La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Locos bajitos y otras faunas

Escrito por Antía Díaz
23 de diciembre de 2011 a las 14:54h

Ayer por la tarde, mientras pasaba por delante del cartel de The Artist, (esa peli muda, francesa y en blanco y negro, que aún no he tenido tiempo de ver) rodeada de críos y preparada para ver “una para niños”, pensaba que mi agenda sufre extrañas vueltas. Llevo dos semanas corriendo sin moverme del sitio, que diría la Reina Roja, para intentar hacerle un hueco a la que todo el mundo se empeña en presentar como la película del año.

Es lo que tienen las Navidades. Que una acaba viendo todo tipo de bichos animados (o no) porque te podrás sentir cada año que pasa un poco más Scrooge, pero esos locos bajitos pueden recordarte, de vez en cuando, por qué el mundo gira… y por qué te gusta el cine.
¿Y por qué pensaba eso? Porque en vez de dedicarme a ver pelis mudas, francesas y en blanco y negro, ayer tocaba zambullirse en horario infantil en el preestreno de Copito de nieve. Más fauna, imposible.
Producción gallega y catalana, con el 100% de la animación realizada en Galicia, este Copito dirigido por Andrés G. Shaer repite la receta de mezclar personajes “de verdad” (la frase no es mía, se la robo a uno de los críos) con dibujos animados. Fórmula que a veces funciona (léase ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, Robert Zemeckis, 1988) y otras se queda en un quiero y no puedo (léase Space Jam, Joe Pytka, 1996).

Copito enseña una Barcelona (la de mitad de los 60) pasada por un tamiz que a veces recuerda a cierta estética -suavizada- Jeunet, a la que llega este gorila blanco que el 90% de los críos que vayan a ver la peli no recordarán. Pero sus padres sí. Un gorila albino preparado para tocarnos todas las fibras sensibles porque todos nos hemos llevado en la vida una colleja por ser diferentes. En el cole, en la calle o en el curro, vamos. Que levante la mano el que no se haya sentido alguna vez como una pantera en el cuerpo de un panda rojo… (uno de los personajes mejor dibujados de la peli, y no me refiero a la animación). En un mundo de adultos sobreactuado por Pere Ponce (aunque a los adultos nos cargue, resulta que funciona: alguno le gritaba en la sala “¡venga, malo!”), el panda zen, los gorilas, y la relación imposible de dos niños incompatibles pero reales como la vida misma (pobres… no saben dónde se meten) son los que consiguen levantar la cinta.

Imagen de previsualización de YouTube

…aunque no se me ocurre mejor crítica que un crío viendo el último tercio de la peli en pie -y porque no podía acercarse más a la pantalla- y una niña corriendo a decirle a su padre cuánto le había gustado.

(Porque vale, puede que yo prefiera las películas francesas, mudas y en blanco y negro. Pero para llegar a ser una friki del cine, tuve la suerte de tener a una persona que se dedicó a llevarnos a ver cuanta peli podía. De E.T. a Greystoke, pasando por todo Disney, desde las sesiones matinales a las salas de cine más viejas del mundo, hasta que nos soltó de la mano para poder crearnos nuestro propio criterio. Y creo que nunca podré agradecérselo bastante…)

Etiquetas: , ,

Temas Relacionados

  • No hay temas relacionados

Deja tu comentario

ojd