Fernando Alonso tampoco tiene excusas
Miércoles, Enero 13th, 2010A riesgo de ser impopular e incluso en ciertos ámbitos antipatriota, voy a mostrarme exigente y crÃtico con Fernando Alonso. No desde luego por la para mà sorprendente cobertura al minuto de su semana blanca esquiando en Italia a modo de presentación extraoficial como piloto de Ferrari. Más bien sobre su perspectiva para la próxima temporada y las enormes expectativas que ha desatado su llegada a la Scuderia.
Vaya por delante que mi fe en la fórmula 1 no ha hecho más que decrecer con los acontecimientos del último año. Espionajes industriales, amaño de accidentes, un piloto hasta el momento mediocre (en sus resultados, aceptaremos la versión de que todos los pilotos de F1 son superdotados del volante) es campeón del mundo casi a mitad de temporada por arte y magia de unos ingenieros… Se me sigue haciendo muy difÃcil engancharme a este deporte, para mà tan difÃcil de apreciar en su verdadero arte como el béisbol .
Asà que desde esa perspectiva, asumiento las prerrogativas de la prensa especializada y no especializada de que Fernando Alonso es el mejor piloto del Mundial, y en vistas de que llega al mejor equipo del campeonato, mi visión de la temporada que viene es que al asturiano, como dije sobre el Real Madrid, se le acaban las excusas. Ahora lo tiene todo en su mano para volver a ganar.
Llega a Ferrari, una de las pocas escuderÃas de fórmula 1 que no repara en gastos a la hora de ser el mejor equipo, porque su imagen de marca depende en buena medida de sus resultados en el Mundial. No habrá casi con seguridad problemas con el simulador, ni se olvidarán del tunel del viento por ajustar un poco más el presupuesto. Tendrá a un equipo de ingenieros de primerÃsimo nivel dispuesto a plasmar sus exigencias como gran evolucionador de monoplazas.
Y sobre todo, tendrá que demostrar que tiene esas cualidades de lo que decÃan están hechos los “pilotos Ferrari”. Se supone que mala uva, carácter ganador, deseo de arrollar y de imponer la supremacÃa de la marca. Alonso hizo un trabajo enorme en sus últimos dos años con Renault, manteniendo la llama viva de la fórmula 1 en España a pesar de estar lejos del tÃtulo mundial.
Pero ahora tiene la oportunidad que dejó escapar en McLaren. Con la escuderÃa inglesa, por lo que fuera (zancadillas internas, poca capacidad de manejarse en un ambiente no del todo amigable, sus propios errores), lo cierto es que desperdició dos años de un coche ganador. En su temporada en McLaren, Hamilton y él fueron segundo y terceros en el Mundial porque no supieron ganarlo. Y al año siguiente, el piloto inglés se llevaba el tÃtulo. Si el aura que rodea al  Alonso doble campeón del mundo sigue ahÃ, en Ferrari lo tiene todo en su mano para volver a sacarla a relucir.

