Siete nombres propios de los clásicos (y ninguno de árbitro)
A modo de resumen de este tormento en que se convirtió el mes de los cuatro clásicos, dejo los nombres propios que a mi juicio protagonizaron los partidos, y lo siento pero ninguno de ellos será de un árbitro:
-Piqué: Probablemente, el mejor jugador del Barça en toda la serie. Volvió al mejor de sus niveles, alejado de rumores sobre su novia o el tamaño de sus atributos. Fue ese central casi siempre seguro en el corte y que en ocasiones se convirtió en el cuarto centrocampista para la salida del balón. Saldó los cuatro clásicos con sólo una tarjeta amarilla y solventó el problema del poderío aéreo del Madrid evidente sobre todo en el partido de Liga.
-Marcelo: El lateral brasileño tuvo un desliz de trascendendia vital en la ida de las semifinales de Champions, cuando dobló la rodilla prematuramente ante Afellay, que le pasó como un avión. Pero Marcelo confirmó en la serie de clásicos que ya no es el flanco débil de la defensa del Madrid, se batió de igual a igual con Villa y Pedro. Pero sobre todo, protagonizó las acciones peligrosas clave de su equipo. En el partido de Liga fue el mejor jugador de ataque del Madrid y provocó el penalti. Participó de manera decisiva en el tanto de Cristiano en la final de Copa y marcó en el Camp Nou. Cada subida suya, por sorpresa y no por presencia, causó dolor al Barcelona.
-Xavi-Iniesta: A ambos les faltó constancia. Lastrados por el muro de hormigón del Madrid en el centro del campo y por la falta de vuelo de Villa y Pedro en los costados, a los cerebros del Barça les costó encontrar el golpe de pedal y la rapidez del balón. Pero si esta serie de clásicos tuvo momentos de claro desborde azulgrana (la segunda mitad de la final de Copa y los últimos 20 minutos de la vuelta de la semifinal), lo protagonizaron ellos, rompiendo la línea de presión, pisando Xavi las inmediaciones del área rival más de lo normal, y finalmente decidiendo Iniesta el pase a la final con un pase al alcance exclusivo de los elegidos.
-Pepe: Convertido en el jugador más valioso del Real Madrid, lo que muchos quisieron ver como todo un síntoma. Se destapó como algo más que una solución de emergencia para su equipo, capaz de un despliegue físico que le permitía tanto incordiar a Xavi como perseguir a Messi. Los mismos críticos que llevan tiempo solicitando la libertad absoluta de Xabi Alonso como faro único del Madrid lamentaron la ausencia de Pepe en la cita del Camp Nou. Pagó cara su incontrolable fogosidad dejando una opción abierta para ver la roja en un lugar intrascendente del campo, pero salió airoso de su papel en el eje de un equipo tan grande como el Madrid.
-Messi: Hay quien dice que está al 70% de su capacidad. Pues menos mal… Messi resultó un incordio, encaró mucho y casi siempre salió victorioso. Y cuando no lo hizo, presionó y persiguió la pelota como un experto mediocentro. Así se le pudo ver peleando contra todos en el Camp Nou, en medio de ese frenesí mediada la primera parte en el que rozó el gol en tres ocasiones y parecía imparable. No fue protagonista en la final de Copa, pero dejó para el recuerdo un gol inolvidable que se impuso a todo el ruido extradeportivo. El momento icónico de esta locura de partidos.
-Cristiano Ronaldo: La sensación global es que Cristiano realizó una mala serie de clásicos. Pero marcó un gol decisivo y fue casi siempre el único jugador del Madrid que llevó peligro a la portería del Barcelona con sus tiros lejanos. Le perjudicó que casi nunca tuvo nadie a su alrededor con quien asociarse o un pasador que le permitiese atacar las espaldas de la zaga azulgrana, y eso le abocaba muchas veces a tratar de explotar su velocidad en jugadas individuales. Los defensores del Barça le veían venir casi siempre.
BONUS TRACK: Íker Casillas. Que se me olvidaba. Un futbolista por encima de sistemas, conspiraciones y demás artilugios.
Barcelona, Real Madrid










