Saltar de la lista negra
Martes, julio 1st, 2008Restituir el honor perdido, la memoria ensuciada, es un acto extremadamente complejo. Cuando uno ha sido incluido en una lista negra que prohíbe que desarrolle su trabajo, cuando ha sido acusado de delitos no cometidos, e incluso inexistentes, como en este caso, ¿sirven de algo las acciones posteriores para limpiar un nombre? Hollywood sabe mucho de listas negras, gracias a ese señor siniestro llamado McCarthy. Y aún hoy, más de medio siglo después, a pesar de los reconocimientos públicos, de repente encuentras una reedición de Vacaciones en Roma y descubres que el guión, en realidad, lo escribió, Dalton Trumbo.
Resulta que William Wyler rodó esta maravilla en el 53. Y como Trumbo no podía firmar, otro guionista, Ian McLellan Hunter puso su nombre… y recogió el Oscar que se llevó el texto. ¿Estaría Trumbo muerto de risa por la incongruencia de la industria cinematográfica de su país, o se mordería la lengua para no gritar por aquella injusticia?
Trumbo murió en el 76, y diecisiete años después, a su mujer le entregaron un Oscar que reconocía la autoría del guión. Porque el antiguo se lo quedó en casa el hijo de McLellan. Así que memoria recuperada sí, pero no tanto…
(La cosa es incluso peor, porque el proyecto, en principio, lo iba a rodar Capra, pero su estudio se vino abajo cuando se enteró de que Trumbo estaba detrás de la historia. A Wyler, al parecer, le importaba bien poco. Menos mal).

