Pupitres de verdad
Viernes, enero 16th, 2009Que a los cineastas franceses les preocupa la educación es algo que sabemos desde Jean Vigo. Desde su Cero en conducta a La clase, de Laurent Cantet, han pasado 76 años. Y sin embargo, la preocupación por lo que ocurre en las aulas, desde el punto de vista de quien educa y desde el punto de vista de quien aprende, continúa vigente con la misma fuerza. Eso es lo que nos viene a decir la última Palma de Oro del Festival de Cannes, que llega hoy a los cines españoles.
Lo hace no solo con el aval de este galardón, sino también (y sobre todo), con el buen sabor de boca que deja el trabajo de su director en el resto de su breve filmografÃa. ¿La clave? A Cantet le preocupan las cosas que pasan hoy. Las incómodas (ya nos habló de la deshumanización del trabajo, por ejemplo, en la estupenda Recursos Humanos). Y nos las cuenta con una mirada casi documental, aprovechando la verdad que transmite quien, en realidad, vive ese papel cada dÃa. Es decir, un profesor, François Bégaudeau, autor de Entre les murs, el libro del que parte la pelÃcula. Y unos alumnos que no son otra cosa que eso, chavales de poco más de 15 años que cada dÃa van a clase en un instituto de las afueras de ParÃs. La vida, vamos…
 (No es mal momento, aprovechando el estreno, para recuperar otra pelÃcula también francesa, hiperrealista también: la estupenda Hoy empieza todo, de Bertrand Tavernier, que cumple una década y deberÃa ser de visión obligada para los profesores, pedagogos, educadores, padres preocupados por la educación de sus hijos, y sobre todo, por aquellos que marean la perdiz con planes educativos…)