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¿Son unos premios previsibles menos merecidos?

Escrito por Antía Díaz
27 de febrero de 2012 a las 20:37h

Pase que detrás de la tremenda campaña de promoción de The Artist esté la todopoderosa mano de Harvey Wenstein. Pase que, aunque sea francesa, hable de una tierra que se llamaba Hollywooland. Pase que detrás de la maquinaria de las grandes empresas se hayan quedado una docena de excelentes películas. Las que no han llegado ni a estar nominadas. O las que han sido nominadas por rellenar la papeleta. Como El árbol de la vida. Pase que sea incomprensible que La gran ilusión no ganase el Oscar en los años 30 y que esta haya sido la primera cinta francesa que lo hace. Vale. Pero las injusticias cometidas por este club de amables millonarios, dinosaurios del cine, ¿es suficiente para criticar ahora a la misma película que durante los últimos diez meses ha estado en boca de todo el mundo? ¿La que consiguió colarse en salas de medio planeta a pesar del “¡pero si es es muda!”?

 (todo el equipo de The Artist… incluido el chucho, empeñado en que George Valentine le haga caso)

Es cierto. La gala estaba cantada. Desde el Oscar para Christopher Plummer al de Meryl Streep. Como los premios al preciosismo técnico de La invención de Hugo. Pero vamos… ¿no es arriesgado que una película muda se haga con un Oscar en el 2012? Es clásica, en blanco y negro, recupera la banda sonora de Vértigo, ¿y? Las grandes historias no necesitan ser la innovación al cuadrado para ser mejores. Que se lo digan a Kathryn Bigelow y su “sencilla” cinta bélica frente a la virguería vacía de su ex marido…

La Academia de Hollywood NO es transgresora. Dar un premio a una película muda a estas alturas debe ser un subidón de adrenalina para alguno de sus socios, que hoy estarán con el oxígeno puesto después del exceso. Claro que lo valiente habría sido darle el premio a Michael Fassbender por hacer de adicto al sexo en Shame (la semana pasada leí una crítica que literalmente decía: “excelente, no creo que pueda volver a verla”…). Que lo osado sería nominar a mejor cinta a la iraní Nader y Simin. Que es una obra maestra. Pero seamos serios: no lo permiten las normas. Y además, que Hollywood le dé el premio mayor a una película iraní es tan absurdo como pensar que Barack Obama se va a reunir pasado mañana con Ahmadineyad para hablar del tiempo.

Sigo sin entender por qué Meryl Streep se ha llevado su tercer Oscar por imitar a Margaret Tatcher. Pero dado que algún productor pensó que era mejor dejar a Jessica Chastain en la categoría de mejor secundaria en vez de en la de mejor actriz por su sutil, inteliegente y preciosa interpretación en El árbol de la vida, ¿a quién le sorprende el premio para Streep? Por cierto, si alguien quiere hacer un capítulo de injusticias oscarizables, que eche la cuenta de cuántas actrices han conseguido más Oscar que ella. Solo una. Y se llamaba Katharine Hepburn. Bette Davis ganó dos… en fin. Que la gala es muy bonita, muy lucida, muy larga y muy aburrida. Que la alfombra roja es como un teatrillo de espaldas a una crisis que afecta al cine como a todo lo demás, aunque los brillantes de Natalie Portman y la sonrisa de Billy Cristal (¿qué le pasa en la boca?) parezcan negarlo. Pero la Industria (así, con mayúscula) sabe cómo montar un espectáculo. Aunque no lo demuestre en el escenario, claro… Pero nos tiene a todos hablando una semana de películas, de modelitos, para quejarnos, para aplaudir… y con algo de suerte, devuelve a alguna de las “tapadas” a las salas.

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3 respuestas a “¿Son unos premios previsibles menos merecidos?”

  1. Anacoruña dice:

    Antia, la gala de los Oscar me encanta verla, pero sobre todo por ver los artistas todos engalanados, es tan bonito ver estas cosas hoy en día, con sus bonitos trajes de firma las actrices y las entrevistas que les hacen en la entrada del Palacio.

    En los Goya españoles me sorprendió siempre que haya tanto Goya para tan relativamente tan pocas películas. Además, es muy raro que a veces actores con una trayectoria muy grande tengan que esperar a ser viejos para conseguir alguno. ¿cuál es su forma de votación, Antía? Este año estuvo Santiago Segura y lo hizo muy bien. Me encanta este chico. Como todo terreno la verdad es que es genial. Lo adoro. Le falta el pelo, pero es más atractivo de lo que parece. Le he visto en unas fotos de cuando era más jovencito y no estaba nada mal.

    La cantidad de Oscar que se dan ya me parece más normal, puesto que Estados Unidos es un país muy grande, como casi dos Europas, y lo veo mejor. De todas formas, el dinero, lo que se vende, creo que prima en ocasiones sobre otros factores.

    Antía, otra cosita. Sé que eres y por lo que dicen, una profesional como la copa de un pino y me parece diriges informativos…, me gustaría que me contestases a esto o alguien que esté enterado para enterarme:

    No es la primera vez que lo escucho a mis compañeros, entre otros muchos. Hace unas semanas leí en varios periódicos e incluso lo vi en el ordenador (me parece que el vuestro también en un artículo bastante grande si mi memoria no falla) que podría haber, parece ser que igual una especie de problema muy grave con la Universidad de Coruña por unas edificaciones ¿es verdad y veraz esa información?

    Eres una computadora andante Antía, por lo menos en esto del cine.
    Disfruto mucho leyendo tus artículos. Antes me gustaba muhísimo Carlos Pumares, pero veo que tú… no sigo.

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  2. Antía dice:

    Hola, Ana. Antes de nada, perdón por no responder antes. Pero aclaro alguna de tus preguntas… al menos las que tienen que ver con el cine. Para la parte informativa sobre la Universidad, puedes echar un vistazo a la hemeroteca de La Voz o ponerte en contacto con mis compañeros de la edición de A Coruña, que seguro que te explican todo mejor que yo.

    A lo que iba: ¿cómo se votan los Goya? Pues es bien sencillo, según me cuentan en la Academia. Hay cerca de 1300 académicos con derecho a voto, y son estos los que escogen. Hay dos vueltas: en las primeras, escogen cuatro candidatos por categoría. En la segunda, escogen un candidato por cada categoría. En cuanto a las categorías, están establecidas por las bases de los Premios desde hace años. Y es la Comisión de los Premios Goya la que incluye una u otra categoría.
    Ah, y no se vota por gremio. Vamos, que los actores votan a los directores y los directores a los guionistas y los guionistas a los de maquillaje y así sucesivamente.
    ¿Por qué hay tantas categorías? Pues porque para hacer una película hacen falta muchos muchos profesionales. No creo que tenga que ver con el tamaño de la producción anual de un país. En realidad, en España solo hay cuatro candidatos (máximo) por categoría. Y en EEUU, para el premio de mejor película, por ejemplo, han subido la cifra a diez.
    Espero haberte ayudado, Ana. ¡Muchas gracias!
    Antía

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  3. AnaCoruña dice:

    Gracias Antía por tu explicación.

    Eres única.

    Me llama la atención que todo el mundo vote a lo que teóricamente no son especialistas. Los actores a los directores, los guionistas a los de maquillaje… supongo que los de maquillaje votarán a los electricistas, o incluso a los que les gustaría que fuesen en el próximo viaje espacial a Marte o algo así…

    Gracias por la información de lo de la Universidad de A Coruña. Te lo preguntaba porque había leído grandes artículos sobre ello hace unas semanas, y a mi por lo menos, particularmente, me parecía gravísimo de verdad así al leerlo rápido.

    [Reply]

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