El bus del Chelsea
Es difícil juzgar con serenidad el empate Barça y Chelsea ayer en el Camp Nou. Porque se puede caer sin ningún problema en el debate del fin y los medios. Desde luego, el Chelsea tenía un fin (no perder, no recibir goles si eso es posible ante el Guardiola Team) y puso todos los medios posibles. Además literalmente, con la receta en principio de libro para frenar a este Barça: poblar el medio del campo y cortocircuitar la zona de creación culé.
El caso es que poner más centrocampistas no supuso una diferencia real a, por ejemplo, poner más centrales. Hiddink, que es un profesional en muchos sentidos, y uno de ellos es en las relaciones públicas, se llenó la boca de prometer goles en el partido, de compartir la filosofía de juego del Barça, se encargó de dar las gracias a aquéllos que le recordaban su buen gusto cuando entrenaba en España… Nada de nada. Los cinco centrocampistas salieron a pegar su culo a los cuatro defensas. Nada de presionar, ni de tener más el balón, ni de buscar las espaldas de los laterales ofensivos del Barça, ni de meter a Lampard entre los mediocentros culés y los defensas…. Nada de nada.
Por eso, cuando las reacciones hablan de que Hiddink consiguió que se jugara según su guión, supongo que es cierto, si eso implica defender 90 minutos, rehabilitar a Cech como el gran portero que fue, dar las gracias de que Bojan remate fuera en área pequeña y además impida que Messi remate más de cara, y desperdiciar la ocasión más clara del partido en botas de Drogba (una situación que, por si fuera poco, ni siquiera creó el Chelsea, sino Márquez fallando un pase).
No digo que el planteamiento no sea válido. Cada uno con su historia. Yo evidentemente prefiero y le exijo a un equipo grande que se comporte como tal. Lo que ya no trago es que aún encima nos tomen por tontos prometiendo circo cuando vemos una demolición. Como dicen en Inglaterra, muchas veces le han puesto al Chelsea el autobús, así que, ¿quién puede culparle por hacer lo mismo en Barcelona?
Así que lo que veo más preocupante son pequeños detalles en el Barça, como la lesión de Márquez y la sanción de Puyol que deja el centro de la defensa bajo mínimos, o el aparente bajón de Messi, que no fue protagonista ayer. No puedo esperar para la vuelta. Menos mal que de por medio hay un ligero aperitivo llamado Madrid-Barça…
Barcelona, Fútbol internacional












