Un gran vacÃo
Una de las cosas que más me apasiona del surf es que me invita a pensar. Cuando no hay prácticamente nadie en el agua y las olas no son muy constantes, me siento en la tabla a mirar desde el mar los problemas de la tierra. Los temas surgen de manera espontánea, sin que los busque de forma precipitada. Y este domingo tocó el gran vacÃo en el que vive mi generación.
Mientras el Atlántico me balanceaba, se empezó a proyectar sobre mis ojos todo lo que no me gusta de la sociedad que estamos ayudando a construir. Y apareció la forma en que disfrazamos los continentes para disimular su falta de contenido; la ausencia de capacidad de sacrificio: los contratiempos jamás se afrontan, se rodean; la volatilidad de los elementos que nos provocan estÃmulos placenteros: su efecto se rige por los parámetros de cualquier droga, cada vez una dosis mayor para alcanzar el mismo resultado. Nos hemos alejado del mundo hasta tal punto que ya necesitamos una realidad virtual.
Hay quien dice que la crisis económica servirá para avivar nuestras conciencias y para que, por fin, volvamos a centrar la mirada en potenciar las cosas que realmente merecen la pena. Pero yo pienso que no. Creo que, como casi siempre, las crisis atacan a quienes ya saben que la verdadera felicidad nunca se encontrará en un centro comercial.
enero 17th, 2011 at 7:50 pm
Generación totalmente hedonista, que se ha erguido sin saber lo que es la capacidad de sacrificio, sin saber que el luchar, ansiar y desear es casi mas importante que el fin en si mismo..Sin saber que todo requiere un camino y por tanto creando personas cada vez mas frustradas. La vida es como un juego donde no buscas un fin.. Estamos aquà por el placer de jugar .
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