cierto recelo, educados  Carolina y Manuel, pero con la mosca tras la oreja, a ver qué quería ese periodista. Espero que a estas alturas no haya ninguna duda de que lo único que quería hacer era cumplir con mi trabajo.

El negocio se dedica mucho a las excursiones, y sus tres comedores están llenos ya desde ahora. Eso fue lo que menos me interesó. Preferí ver las habitaciones, siete, tirando a clásicas pero con toques de color -distintos en cada una de ellas- que permiten la alegría cromática y el contraste. Amplias en general, y con luz todas ellas.

Si alguien quiere dormir a tiro de fusil de Muxía, en plena Costa da Morte, pero sin el minúsculo agobio de encontrarse en medio de la villa, muy frecuentada ahora por peregrinos de todas partes del mundo, este es su sitio.

Así está el castro de Quenxe, en las afueras de la coruñesa Corcubión

lunes, mayo 1st, 2017

Corcubión. Un desastre. No es que Corcubión sea un desastre, qué va. Al contrario. Es un municipio realmente bello. Pero es una locura si se va como turista deseoso de conocerlo. Yo vine con la intención de pasar un día entero y con dos horas y media tengo suficiente. Y no ya porque la oficina de turismo esté cerrada, mal que aqueja a la Costa da Morte en general con las consabidas excepciones, sino porque no hay manera de ver nada.

Mi objetivo principal era el castro de Quenxe, que en una visita reciente no había localizado. Me alegré al ver una señal. La única. De manera que, con un mapa 1:25000 (dudo que los turistas lleven uno en la guantera) di con el sitio. Ahí lo tienen, en la foto de arriba. Irreconocible. En la de abajo se distingue una muralla (también está en la superior, en primer término) con más detalle. Punto final. Ni un panel, ni un folleto, nada.

¡Viva el turismo en Galicia! Para llorar…

 

Feliz Navidad sin motocross

sábado, diciembre 24th, 2016

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Red Natura del río Tambre. Ni en Navidad deja de haber agresiones contra el medio, contra el turismo, contra la belleza. No todo el mundo que va encima de una moto es un descerebrado, claro está, pero sí aquellos que las metieron por las dunas de la playa más salvaje de Galicia, la de O Rostro (Fisterra-A Coruña).

Feliz Navidad a todos mis lectores. Menos a ellos, que espero que estén amargados pensando en la multa que les va a caer encima.

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Pero, ¿a quién se le ha ocurrido construir una aldea en este islote?

domingo, diciembre 18th, 2016

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Cabo Touriñán. Bueno, siempre ha habido locos. O personal que escapaba de la justicia o de la injusticia. O visionarios. O represaliados. En todo eso pienso en cabo Touriñán, plena Costa da Morte gallega, un lugar insólito, inexplorado, inhóspito, bellísimo. en medio del viento y aprovechando que paró de llover hace un par de minutos (caerá una gorda en otros tantos) he avanzado desde el faro por el sendero de la izquierda en medio de la mayor de las soledades. Sólo para hacer esta foto, para ver qué se sentía. Qué sentirían los que hace 2.000 años levantaron ahí una aldea, un castro. Por supuesto que la línea de costa ha retrocedido, pero seguía siendo un islote. ¿Cómo aguantarían este temporal ahí, en O Castelo o A Insua, que de ambas maneras se llama ese peñasco? Con los prismáticos veo claramente dos murallas pequeñas, no parecen de viviendas sino su destino sería sujetar la poca tierra que había y hay. ¿Es eso suficiente para sobrevivir?

Como modificar la naturaleza sin caer en el feísmo

sábado, diciembre 3rd, 2016

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Punta Nariga (Malpica). Así está el Atlántico estos días en la Costa da Morte. Y parece tranquilito…

El esplendor de O Rostro, inalterable a pesar del abandono

miércoles, octubre 26th, 2016

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O Rostro. No se trata de saber si es la playa más salvaje de Galicia o la segunda de la lista, la más bella o ese título lo ostenta otra. La de O Rostro es, sencillamente, impresionante. Y muy peligrosa. Tan sólo algunos surferos -cada uno se la busca como quiere- se atreven a meterse en esas aguas algunos días del verano. No hay chalets, ni bloques de apartamentos, ni chiringuitos en lontananza. La reconocida hispanista danesa Grethe Christensen, cuando llegó hasta ella, se quitó en silencio el calzado y la recorrió entera, extasiada.

Vuelvo a ella siempre que puedo. No a tomar el sol, Dios me libre. Y además porque ahora no hay sol. Es tan esplendorosa en verano como en invierno, y cuando llegan los temporales alguien se debería de poner ahí a cobrar entrada.

Pero toda alegría tiene su pena, y la foto de abajo, tomada en el extremo sur de esta playa fisterrana, la expone bien a las claras. Colocar un panel nuevo o retirar simplemente ese destrozado no debería demorarse, perdidos entre debates de a quién le corresponde hacerlo. Porque está claro: donde el ser humano plasma una idea que a él le parece genial deviene siempre el abandono. Para muestra, un botón. Si yo fuera el alcalde de Fisterra haría algo de inmediato.

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No son los inmigrantes, somos los gallegos los que destruimos Galicia

lunes, octubre 17th, 2016

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Castromiñán (Fisterra). Amplíen la imagen. Fíjense en el fondo. El islote de la izquierda es O Castelo, donde hubo un castro. La lengua de tierra, cabo Touriñán. Luego, la playa de Nemiña. Quizás lo más bonito de la Costa da Morte. Después está la salvaje playa de O Rostro, que no se ve en la foto, y de ahí parte un camino que lleva al arenal de Punta Arnela. Municipio de Fisterra. ¡Ah! Y en primer término, la huella humana, faltaría más. Con un añadido: ¡ya es difícil llevar todo eso ahí! Yo he entrado con el Land Rover, y llevando un susto. ¿Dónde está? Justo frente a un impresionante castro llamado Castromiñán, con esas murallas inexpugnables como queda recogido en la imagen inferior. Es de esperar que el Ayuntamiento haga algo. Y rápido. Sancionar a los desalmados, si puede identificarlos, y retirar todo eso de ahí.

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Una lanza por O Camiño dos Faros

miércoles, octubre 12th, 2016

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Malpica de Bergantiños. Tenía pendiente dedicarles unas líneas a los que con mucho empeño, mucho esfuerzo y quizás mucha incomprensión han sacado adelante O Camiño dos Faros por la Costa da Morte coruñesa. Tengo que decir también que en varias ocasiones me han invitado a ir con ellos y recorrer alguna de las etapas que conforman esos 200 kilómetros inigualables. Nunca fui, quizás porque conozco bien ese trozo de Galicia, quizás porque en aquellos momentos no me encajaba en la agenda, quizás porque no me gusta caminar en grupos de docenas de personas.

Pero esa gente, a quien no conozco de nada, ha dado ejemplo a la Aadministración y ha demostrado que cuando se quieren hacer las cosas, se hacen. En tiempos del socialista Pachi Vázquez, la consellería que encabezaba lanzó la idea de hacer eso mismo, y todo se quedó en nada. No sólo porque el PP ganó las elecciones, sino porque era humo. El propio PP intentó hacer algo sin entender que el sendero con que la Unión Europea quería unir Polonia con Lisboa era eso, un sendero, y construyó con dinero de Bruselas la Senda Ártabra a la altura de Ferrol, que agoniza en el más absoluto de los abandonos.

Menos mal que llegó esta asociación. Los trasnos, se llaman a sí mismos. Galicia tenía que hacerles un monumento. Pero este país es así.

(La foto la he hecho antes de que cayera toda la lluvia que cayó en la ermita de Santo Hadrián, que se ve al fondo, en el cabo del mismo nombre, Malpica de Bergantiños).

 

 

Cinco sitios para ir en Semana Santa en Galicia: 3/ Cementerio de los Ingleses

domingo, marzo 20th, 2016

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Red Natura del río Tambre. Camariñas va a estar petada esta Semana Santa con su XXVI Mostra do Encaixe, una cita completamente consolidada y, al mismo tiempo, incómoda: la pequeña villa marinera no tiene espacios para aparcar, así que o se madruga o es el sálvese quien pueda. Por supuesto, no recomiendo ir en los días grandes de estas vacaciones, sino cuanto antes. El que pueda, que coja coche y vaya hasta esa localidad de la Costa da Morte cuanto antes. Y desde ahí que se dirija hasta el Cementerio de los Ingleses -advertencia: por suerte los kilómetros finales no están asfaltados-, un lugar histórico de fuerte contenido simbólico. Y por cinco razones:

1/ Ahí yacen los cuerpos que se pudieron recuperar del naufragio de HMS Serpent, británico. Sólo tres de sus tripulantes lograron salvar la vida.

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2/ Hay una buena señalización, con paneles explicativos tanto de lugares como de flora y fauna.

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3/ En sus cercanías una playa enorme, pero también otras diminutas e íntimas.

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4/ Yendo a él desde Camariñas se deja a la derecha un fantástico foxo do lobo, adonde en otros tiempos se conducían a esos animales para exterminarlos.

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5/ A tiro de cañón se alza el cabo Vilán, parte de cuyas dependencias alojan un muy buen centro de interpretación de los naufragios en la Costa da Morte y de las señales marítimas.

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Cinco sitios para ir en Semana Santa en Galicia: 1/ Lires (Cee-A Coruña)

viernes, marzo 18th, 2016

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Red Natura del río Tambre. Descubrí Lires haciendo un trabajo allá por 1978 ó 1979, y desde entonces me quedé enamorado de la ría más pequeña de Galicia, a pesar de que la piscifactoría sigue allí contaminando las aguas de su playa. Una contaminación que no se ve pero que desaconseja el baño. En cualqueir caso, serán pocos los que se animen a dar un chapuzón en esta Semana Santa. No porque hoy llueva, ni que mañana y pasado vayamos a tener el mismo tiempo (luego viene el sol), sino porque de 17 ó 18 grados no vamos a pasar. Estas son mis cinco razones para ir uno de estos días a Lires:

1/ La belleza de la playa de Nemiña, con una taberna auténtica en el extremo norte donde tomarse un vermú.

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2/ Un excelente sitio para comer como es As Eiras, con la impagable Lita en los fogones.

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3/ El Camino de Santiago pasa por el medio de la localidad.

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4/ Donde los ríos Castro y Grande rinden sus aguas se siguen pescando lubións a la manera tradicional.

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5/ En cualquier parte de sus bosques de pinos te puedes encontrar una ardilla.

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Castro de Croa de Cerqueda

viernes, enero 8th, 2016

Red Natura del río Tambre. Le hemos hecho una entrevista sobre el dolmen de Dombate al arqueólogo y amigo José María Bello y gracias a él me entero del proyecto del castro da Croa de Cerqueda, concello de Malpica. Juro que lo ignoraba, nadie es perfecto. Le echo un vistazo a su página web, preciosa pero anquilosada, y me hago amigo en su Facebook, que lleva seis meses sin actualizarse. Y tanta parálisis no es buena, sobre todo en Facebook. Pero la idea de llevar adelante un excavación seria con el respaldo de todos los vecinos es, simplemente, maravillosa.  Incluso pidieron colaboración por internet para limpiar el yacimiento. Espero que el 2016 represente otro tironcito hacia adelante. Y ojo: habrá que estar alerta para que no aparezca algo tan venenoso y gallego como lo de “o castro é noso”….

Borneiro mejora con los años

miércoles, septiembre 30th, 2015

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Borneiro (Cabana de Bergantiños). Muchos años después vuelvo al castro de Borneiro, que se encuentra en mucho mejor estado que cuando estuve aquí. Incluso tiene un buen aparcamiento. Idóneo para ir con niños.

 

Regreso emocionado al dolmen de Dombate

martes, septiembre 22nd, 2015

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Dolmen de Dombate. Me he acordado de José María Bello y su osadía. Y es que estoy en el dolmen de Dombate, el icono por excelencia de Galicia. Y Bello fue el arqueólogo que se atrevió a profanarlo. Por supuesto, con método científico. Pero en cierta manera fue una gran osadía: romper mitos e introducir la ciencia. Si aquello hubiera salido mal el destrozo hubiera sido terrible. Pero salió bien. Unos años de esfuerzo a los que siguieron dos decenios de abandono, hasta que al fin su propietaria, la Diputación de A Coruña, construyó un recinto digno de él. Visita obligada.

No había vuelto por allí desde hacía por lo menos 15 años. Quedé impresionado, recordando aquella excavación, allá por 1988, si no me equivoco, las comidas en Casa Cruz de Baio -donde años más tarde me tratarían con asombrosa descortesía-, el buen ambiente que viví. Fue, en efecto, un momento trascendental en la arqueología gallega.

No sé qué piensa José María Bello hoy en día de aquello. Ni de la nueva estructura, que tiene algún defecto (el sol da directamente sobre la pantalla donde pasan un demasiado largo vídeo, cosas del arquitecto). Pero creo que su osadía mereció la pena.

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Camariñas: No, así no

lunes, septiembre 14th, 2015

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Camariñas. Paseo por Camariñas. Un placer. Relativo, pero un placer. Y de repente, un bofetón, una puñalada al turismo. ¿Qué quiere hoy en día el turista que se llega a la Costa da Morte? Autenticidad. ¿Es autenticidad ver cochas variadas, muy coloridas, de Indonesia, Filipinas, Malasia…?  Eso es no entender nada. Marcho deprimido. ¡Qué desastre!

Camariñas, en la Costa da Morte, da ejemplo en la ocultación de los horrorosos y prescindibles contenedores de basura y reciclaje

sábado, septiembre 12th, 2015

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Camariñas. Salida a Camariñas, plena Costa da Morte, para recoger material para un libro que empecé hace más de año y medio y a este ritmo no acabaré antes del 2021, que es el próximo año santo.Pero ir acumulando material siempre es bueno, por eso tengo la casa llena de papeles ya que soy de los que no se acaba de fiar de los ordenadores, y eso que tengo cuatro o cinco copias de todo. Cosas de la edad, supongo.

Conocí Camariñas hace decenios. Pasé allí fines de semana y escuché, en el comienzo de la Transición, las historias que contaban los viejos en voz baja, cuando decían que al secretario de la célula local del Partido Comunista lo habían atado en el 36 en la proa de un barco o bote y lo habían estrellado contra las rocas. Cuando en Camella había habido una célula trotskista (se entiende que del POUM) de la que nadie quería recordar nada porque el miedo era mucho. Callejeé entonces por sus rúas y ruelas, todas estrechas, saludando a las palilleiras que se afanaban en lo suyo a las puertas de su casa.

Por eso añoro aquella Camariñas: la de las casas bajas y blancas, y no los bodrios que hay hoy. Pero aun así tengo que reconocer que no está destruida como, por ejemplo, Malpica, y a ello contribuye su sencillo y bonito paseo marítimo, con elementos y materiales nuevos que no desentonan con la tradición.

Y un puntazo: debemos de ser el país con más contenedores de basura por habitante, una locura (al parecer, excepto Oviedo). Huelen y son horribes. En Camariñas, no. Fíjense en la foto: así los ocultan. ¿Tan difícil es copiar las buenas ideas?

Una preciosa ruta desde Malpica hasta el Santo Hadrián bordeando la costa

sábado, septiembre 5th, 2015

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Malpica de Bergantiños. Cierto: el casco urbano de Malpica, en la magnífica Costa da Morte, fue destruido y no quedan restos. Y no volverá, por supuesto. Pero ahora que septiembre se presenta con temperaturas agradables hay que volver ahí. Porque tiene una de las rutas costeras más asequibles, accesibles y recomendables de toda la Costa da Morte: la que arranca desde el final de su paseo marítimo y lleva hasta la ermita del Santo Hadrián, arreglada recientemente con 500 euros locales y 7.000 de los impuestos de esa Unión Europea que algunos bobos se empeñan en denostar, demostrando que el tirar piedras contra el propio tejado es inveterada afición española. Se ha pecado de lo de siempre: en vez de cuidar el viejo sendero -precioso y entre muros al principio como se ve en la foto superior-, a partir de una playa que no es otra que la propia de Malpica que queda dividida en la marea alta, se ha abierto una pista enorme, sin sentido alguno. Y hasta se coló un coche, que al no poder dar marcha tuvo que continuar hasta el final, y soy testigo de que su conductor estaba azorado por la metedura de pata. Pero olvídese de eso y de que en los alrededores de esa playa algunos coches aparcan justo sobre la ruta: vaya a Santo Hadrián, con las Sisargas al fondo. No lo olvidará mientras viva. Y que sean muchos años.

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Malpica: casa de veraneo

jueves, septiembre 3rd, 2015

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Malpica de Bergantiños. A mi madre le encantaba aquella Malpica, la de los años 60, cuando el salitre de las olas de los temporales de invierno llegaban hasta la humilde pensión donde nos alojábamos. Decenios después volvió y no quiso regresar más, visto lo visto. A mí me horroriza, pero aquel recuerdo parece un imán, y por aquí acabo de vez en cuando. Y paseando he visto un cartel que dice que se alquila casa para veranear. Todo apunta a que es esta. ¿De verdad?

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Cómo comer mucho, bueno, barato y en un sitio estupendo en Malpica

viernes, agosto 7th, 2015

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Malpica de Bergantiños. Nunca antes había comido en la Casa del Pescador de Malpica, aunque es un edificio singular que suelo visitar cada vez que voy a esa localidad de la Costa da Morte. Que voy poco aunque fui mucho. Local muy agradable, con estupendas vistas al puerto y obras del mismísimo Urbano Lugrís. O sea, una maravilla.

Ahora está lleno de gente, pleno verano, gente joven atendiendo tras la barra, mucha eficacia. Se está tan bien que decido comer allí mismo una ración de algo. La carta es generosa y los precios, muy bajos, tanto que llegan hasta mosquear un poco. Pero no, no son raciones pequeñas, sino justo lo contrario: enormes.

Puestos a buscarle algún defecto, quizás a la gente que lo lleva -sin duda desbordada por tanto cliente- le falta en la acogida un poco de lo que los británicos llaman friendly. No es que sean fríos, pero lo parecen. Una sonrisa o una palabra siempre se agradecen. O al menos lo agradezco yo.

 

 

Decenios después, de nuevo en la Mostra artesana de Buño

miércoles, agosto 5th, 2015

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Buño. La recuperación de la alfarería de Buño es una buena noticia. No por reciente, sino por consolidada, cuando estuvo a punto de desaparecer debido a la emigración de los años sesenta del siglo pasado. Su Mostra anual, que ahora he visitado después de muchos años, es un ejemplo de cómo sobrevivir. Me decía uno de los responsables de los pocos puestos que allí había que se acabaron las multitudes, se acabó el impacto de lo nuevo, y que ya no iba tanta gente como hace un par de decenios. Es posible. Lo ignoro, realmente, y había, en efecto, poca gente. Pero creo que hay más razones. La primera, la destrucción del entorno: a Buño le pasa lo que a tantos otros sitios de Galicia: no tiene nada que ofrecer que esté ahí, sino que ofrece lo que se organiza. ¿Pasear por Buño? Imposible. Pasar una par de horas en Buño ¿Haciendo qué, esquivando los coches? Apenas quedan casas interesantes. Tiene, eso sí, un estupendo museo. De eso hablaré en otra ocasión.

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