
Me ha entrado una venada roja: ¿Por qué con los impuestos y el IVA de ricos y pobres se va a subvencionar por igual a las clases bajas, medias y altas para comprar coches? ¿Y por qué no para comprar leche, una bicicleta para el crío, un yate para los fines de semana o un camión?
Ya sé, ya sé que países europeos de gobiernos liberales o socialdemócratas lo han hecho y han mejorado las ventas. Solo faltaría que los resultados no fuesen espectaculares: Zapatero te pone 500 euros, el concesionario te rebaja otros 1.000 (ya te los rebajaban igual, por cierto) y Feijoo te da otros 700. Hala, a comprar coche y, si se trata de un pudiente, con la subvención se da al capricho: tapizado en cuero beige.
Dicen que así se salva la industria del automóvil. Pobre industria del motor que solo a ella le afecta la crisis financiera causada por la avaricia, y ¡pobres! también los directivos de esas multinacionales americanas, alemanas o japonesas. Pobres ellos que con las cuentas de resultados del 2009 no iban a poder permitirse sueldos millonarios, opciones sobre acciones y dietas y pluses.
Una última cosa en esta rabuda venada contra la desigualdad al cuadrado (desigualdad porque recibe lo mismo el rico que el pobre y desigualdad porque la discriminación positiva al automóvil es una marginación de otros sectores productivos y hasta del ultramarinos de la esquina): ¿Qué lógica tiene anunciar el mismo día, como hizo Zapatero la semana pasada, ayudas directas para comprar coches y la laminación de la desgravación fiscal por la hipoteca de primera vivienda? Yo puedo tener tres coches y comprarme otro cuarto con tu dinero, querido amigo, pero si no tengo casa y compro una Zapatero ha dicho que me apañe porque ya no me desgrava en Hacienda.
En la Constitución que tengo en el cajón creo que se menciona algo sobre el derecho a una vivienda y a un trabajo, pero no encuentro el párrafo sobre subvenciones para comprarse coches. ¿Alguién sabe en qué artículo lo pone?