El orgullo gallego en Bahía
Cuando hace unos meses el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, acudió en visita oficial a Salvador de Bahía, asombró a muchos emigrantes brasileños en Galicia con su confesión de querer retirarse a vivir en Pelourinho, el centro histórico de la ciudad. Si algún día cumple su deseo, hay un bar en el que Feijoo se sentiría como en casa en ese barrio de Salvador. Lo preside una placa con una cruz de Santiago, una banda azul que la cruza y unas siglas: GEC. Galícia Esporte Clube, el equipo fundado por gallegos en Bahía.
El estado de Bahía y su capital, Salvador, es uno de los principales focos, si no el principal, de la emigración gallega en Brasil. No siempre fueron bien vistos por los locales (aunque si alguien se quiere empapar de la historia de los gallegos en Bahía, que pinche en este enlace, muy pedagógico), así que para suavizar el ambiente, un grupo de ellos, comandado por un sastre gallego, Eduardo Castro de La Iglesia, creó el Galícia en 1933. «Es uno de los equipos mas tradicionales de Bahía, aunque no sea el más antiguo. Pero siempre ha sido, junto al Ypiranga, uno de los principales adversarios del dúo Bahia y Vitória, los dos equipos más populares», afirma Beto Boullosa, insigne aficionado del Galícia, nieto de gallegos de Ponte Caldelas y que actualmente mantiene, desde Barcelona, una web imprescindible para comprender la dimensión del club.

Así es la camiseta del Galícia. El vicepresidente del club, a la derecha
El Galícia fue el primer equipo en lograr tres campeonatos estatales de Bahía. Un hito que glosa su historia, aunque los tiempos actuales no son tan gloriosos. «El club estuvo cuatro largos años alejado del campeonato estatal profesional, y eso hizo que muchos socios se dieran de baja. Pero con el retorno a la actividad en el 2006, muchos aficionados volvieron a pedir formar parte del club. A partir de febrero, se podrán registrar a través de internet», anuncia Renato Santarem, vicepresidente del Galícia. Con esos cuatro años se refiere al periodo más oscuro en la historia del Demoledor de Campeones (como reza su himno). Después de bajar en 1999 a la Segunda división del campeonato bahiano («un torneo sin ninguna publicidad, incluso en la prensa bahiana», dice Boullosa), el club lo pasó mal, deportiva y económicamente, hasta estar cuatro años participando sólo en categorías muy inferiores.
Las cosas mejoraron en el corto plazo, y el equipo estuvo a punto de ascender a la Primera división bahiana en el 2007. Actualmente lucha por regresar al primer plano, en buena medida ayudado por la ATAG, la Associaçao de Torcedores e Amigos do Galícia. Una iniciativa presidida por Fernando Barreiro, que «con 130 socios que aportan cerca de 40 euros al año aglutina personas que ayuden al club en un momento tan difícil como el actual». No cuentan con socios en Galicia, así que si queréis ayudar, dirigíos a su página web.
La profesionalización del club y el regreso a la Primera división bahiana son los objetivos primordiales para el Galícia, un equipo que se hizo querer en Bahía para superar su condición de club de la colonia gallega. Ampliado en la actualidad a club de rugby, con el estadio del Parque Santiago deseando llenar sus 8.000 asientos cuando en abril inicie de nuevo la Segunda división bahiana, el club galiciano quiere hacer honor a su historia. Que, a su vez, es una pequeña parte de la nuestra.
Fútbol internacional












