Beiras también va en Citroën
Miércoles, Abril 22nd, 2009
Siempre le ha sido fiel. Empezó de joven con un Dos Caballos, y continúa subido a un Citroën. Le gusta conducir, le gusta mucho. Ha regresado del laberinto en el que lo dejaron cuatro años sus compañeros del Bloque, mientras entre ellos se repartieron despachos, coches y chiringuitos. Tiene los rizos más suaves y una edad de la que es consciente, pero el resultado del Congreso del BNG (ya no es una asamblea abierta a los militantes) no serÃa el mismo si Beiras no hubiese vuelto con la fuerza de quien se siente engañado. Regresa, como siempre, subido a un Citroën.
Feijoo también va en Citröen. Al presidente, como a Beiras, le gusta conducir, aunque le pasa un poco lo que al hombre del anuncio. En lo personal, su espÃritu automovilÃstico es alemán. En lo público, ha consegido que en los tres primeros dÃas desde que tomó posesión no se fotografÃe a ninguno de sus conselleiros en los audis del parque móvil de la Xunta. Se quedarán aparcados y quizá los vendan. El Citroën de Beiras es el sÃmbolo de unas convicciones, el de Feijoo es una necesidad impuesta por la campaña electoral. Ahora bien, quienes conocen al presidente saben que sus propósitos de mayor austeridad en el gasto corriente de la Xunta trascienden de la marca de un coche. Si es asÃ, dentro de unos meses el Citroën de Feijoo solo será un coche más. Como el de Beiras.