La revista cultural brasileña Trip tuvo una idea maravillosa, hacer previas del Mundial por grupos y por música representativa (para lo bueno y/o malo) de cada uno de los países. Aquí la del grupo de España. Así que aquí va mi modesto intento de resumir la primera fase para los grandes favoritos al título en Sudáfrica, con canciones.
-Italia: Yo me rebelo contra la corriente oportunista que se generó en España tras la derrota contra Suiza, y también contra el misticismo que rodea a la selección italiana. No venían con un equipo de primera línea. No es que les faltase un Del Piero, un Totti, un Baggio. Les faltaba hasta un Inzaghi. Dijeron adiós más perdidos que nunca, a veces sin parecer ellos.
-Francia: La selección francesa es como una de esas películas que hacen en su país, en las que el conflicto más sencillo da pie a intensos debates con miradas perdidas, frases profundas entre humo del cigarrillo y miradas perdidas en un frutero con algún signficado. Vamos, un coñazo. Si en la canción de Tool cambias las referencias a Los Ángeles y a la cultura hollywoodiense y las sustituyes por París y muchas baguettes, tienes lo que piensan sobre los Bleus los aficionados francesas al fútbol. Si es que de verdad hay alguno.
-Brasil: No tan sólido como nos habían enseñando en los últimos tiempos, pero desde luego más sosos que nunca. En el 94 trabajaban igual, jugaban con tres mediocentros, pero tenían dos genios arriba. Ahora, van justos de talento. No hay emoción en el juego de Brasil.
-Inglaterra: Una canción hooliganesca que machaca la idea que me transmite la Inglaterra de Capello. Muy normalita, sin sobresalir, con el mejor jugado en décadas (Wayne Rooney) incapaz de destacar, con sus dos mejores centrocampistas impotentes para marcar estilo.
-Alemania: Tradicionalmente, pediría algo más krautrock, pero esta Alemania no es así. Son más alegres, menos ortopédicos, más flexibles y atractivos (hablo de fútbol). Puede que me equioque, pero han visto la luz (Özil), y son los grandes candidatos… al Mundial del 2014. Quizás les falte un punto.
-España: Han ganando teniendo ocasiones y sin ellas, han sabido sufrir, han sacado adelante un partido con dos tiros a puerta. Si fuera Italia, estaríamos hablando de flor infalible. Cuánto cuesta ganarse la confianza jugando al fútbol, y qué poco perderla. Los buenos equipos (los que juegan, digo) son los primeros de los que de duda. Sigo pensando lo mismo: el cielo sabe que tiene que ser esta vez.
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