La Pepa y la felicidad
Reza la Constitución de Cádiz: El objetivo del gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad polÃtica no es otro que el bienestar de los individuos que la componen (capÃtulo III, artÃculo 13).
Apostilla: ¿Son compatibles la felicidad y los polÃticos? ¿De qué felicidad hablamos? ¿De la que da un coche oficial? O ¿de la de los ciudadanos que están en el paro? O ¿de las familias que tienen a todos sus miembros en el paro? Y ¿de qué bienestar? ¿de los funcionarios reducidos? ¿De los médicos hasta arriba de trabajo? ¿De los profesores a los que se mira con lupa? ¿De los empleados que cada vez ganan menos y trabajan más? ¿Es compatible la felicidad y el bienestar con la gestión pública como se promulgaba en aquella España de Cádiz que estos dÃas tanto ha llenado las bocas por su aniversario como ejemplo para la España de hoy?
Y coda: O tal vez todo es más simple y de la felicidad que hablamos es de la que nos prometió Mariano Rajoy en campaña electoral en A Coruña. Claro que Rajoy también dijo en campaña electoral que no subirÃa los impuestos.
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