Los cómics del año (y 5)
Martes, enero 3rd, 2012Lo primero, feliz año. Lo segundo, disculpas por la ausencia estos últimos días.
Para este que escribe, el que sigue es el mejor tebeo del 2011. Sencillo, bello, intenso, emotivo, una gran pequeña historia contada con una técnica extraordinaria. Los brutos incapaces de apreciar la belleza de la danza al menos seremos capaces de disfrutar de la fragilidad de Polina.
Convertido en uno de los mejores valores del más reciente cómic francés (con su trilogía Por el imperio o El gusto del cloro), a Bastien Vivés parece que ningún reto le viene grande. Meterse en un mundo tan especializado como el ballet sin tropezar exige tiempo. Ponerlo en papel y hacer que todo resulte armónico, bello, rítmico… exige talento. Y Vivés lo tiene.
Polina es la mejor obra del año que ha terminado. Y sin grandes alardes. Es esa historia tantas veces contada de una niña que sueña con ser bailarina, su entrada en un internado, la dureza de las clases,los altibajos, su evolución… Vivés cuenta con unos personajes cambiantes, con ese profesor, una enorme y conmovedora figura, que acompaña (sin que aparezca necesariamente) a la vida de Polina Oulinov en su tránsito vital y profesional. Es complicado acercar, e interesar, a los profanos a un asunto tan reducido.
El mérito de Vivés es convertir este relato en una historia delicada, creíble y cercana. Un cuento de superación y experimentación en el que es fácil implicarse. El baile siempre está, sí, pero como tapiz por el que se mueve Polina, esa niña, luego adulta, notablemente influida por ese profesor, víctima del desengaño amoroso, privilegiada para el baile y afortunada en esas casualidades que dan la
vuelta a una vida. Se completa un notable guion con un dibujo bello, con silencios, ausencias narrativas para que las adivine el lector, y escenas increíbles de danza, de movimiento perfecto y pasmosa sencillez.
No lo duden.








