Uno de los mayores ejercicios de futilidad de mi etapa escolar se dio en la asignatura de Filosofía, cuando la profesora se emperraba en que buscáramos semejanzas y diferencias entre filósofos de diferentes escuelas y épocas. Era más un esfuerzo de portentosa imaginación por mi parte que un riguroso análisis de los pensamientos de los autores en cuestión. Algo así es lo que se me ocurrió sobre el Deportivo a raíz del empate contra Osasuna.
- Razones para el optimismo:
-Lassad. Probablemente el jugador de más talento puro del equipo después de Valerón y justo por delante de Juan Domínguez. Tiene serios problemas para definir, como demostró ante Osasuna y Getafe, pero también demostró en esos partidos que cuando arranca con el balón controlado es difícil pararle y que sabe jugar entre líneas. Y un dato no menor tratándose de quien se trata: Ha jugado en seis de los siete partidos de Liga. Uno completo, incluso.
-Rubén Pérez. El Dépor tiene un serio problema ya no en los laterales, ya no en los delanteros, sino desde mi punto de vista en el centro del campo. Carece de un futbolista capaz de abastecer a los de arriba y de imponer una salida clara del balón. Rubén Pérez es lo más parecido, pero como demuestra su rol en la selección sub-21, se encuentra más cómodo de escoba al lado de otro más dotado (Thiago). Aún así, su empeño tanto en correr como en jugar ha conquistado a la grada y convencido a un Lotina que le sentó los 90 minutos en el estreno liguero.
-Desmarets. El fichaje que más ha rendido. Mención especial para Urreta, que me encantó hasta que se lesionó y se perdió en el increíble limbo de un visado que le secuestra dos semanas en Uruguay y del que regresa todavía lesionado, sin que nadie ponga el grito en el cielo.
-El regreso de Aranzubía. Hizo una buena parada y tuvo dos malas salidas ante Osasuna. Tiene que coger ritmo, pero debe volver a ser clave.
- Razones para preocuparse:
-La desconexión de los delanteros. Adrián y Lassad se vieron obligados ante Osasuna a crear las jugadas y, como delanteros que son, a rematarlas. si están enun sitio no pueden estar en otro. Al Deportivo le cuesta llegar con gente al área contraria, y eso obliga a unos puntas que ya no son delanteros centro a un trabajo extra.
-El nulo rendimiento a balón parado. Perdí la cuenta de los córners lanzados. Es un recurso para equipos pobres en ataque y que se está desperdiciando, en buena parte también por las bajas, que afectan a los lanzadores más cualificados (Urreta y Guardado) y la ausencia de Sergio (al que también se echa de menos en el punto de arriba, quién me lo iba a decir).
-Las dudas en defensa. Lotina volvió a alinear una defensa inédita ante Osasuna, y si no recuerdo mal van cuatro en siete partidos. Algo sorprendente para un equipo que hace de su retaguardia la línea más sólida.
-Antonio Tomás.
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