El caso Tévez (y otros intentos de fuga recientes)
Carlos Tévez es el gran protagonista de las portadas deportivas británicas en estos momentos. Su pataleta en el banquillo visitante del Allianz Arena de Múnich supera con creces la pájara del United frente al Basilea, la aparición del joven Alex Oxlade-Chamberlain para el Arsenal o el error infantil de Salomon Kalou en Mestalla. El argentino vive el principio de su fin en Manchester, tras haber sido ídolo y después villano tanto con la camiseta del United como con la del City.
La carrera del Apache en la Premier League ha sido siempre una montaña rusa. El West Ham, su primer club, recibió una multa y afrontó una posterior investigación sobre su fichaje, en el que estaba involucrada una tercera parte propietaria (algo prohibido en Inglaterra). En cualquier caso, su rendimiento ayudó, y mucho, para salvar a los Hammers del descenso. Desde ahí dio el salto a Old Trafford, donde vivió dos años bien diferentes. Pasó de ser un fijo en el once para Alex Ferguson a convertirse en el duodécimo hombre. Menos minutos que funcionaron como excusa perfecta para cambiar de colores en la ciudad.
Muy similar inicio tuvo con los Citizens. La temporada 09/10 fue la mejor de su trayectoria, con 23 tantos que le catapultaron a la capitanía del equipo. Tévez continuaba su racha goleadora en el curso siguiente, justo cuando saltó la bomba. En diciembre del 2010, el argentino entregó un Transfer Request por escrito a la entidad británica, citando razones familiares y también la ruptura con ciertos ejecutivos y otras personas. Estos documentos cuentan tradicionalmente con una alta eficacia en Inglaterra, pero el City la rechazó y el atacante retiró su petición.
Sin embargo, el incendio no estaba apagado. Ni muchísimo menos. En julio de este mismo año, un par de meses después de finalizar la Premier League como máximo goleador, Tévez emitía otro Transfer Request. Mencionaba el deseo de estar más cerca de sus dos hijas, que viven en su país con su madre. El Corinthians, conjunto brasileño en el que había jugado antes de llegar a Europa, acudió al rescate y estuvo cerca de cerrar su traspaso por una cifra cercana a los 40 millones de euros. Los jeques tampoco aceptaron esta vez. Roberto Mancini estaba convencido de poder lidiar con él.
Al final, tanto se encendió la llama en su cabeza que acabó explotando. Lo hizo en Alemania, en un partido de Champions League y frente a uno de los más grandes colosos continentales. Una falta de profesionalidad tan absoluta que ni el City ni ningún club puede consentir. Para empezar, el jugador ha sido suspendido por un plazo de hasta dos semanas. Quién sabe lo que ocurrirá después, pero la paciencia del técnico italiano ha alcanzado el límite. Parece que el argentino conseguirá escapar de Manchester al fin, aunque lo hará por la puerta más trasera posible. Pocos allí recordarán sus goles.
Los Transfer Request de Tévez no han sido los únicos hachazos recibidos en la Premier League en 2011. En enero, Fernando Torres y Darren Bent emplearon dicho recurso para firmar por el Chelsea y el Aston Villa, respectivamente. En verano, fueron muchos los que lo utilizaron: Raúl Meireles, Stewart Downing, Asamoah Gyan… Y Luka Modric. Este último caso merece una parada especial.
El croata comunicó a través de los medios su intención de cruzar la acera londinense y unirse al Chelsea. Apuntaba sus ansías de disputar la Champions League y pelear por títulos, aunque la prensa también mencionaba un poderoso reclamo. Y es que los Blues triplicarían su salario. Modric se reunió con el presidente del Tottenham, Daniel Levy, para intentar convencerle, pero no lo consiguió. Entonces, calificó a su jefe como arrogante y envió el famoso escrito. También sin éxito. Ni siquiera un ofertón de 40 millones de libras en el Deadline Day hizo pestañear al mandatario de los Spurs.
Hoy, Modric ha recuperado la sonrisa en White Hart Lane, tras haberse negado a jugar frente al Manchester United en agosto y deambular sobre el césped ante el City unos días después. Anotó un soberbio gol contra el Liverpool y el Tottenham ha logrado nueve puntos de nueve posibles en septiembre. La grada le ha perdonado e incluso ya suenan rumores sobre una posible mejora de contrato. Pero, ¿cuánto durará en estas condiciones? ¿Alguien garantiza que no solicite el traspaso el próximo verano? Viendo los antecedentes (Torres, Tévez…), el Tottenham debería estar preparado.
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