Los volantazos de Frederik
Sábado, octubre 9th, 2010A Frederik Peeters le tengo el mayor de los respetos. Es el suizo uno de los grandes de la escena BD en Europa. Me ha dado algunas de las mejores lecturas de tebeos de los últimos 5 años. Sobre todo, su extraordinaria serie Lupus, que empecé algo vago, pero que devoré en su tramo final (son 4 estupendos tomos muy fáciles de encontrar). También sus dos libros de serie negra RG, imprescindibles. Lástima que se agotara la fórmula o el feeling con el policía Pierre Dagon, el tipo que ponía el guión. Y, claro, Píldoras azules, ese trabajo que, insisto, deberían pasar por los institutos cuando quieren hablar del sida.
Todo el respeto. Sí. Pero sus últimos trabajos, todos con Astiberri (como los anteriores que os he citado) me dejan con una sensación fría. Y eso no gusta cuando esperas con tantas ganas a un creador. Me pasó con Dándole vueltas, un trabajo extraño. Luego, con Paquidermo. Y se repite ahora con la reciente Castillo de arena. No es una mala novela, de esas que abundan por muchas librerías. Pero… no es el Peeters que me esperaba. Vuelve al surrealismo de Paquidermo, que me dejó igual que estaba, quizá un poco descolocado, con esas historias en las que un episodio cotidiano (un accidente, un día de playa) se convierte en una historia increíble, por extravagante. En este caso, un grupo de gente, inconexa, descubre un cadáver en el agua. Se acabó tomar el sol plácidamente. Y de ese punto deviene todo lo demás, con una idea muy original en torno al miedo por la rapidez con la que pasa el tiempo, producto del cineasta Pierre Oscar Lévy. Sorprende en unas partes, es plano en otras, y sobre todo, es un tebeo que no se cierra. Además, con un dibujo menos lucido que en anteriores ocasiones. Había mimbres para construir una narración fabulosa, que incluso lo emparentaría con el realismo mágico, que se queda en nada cuando descubres la sorpresa. Me da que este tipo se mueve mejor con otro tipo de relatos…
Ojo: pero sigue siendo un tipo al que conviene no perder la pista.
(PD: No hay enlace a página oficial en Internet porque esto es lo que hizo Peeters con su web)




