Feliz cumpleaños, Sr. Stewart
Me confieso devota de James Stewart. Me gusta cuando es torturado por una rubia ambigua. Cuando apoya la cámara de fotos en la pierna escayolada. Me gusta cuando se enamora de mujeres alocadas. Cuando descubre lo que serÃa la vida si él no existiese. Cuando se convierte en asesino incierto de algún forajido. Y es que con él pasa algo que ocurre poco, en el cine: da igual su papel, porque siempre te lo crees.Â
Héroe en la II Guerra Mundial, el yerno perfecto, padre perfecto, marido perfecto, amigo perfecto, americano medio perfecto… Tanta perfección, en vez de provocar rechazo, lo hace incluso más cercano. Porque con esa cara de ingenuo permanente, sus personajes se tiñen de cierta vulnerabilidad que los vuelve más humanos, lejos de la frialdad de la pantalla del cine.                                            Â
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Hoy, James Stewart cumplirÃa 100 años
Y no sabrÃa por qué pelÃcula empezar a rendirle homenaje… A pesar de lo gastada que está por tantas Navidades en televisión, apuesto como aperitivo por ver ¡Qué bello es vivir! (Frank Capra, 1946), para disfrutarla como si fuese la primera vez y libres de prejuicios. Para compensar tanto optimismo, el primer plato perfecto podrÃa ser Vértigo (Alfred Hitchcock, 1958), para acompañar a nuestro pobre hombre detrás de sus pesadillas en forma de rubia. Como segundo plato, El hombre que mató a Liberty Valance (John Ford, 1962), por razones tan peregrinas como el delantal de Stewart, los disparos desde las sombras, el pasado, que siempre vuelve, John Wayne, John Ford, las pelÃculas de vaqueros… ¿se puede repetir el segundo plato? De postre, propongo AnatomÃa de un asesinato (Otto Preminger, 1959). Porque si la pelÃcula no fuese suficiente, la guinda del pastel la pone la maravillosa música de Duke Ellington.
Y todas las que dejo en el tintero, quedan recomendadas para picotear entre horas. A media mañana y a media tarde, por ejemplo, dos más de Hitchcock: La ventana indiscreta y La soga. Y para soplar las 100 velas que hoy tocan, Historias de Filadelfia (George Cukor, 1940). Y para brindar a su salud, El bazar de las sorpresas (Ernst Lubitsch, 1940)… y creo que nos hemos saltado todas las dietas, ¿pero a quién le importa?
Etiquetas: Capra, Cukor, Duke Ellington, Hitchcock, James Stewart, john ford, John Wayne, Liberty Valance, Lubitsch, Preminger, Vértigo
mayo 21st, 2008 at 13:54
En un sentimiento compartido.
Saludos,
Diego
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mayo 21st, 2008 at 14:10
[...] Farrapos de Gaita salto hoy a la arena bloguera de La Voz. Para arrancar, me sumo al excelente post que nos regala AntÃa DÃaz sobre el enorme James Stewart, actor que ahora cumplirÃa cien años si [...]
mayo 21st, 2008 at 14:13
Cambio el aperitivo por el postre. La sonrisa que deja ¡Qué bello es vivir! merece que sea el colofón del repaso a su filmografÃa.
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