Carreras manipuladas y carreras manipuladas
Estoy de vacaciones y no me entero mucho de lo que pasa. Aunque cuando de fórmula 1 se trata, no me entero casi nunca de nada. Sólo sé que hace unas semanas, en Valencia, Fernando Alonso hablaba de carrera manipuladas porque la FIA sancionó mal y a destiempo a Hamilton por adelantar al coche de seguridad. Ahora, sin embargo, todo es normal, todo es lógico, todo es bonito y lo único que lo estropea es un brasileño torpe que no se entera de qué va el asunto.
Ahora, resulta que el oficialismo de Alonso no opina que lo que sucedió en Hockenheim fue una carrera manipulada. Fue, sin embargo, una decisión de equipo clarividente y dentro de toda lógica, algo incomprensible si no se hubiese hecho. Un argumento que nunca se escuchó con el famoso parón de Barrichello para Schumacher (por cierto, mil veces innecesario porque el Kaiser dominaba el Mundial con autoridad) o cuando Button decidió ralentizar su ritmo por una supuesta falta de gasolina y que Hamilton aprovechó para adelantarle. No, eso fueron claros casos de órdenes de equipo vergonzantes para la competición de fórmula 1, donde tu compañero de equipo es tu primer rival y a quien primero tienes que derrotar.
Así que he decidido no ver jamás unas carreras de fórmula 1 que ya sólo sigo por interés periodístico (no por gusto ni afición) con sonido de radio o televisión, porque estoy harto de que me tomen por idiota. Luego, está Massa. No quiero ni imaginarme qué hubiera sucedido en España si hubiese sido Alonso el que tuviera que frenar para dejar pasar a su compañero de equipo. Pero sé perfectamente que nunca se le harían las preguntas que se le hicieron a Massa ayer desde la prensa brasileña. Duras, incisivas contra el piloto y no contra la decisión del equipo, atacando el carácter gregario de una estrella millonaria en un deporte ultraprofesionalizado.
Podemos teorizar sobre la connivencia dentro del paddock de que las órdenes de equipo existen de una manera u otra. Pero a menos que en el contrato de Massa ponga “eres el piloto número 2″, me sigue pareciendo triste que suceda así a los ojos de todos. O de casi todos. Lo peor es con que la absurdez de poner paños calientes a lo evidente acabas por obviar que Alonso hizo una gran carrera y que se mantiene vivo en el Mundial a pesar de infinitas dificultades y algunos errores propios. Un carácter competitivo posiblemente sin igual en el deporte español. Pero eso no me impedirá ver el otro lado.
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