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El Contragolpe

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Envíen mis disculpas a Dallas

13 de Junio de 2011 a las 16:03

Dallas Mavericks puso fin a la temporada de la NBA con un triunfo tan sólido como imprevisible. No ya porque ganara a esa especie de equivalente de super grupo de rock trasladado al baloncesto que se llama Miami Heat, sino por el simple hecho de que el equipo de Rick Carlisle siquiera alcanzase la final del torneo. Fue la culminación de una fase final que rompió todos los pronósticos, y ridiculizó algunos, como los míos. Así que envíen por favor mis disculpas a Dallas, por los siguientes motivos:

-Perdón por Shawn Marion. Jamás hubiera pensado que The Matrix estuviera aún en condiciones de ser ese 3-4 capaz de correr la pista al contragolpe, rebotear, defender con gran solidez a rivales exteriores e interiores, anotar en importantes tramos de los partidos de la final… Marion parecía un jugador totalmente amortizado para la NBA cuando salió de Phoenix, donde siempre mantuvo una dura lucha por controlar su ego ante las figuras de Stoudemire y de Nash (leed si no el libro :07 Seconds or less), sus habilidades atléticas en declive. Sin embargo, ha aceptado su rol en Dallas y ha sido un complemento ideal para lo que necesitaba Carlisle.

-Perdón por Jason Kidd. Lo reconozco, nunca he sido un gran fan de Kidd. Ni en su momento de mayor esplendor en los Nets, a los que condujo a dos finales (echando la mirada atrás, un hecho realmente sorprendente). Ni mientras acumulaba récords de asistencias (el segundo de la historia) ni de triple dobles. Ya no es el base que mejor ejecuta el contraataque en la NBA porque sus 38 años le permiten pocas alegrías. Pero su nivel defensivo ha sido admirable (verle detener penetraciones de un tío como Wade, 15 veces más rápido que él…) y su 43% en triples en los 6 partidos de la final no se puede obviar. Kidd ha logrado, con su tenacidad, lo que John Stockton no ha podido: adjuntar al currículum de su leyenda un anillo de campeón.

-Perdón por Dirk Nowitzki. A ver, nunca dudé de que Nowitzki fuera una de las estrellas definitorias de una época en la NBA. Pero tampoco le vi con el carácter para liderar un equipo hasta el final. Lo más sorprendente de estos Mavericks, junto con el impredecible rendimiento estelar de sus grandes veteranos, ha sido ver la transmutación de Dirk en un lider natural. Anotando en los momentos decisivos (62 puntos en total en los últimos cuartos contra Miami, una barbaridad), pegando broncas, jugando con dolor… Vamos, transmitió a su equipo todo lo que LeBron James no hizo con el suyo. Se convirtió no sólo en el primer verdadero jugador franquicia europeo de la historia de la NBA, sino en el primer jugador blanco capaz de liderar a un equipo al título desde Larry Bird. Y después está ese detalle entre místico y de leyenda, de su entrenador de toda la vida presente en las gradas, el señor Geschwindner, que siempre le acompaña en las grandes citas. Ese rollo aprendiz-mentor anciano, algo tan de película y a la vez entrañable, le da unos cuantos puntos de carisma a Nowitzki.

-Perdón por Brian Cardinal. Y por DeShawn Stevenson. Y por el exoesqueleto de Peja Stojakovic. ¿Cuáles eran las probabilidades de que con ese fondo de armario (el segundo incluso titular no pocas veces) Dallas ganase la NBA?

Felicidades a los Mavericks, a los que envío mis disculpas por no haber siquiera imaginado su éxito. Lo cierro con una canción de mi grupo texano favorito:

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Escrito por Miguel Piñeiro 5 Comentarios
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El melodrama LeBron James y la final de la NBA

8 de Junio de 2011 a las 11:41

La final de la NBA está siendo apasionante, si acaso no del todo bonita de ver. Cuatro marcadores apretados, el más claro decidido por 8 puntos de diferencia a favor de Miami. Tanto los Heat como los Mavericks capaces de robar un punto de la eliminatoria en campo ajeno. El aporte de pruebas  que consoliden a Dirk Nowitzki como (lo siento Pau) quizás el mejor jugador europeo de la historia de la NBA, a pesar de que a lo mejor se quede sin anillo de campeón que lo rubrique. Lo impresionante que resulta ver la capacidad atlética, de carácter y de sentido de la oportunidad de Dwayne Wade, un jugadorazo reclamando su territorio como uno de los más grandes de los últimos 10 años.

Todo ese baloncesto queda en un segundo plano, sin embargo, ante la figura de LeBron James, que lo eclipsa todo, para lo bueno y para lo malo. Su rendimiento en la final contra Dallas ha generado de nuevo el debate no ya sobre su papel en la lucha de Miami por el anillo, sino sobre su lugar en la historia que el joven de 26 años ocupará cuando se retire. James no está teniendo una serie brillante para sus altos estándares (17 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias), desde luego palideciendo ante sus exhibiciones ante Chicago Bulls y Boston Celtics en el durísimo camino de la Conferencia Este hasta la final de la NBA.

Algunos le señalan como el gran perdedor hasta el momento en la final entre Miami y Dallas. Otros, que la figura de LeBron está tan polarizada que James no puede salir ganando, incluso cuando gana. Para un chico señalado a reinar en el baloncesto mundial desde los 16 años, convencido de que uno de sus objetivos en la vida era convertirse en “icono global”, que montó el pasado verano una especie de reality show para anunciar su decisión de abandonar Cleveland, su ciudad natal, para buscar un equipo a su medida capaz de luchar por los logros a los que parecía predestinado desde la adolescencia… Para ese chico, todos tenían en la cabeza qué tipo de jugador exactamente tenía que ser para ocupar en la historia del baloncesto un sitio determinado. Quizás el más alto.

La carrera de James ha sido una especie de lucha entre el jugador ejecutor capaz de promediar cerca de 30 puntos por partido, o el dominador total y definitivo del juego, una bestia con cuerpo de running back de fútbol americano capaz de promediar un triple doble, con una capacidad de pase insólita, posibilidad de correr el contraataque como nadie, volumen para postear y generar juego desde esa posición… James pareció en determinado momento más interesado en ser un contendiente por el título de máximo anotador que por convertirse en el point forward (un alero como base) definitivo. Pero cuando llegada la final de la NBA, cede su rol protagonista a un Wade imparable, explosivo como antes de sus lesiones y como cuando condujo a Miami al título al lado de Shaquille O’Neal, cuando James asiste a Bosh para la canasta decisiva de la victoria en el tercer partido o a Chalmers para igualar el segundo, las críticas arrecian sobre su falta de protagonismo, de reclamar su sitio, en el fondo de ser un poco más egoísta.

Las críticas sobre LeBron siempre estarán ahí. Que si no es un anotador eficiente en los momentos clave (ignorando varias canastas decisivas tanto esta temporada como, sobre todo, en su última temporada en Cleveland). Si busca con demasiada fruición ser él quien meta los puntos decisivos y falla, está traicionando el plan de ruta que le habían diseñando como el generador último de baloncesto, incapaz de hacer mejor a los que le rodean (precisamente, su gran virtud con los Cavaliers). O quizás todo sea producto del melodrama que rodea a James, una historia paralela al juego en sí, que por ahora muestra a un improbable finalista (los Mavericks) planteándole todo tipo de retos y una pelea infatigable al equipo que parecía diseñado para arrasar.

NBA
Escrito por Miguel Piñeiro 23 Comentarios
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El último baile de Shaq

1 de Junio de 2011 a las 21:28

Shaquille O’Neal cuelga las botas. Necesitará un buen clavo para soportar semejantes barcas. Dice adiós al baloncesto una de las últimas grandes estrellas de la NBA, de las que no palidecen al lado de los mitos del estilo Jordan, Bird, Tim Duncan y un par de ellos más que han definido el baloncesto americano en los últimos 20 años. La figura de O’Neal siempre ha ido por encima de su condición de jugador de básket. En el sentido literal y en el figurado. Muchos antepusieron su volumen corporal a sus cualidades como pívot. Y después su carácter expansivo (música, cine, redes sociales y títulos de ayudante de sheriff) le hizo convertirse en el lado casi siempre amable de la estrella del deporte polifacética.

Lo que es indiscutible es su palmarés (4 anillos y 3 MVP de las finales, para empezar a hablar), y su dominio en la zona tras batallar con angelitos del calibre de Olajuwon, David Robinson, Mourning, Ewing o Mutombo. Su cuerpo le traicionó en su intento quizás demasiado cabezón de extender su carrera hasta los 40 años, luchando por meterse en el podio de los anotadores históricos de la NBA (esos tiros libres…). Finalmente desistió. Fue leyenda en los Lakers y los Celtics vieron su último baile en una cancha. Todo un síntoma de la grandeza de Shaq.

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NBA: ¿Unos play offs con guión fijado?

16 de Abril de 2011 a las 16:45

Últimamente he tenido la NBA abandonada. Por motivos que no vienen al caso explicar aquí, no he tenido tanto tiempo para invertir madrugadas insomnes en ver partidos de Liga regular. Y, sinceramente, lo que he llegado a ver más lo que he leído a posteriori no me indicaban una gran temporada de baloncesto. Me dio la sensación de que la fase inicial del torneo fue un tanto intrascendente, con los grandes equipos más cómodos que nunca, con sus puestos de privilegio (ventaja de campo) asegurados casi de antemano, salvo que cometieran errores tremendamente garrafales. No fue así, y por eso poco me preocupan las señales preocupantes de Heat o Lakers, por ejemplo. De ahí que las noticias fueran las agradables sorpresas, como el inesperado éxito de Chicago.

Los Bulls fueron el mejor equipo de la fase regular, algo con lo que nadie contaba. Derrick Rose se confirmó como una super estrella de la NBA, algo que sí era mucho más previsible. ¿Llegarán lejos en el play off? Le favorece el cuadro para enfilar la final de Conferencia. Indiana no parece un rival para meter en problemas a los de Thibodeau, y se enfrentarían al vencedor de la serie entre Orlando y Atlanta, probablemente unos Magic que, después del inexplicable traspaso por Gilbert Arenas, no resultan tan imponentes, a pesar de la mejor temporada a nivel estadísitco de Dwight Howard.

Miami Heat fue el culebrón de la temporada. Su trío de estrellas alumbró la Conferencia Este y amenazó con un súbito cambio de poder en la NBA. Pero la mezcla LeBron, Wade y Bosh no maravilló. Al tercero se le vio fuera de lugar en muchos partidos, huérfano de su rol de estrella que monopolizaba en Toronto. La falta de un base de garantías y de un hombre alto que ayudase en el rebote lastró a los de Spoelstra, cuya escasez de currículum pareció ponerle en el disparadero por su aparente falta de autoridad ante las grandes estrellas. Sin asombrar al mundo, Miami fue segundo en el Este, después de una convincente victoria sobre Boston Celtics en el final de temporada. ¿Qué pasará en play offs? Difícilmente los jóvenes y ya con los deberes hechos esta temporada Sixers le plantearán serios problemas. Lo contrario sería un síntoma lamentable para Miami.

Su verdadero test vendría en semifinales de conferencia. Con el vencedor del Knicks-Celtics, la eliminatoria más atractiva del Este a nivel deportivo, y casi la más vistosa de toda la NBA a nivel de mercado. Nueva York vivió un sueño de grandeza con la llegada de Carmelo Anthony para unirse a Stoudemire, pero cedió demasiado en el camino: Gallinari, Chandler y, sobre todo, Raymond Felton, lo más parecido a un base que han visto en el Madison en años. La plantilla se ha hecho corta y depende demasiado de sus dos estrellas. Por contra, los Celtics son mayores, tienen menos dureza interior con el traspaso de Perkins por Krstic y cerró la Regular Season con resultados mediocres. Pero si hay un equipo con capacidad para jugar como tal y con sentido para percibir la importancia del momento, es el de Boston.

Mientras, en el Oeste, el mejor fue San Antonio pero todos miran a los Lakers. El equipo angelino dejó momentos preocupantes durante la temporada regular, lagunas de concentración, sensación de dejarse llevar. No parecía haber motivación en ser los primeros de la Conferencia. Le ayudó que por detrás Dallas Mavericks llegase justito de talento y un vacío de poder en el resto del Oeste. Los Lakers deberían ganar plácidamente a unos Hornets sin David West lesionado y con Chris Paul fuera de onda esta temporada. Puede encontrarse  con más problemas en las semifinales. El vencedor del Dallas-Portland ya es una cosa más seria, pero ni la constancia de Nowitzki ni el espectacular quinteto titular de los Blazers deberían llevar a Gasol y compañía a más de 6 partidos.

Todo parece inclinarse en el Oeste a una final San Antonio Spurs-Lakers. Los de Popovich son el equipo de baloncesto más académico de la NBA. No importa que sus dos mejores jugadores superen ampliamente la treintena y que Parker esté llegando a ella. Ni que los secundarios (Neal, Hill, Bonner, Blair) den la impresión de que serían más secundarios todavía en otros equipos. Siempre rinden y soltaron una temporad de 60 victorias. Los Grizzlies no parecen ser un obstáculo en la primera ronda y el más que probable duelo con Oklahoma City Thunder podría ser uno de los más apasionantes de todo el play off. De ahí podría salir la gran sorpresa de unos play off cuyo guión parece bastante fijado de antemano.

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Escrito por Miguel Piñeiro 2 Comentarios
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¿Rose o Griffin?

29 de Diciembre de 2010 a las 20:37

Uno de mis vicios personales rayano con la obsesión es ver los highlights de la NBA todas las mañanas mientras me quito la legaña y ataco al desayuno. Es una costumbre como quien lee el periódico o saca a pasear al perro para la micción matutina. Sirve para más bien poco porque entre eso y las estadísticas (otra neura) no te puedes hacer una idea de la situación real de la competición, pero siempre ves algo que merece la pena.

Dentro de eso que merece la pena suelen destacar, claro, los mates. Probablemente el arte del baloncesto más sobrevalorado, pero de impacto visual inigualable. He de decir que hay alguien a quien siempre busco en mi repaso mañanero: Derrick Rose. Por encima de LeBron, Rondo, Nash o cualquier otro que siempre me deje algo que llevarme a la boca. El año pasado ya avisó cuando, casi sin querer, hizo el mate del All Star Game al final de la prueba de habilidades. Desde entonces, además de observar de cerca su maduración como base y líder de los Bulls, estoy pendiente de sus mates y me atrevo a decir que es el mejor en eso de la Liga:

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Pero, claro, ahora la cosa se pone divertida. El año pasado se lo perdió por una grave lesión, que no parece que haya mermado demasiado un físico portentoso. Lo de Blake Griffin raya lo sobrenatural. Una especie de Amare Stoudemire versión 2.0, con una explosividad incomparable, y con mayor capacidad reboteadora que el actual jugador de los Knicks. El mate es un arte en ocasiones superficial y accesorio. Por eso, no me importa a dónde lleve la carrera de Blake Griffin ni la suerte de sus Clippers (la franquicia más nefasta de la NBA), mientras siga dejando vídeos como éste o éste otro:

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Y vosotros, ¿a cuál preferís?

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Escrito por Miguel Piñeiro 4 Comentarios
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Iverson en Turquía

8 de Noviembre de 2010 a las 20:36

Allen Iverson ya está en Turquía, donde firmó su contrato con el Besiktas. Así lo recibieron en el aeropuerto:

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Y en el esadio de fútbol del club turco,  32.000 personas le saludaron:

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Como gran fan que he sido de Iverson, a pesar de ser perfectamente conscientes de sus defectos humanos y deportivos, siento pena al verlo embarcarse en esta aventura a ninguna parte. Su ego de estrella que le llevó a despreciar públicamente los entrenamientos y a los comportamientos más erráticos fuera y dentro de la pista se verá alimentado por unos días, hasta que se dé cuenta de que no entiende nada de lo que sucede a su alrededor y de que sus disminuidas capacidades atléticas no le bastan en Europa.

El supuesto desembarco de jugadores NBA en Europa que se anunciaba en años anteriories ha fracasado. Jugadores en pleno apogeo de sus carreras como Krstic, Kleiza, Jennings o Childress se volvieron a Estados Unidos por problemas económicos en sus clubes europeos o por inadaptación deportiva. Mucho menos un Iverson que estaba medio retirado tras su fisco desde que salió de Denver Nuggets. Yo me quedaré con el que llevó casi solo a los Sixers a una final de la NBA. Ojalá le vaya bien.

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Escrito por Miguel Piñeiro 2 Comentarios
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